Fuimos inmortales; y fue un gran fracaso

Una de las constantes que se suele escuchar en el mundo de la ciencia ficción, y cada vez más en el de la ciencia, es el de la inmortalidad. Queremos ser inmortales. No queremos morir, queremos sobrevivir a los tiempos presentes y futuros. Una pastilla, un sorbo del cáliz de Cristo, o un extraño fenómeno cualquiera, que nos convierta en inmortales. Ese es el sueño dorado de la humanidad. Pero ¿qué precio tendría eso?

Si los seres humanos fuésemos inmortales, en pocas décadas no cabríamos en la Tierra. Es más, nuestra supervivencia se vería seriamente amenazada. De hecho, la esperanza de vida junto con la baja natalidad están provocando en muchos países una crisis enorme. Si esa natalidad subiera, pero no los fallecimientos, el colapso sería rápido y total. Todos queremos ser inmortales. Pero el precio de la inmortalidad es la muerte segura, y además, en las peores condiciones.

Pero no tenemos que escribir ciencia ficción para hablar de inmortalidad. Las estrellas de mar, si se rompen en pedazos, regeneran cada uno de ellos una nueva estrella de mar. Claro que cada pedazo es un nuevo vástago. De hecho, la naturaleza “inventó” la muerte por dos razones:

  1. Porque era evidente que una especie inmortal acabaría con los recursos en poco tiempo.
  2. Porque la vida se adapta al medio ambiente a través de nuevas generaciones modificadas con respecto a las anteriores. Un ser que no muere no puede adaptarse.

Mares llenos de moléculas autorreplicantes fueron probablemente el inicio de la vida. Aquellas moléculas, todavía no realmente seres vivos, solo sabían hacer una cosa: replicarse, probablemente mediante una enzima que generaba infinitas copias de cada molécula. El mar se llenó de esas moléculas, que eran por supuesto inmortales, hasta que los recursos para la autorreplicación cesaron. Algunas de esas moléculas se fueron modificando y adaptando al medio ambiente. ¿Cuáles? Las que eran destruidas. Veámoslo:

  1. Nacen moléculas inmortales. Estas prosperan e invaden los mares. Son todas iguales. Cuando se acaban los recursos, o cuando cambian las condiciones, no pueden adaptarse al nuevo entorno, y mueren finalmente. Son inmortales, pero mientras las condiciones sean las originales de cuando fueron creadas.
  2. Algunas de esas moléculas se desarrollan con un mecanismo de replicación, pero también desarrollan la cualidad de destruirse al cabo de un tiempo. Esto provoca que dejen sitio, y materia prima, para que otras moléculas se desarrollen. Algunas de esas moléculas nuevas replicadas son distintas; sufren modificaciones que las hacen mejor adaptadas al medio ambiente. Se adaptan. Evolucionan. Las moléculas capaces de desaparecer tras un tiempo, dejan sus restos a otras nuevas, y permiten que la evolución funcione gracias a nuevas adaptaciones. Esas son las que finalmente prosperan.

Luego, podemos concluir que, dada una especie mortal y otra inmortal, se da la paradoja de que la especie mortal es la que prospera, y la especie inmortal es la que muere y desaparece. Esa esa la razón por la que no hay organismos inmortales, y la razón de la existencia de la muerte. La muerte es un mecanismo evolutivo que asegura la adaptación y el no agotamiento de los recursos naturales de una especie.

Por ello, cuando la humanidad sueña con la inmortalidad, está deseando algo aparentemente muy atractivo. Pero guarda un secreto: una especie humana inmortal está condenada a desaparecer. Solo podría salvarse mediante la tecnología, usándola de forma artificial para adaptar su organismo a nuevos entornos. Entonces, sí, tendría una oportunidad.

Pero eso, como suele decirse, es otra historia. De momento, piense en esto: si usted muere, está haciéndole un favor a su especie. Quizás a usted no le preocupe. Pero a la especie, como entidad, le aseguro que sí le importa. Y mucho. Feliz descanso. Eterno.

inmortalidad

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s