Cuando descubres que escribir vale la pena

El oficio de escritor tiene fama de ser solitario y frío. Quizás por eso exista esa necesidad imperiosa por parte de los escritores de darse a conocer en cualquier lado, de cualquier forma, a cualquier desafortunado que se te cruce por delante, y tenga que aguantar una charla sobre tu último libro, antes de escabullirse por alguna esquina pidiendo socorro. Por eso, precisamente, suelo hablar muy pocas veces de mi trabajo literario. De hecho, solo para anuncios de salidas de libros y poco más.

Sin embargo, este fin de semana me he llevado una gran alegría ante el comentario de una lectora, que se ha atrevido a leer uno de mis últimos trabajos. Esta lectora es además una persona experta en el mundo de la literatura, con amplia experiencia como lectora, y con una muy buena reputación en la materia. Independientemente de que se deba valorar cada opinión por igual, cuando recibí el mensaje y vi que era ella, me temí lo peor; iba a despellejarme vivo y a usarme para decorar su ensalada.

Pero no. La sorpresa vino al leer el comentario, y sin duda, este texto es una de esas ocasiones donde sientes que el trabajo ha merecido la pena. Cosas así son las que le animan a uno a seguir adelante en este mundo parco y complejo de las letras. Porque las letras son mi vida, y sin ellas no soy nada. Muchas gracias a Maria del Carmen por sus palabras. Es una bonita forma de acabar el mes, sin ninguna duda.

maria_del_carmen

 

Anuncios

Corrección política y literatura

Bien, vamos a ver, creo que lo tengo todo dispuesto: el ordenador, el teclado preferido, una música adecuada, varios litros de café, y lo más importante: mi dosis diaria de corrección política. Vamos a plantear la nueva novela.

Para escribir una nueva novela, necesitará estos ingredientes:

  • Una historia que contar.
  • Unos personajes que den vida a la historia.
  • Una trama que sea interesante.
  • Un final que impacte.
  • Un blanco.
  • Un negro.
  • Un asiático.
  • Un gay.
  • Una lesbiana.
  • Un transexual.
  • Un vegano.
  • Un religioso.
  • Una feminista.
  • Un amante de la paz mundial.

Bien, una vez tiene estos ingredientes, no olvide ninguno, pasemos a la cocción.

mano_abajo

Leer más “Corrección política y literatura”

Una visita a la vida y costumbres de Marte

Bienvenidos a Marte, amigos y amigas. Estamos en 2153, y Marte ha sido colonizado por seres humanos. ¿Le apetece una visita a la montaña más alta del sistema solar, el monte Olimpo, con 27 kilómetros de altura? ¿Una visita al Cañón del Valles Marineris, con 3000 kilómetros de longitud, y 8 kilómetros de profundidad? Deja al Cañón del Colorado como una simple muesca en el suelo. ¿Qué tal pasear por la nieve de los polos, que no está compuesta de nieve, sino de hielo seco, es decir, dióxido de carbono? ¿Qué tal volar un rato, con una aeronave que requiere de alas diez veces más grandes que las de la Tierra, debido a la poca densidad de la atmósfera? Esta semana tenemos una oferta al 50% de descuento para usted y su familia. ¡No la desaproveche!

Marte es un planeta fascinante, sin duda. Pero, además, es el nuevo hogar de la humanidad, solo que muchos todavía no se han enterado de ello. Pero lo harán. No ellos probablemente, pero sí sus hijos, o sus nietos. Ahora mismo se preparan los primeros viajes para ir a Marte, aunque el único plan serio y científico en este momento es el de la NASA y el proyecto Orión. Lo de SpaceX y Elon Musk, como ya he comentado, de momento es un circo mediático, como muchas de las cosas que hace este hombre últimamente. Pero Marte es mucho más que espectáculo: es el lugar donde vivirán una parte de los descendientes de los seres humanos de la Tierra: los marcianos.

Los pasos, a grandes rasgos, son los siguientes:

This computer-generated view depicts part of Mars at the boundary between darkness and daylight, with an area including Gale Crater beginning to catch morning light

Leer más “Una visita a la vida y costumbres de Marte”

Inyecciones de vida, qué importantes son

La vida es dura, la vida es cruel, la vida es todo lo mala que uno quiera. Hoy hablaba con una mujer, cuya vida atormentada pasaba por negar cualquier posibilidad de encontrarle sentido a la vida. Todo era negativo, y todo lo que se le dijese solo iba a remarcar su idea de que la vida no merece la pena.

Esa mujer, naturalmente, no odia la vida. Se odia a sí misma. Y, en ese odio, confunde lo que es el recorrido por este mundo con su experiencia y con lo que ha visto: odio, violaciones, mutilaciones, guerra, hambre, dolor, sufrimiento.

Sí, sé de lo que habla. Hace ya años, cuando recogí a una chica que acababa de ser violada, con una vida destrozada, y cuya identidad se había perdido por la cloaca, y cuando comprobé que sus amigos la abandonaban y dejaban de lado, aquella chica quería morirse. Era algo lógico. Al parecer, era la responsable de que hubiese sido violada, por haberse ido en el coche de un amigo que la había prometido llevarla a casa. “No lo conocías bien, ¿por qué te fuiste con él? ¿Por qué no tienes cuidado? ¿Por qué no estabas en casa? Te mereces haber sido violada”.

dreaming

Leer más “Inyecciones de vida, qué importantes son”

Los nuevos dioses

Helen Parker murió cuando se acercaba a los treinta años. Una joven normal, con una vida, normal, y nada destacable en su día a día. Excepto que un cáncer repentino terminó con su futuro. Pero algo ocurrió: alguien hizo una copia de su ADN y ARN, y de sus engramas de memoria, es decir, de sus recuerdos y experiencias.

Años más tarde, su cuerpo es regenerado, y sus recuerdos integrados en el nuevo cerebro. Helen es básicamente la misma persona. No es un clon, porque su memoria es la misma. Y porque el ADN y ARN empleado ha regenerado el mismo organismo con la misma edad que tenía cuando murió.

De hecho, Helen podría volver a usar este procedimiento de forma indefinida. Y sería, desde ese momento, inmortal.

Este caso es una ficción de un libro, nada más. Pero la pregunta que subyace tras esta situación es: ¿será posible llevar a cabo alguna vez un proceso así? Y, si eso es posible, ¿qué hacemos con esos que nos esperan en el cielo?

dios1

Leer más “Los nuevos dioses”

Gestión de la tensión emocional; rompiendo mitos

Vamos a comenzar con una frase:

“Los libros son un puñado de emociones volcados en un papel, escondidos para sorprender a la primera mirada que se pose sobre ellos”.

Efectivamente, esa es una definición que podría darse por apta de lo que son los libros de ficción. Un libro, como todo elemento artístico, debe emocionar. Tiene que tener una estructura clara y concisa, y una estructura lógica, como ya comenté en otra entrada.

Pero, en esta entrada, me quiero concentrar en las emociones. Y, más concretamente, en la tensión emocional. Todo arte genera distintas emociones, no solo la literatura. Por ejemplo, un cuadro, aunque parezca una imagen única, está compuesta de un sinfín de elementos que, unidos, conforman una emoción.

Correcto, pero eso ocurre con una obra literaria también. Cuando terminamos un libro, tenemos una emoción general. Pero cuadro y libro tienen a su vez un sinfín de emociones medias, entrelazadas, que sumadas, generan la emoción final.

Vamos a verlo con Velázquez y el cuadro de la Venus del espejo. Que traiga este cuadro aquí no es casual; tiene que ver con la clase de historia del arte que nos dio el profesor de dicha materia cuando yo era estudiante, y no estaba perdiendo el tiempo en cualquier esquina (era muy raro de todas formas que me perdiese una clase de historia del arte). Ahora entraré a ello.

Diego_Velaquez,_Venus_del_espejo
Venus del espejo (Velázquez)
Leer más “Gestión de la tensión emocional; rompiendo mitos”

La Tierra desde Saturno, por la sonda Cassini

La NASA ha presentado esta foto de la sonda Cassini, donde puede verse un punto indicado mediante una flecha. Ese punto es la Tierra. La foto se ha hecho con la unión de tres fotos, y enviada entonces a la Tierra.

Las complejidades de la fotografía en el espacio son muchas. La comunicación es también compleja. Enviar datos a través de muchos millones de kilómetros provoca problemas importantes de pérdida de señal, lo cual obliga a enviar los datos en una banda muy ancha, que es muy lenta. Además, esas cámaras no son las típicas que llevamos todos, sino que hacen fotos en frecuencias especiales que luego se han de tratar convenientemente. Son procesos complejos y delicados.

Debido a ello, mucha gente, cada vez que la NASA u otra agencia pone una foto así, dice que es falsa. Que es “fake”, es decir, un engaño. Que es un montaje. Que está hecha con photoshop. No es así. Es verdad que la foto tiene un tratamiento, pero todas las fotos actuales, o la gran mayoría, tienen tratamiento. Pero la foto es esa, lo más realista que es posible mostrarla.

Siguen insistiendo en “por qué no se ven las estrellas”, algo que cualquier aficionado a la fotografía sabe. Si se cierra el diafragma para fotografiar objetos con mucha luz, las estrellas, que tienen aún menos luz, no aparecen en las fotos. Esto ocurre cuando hacemos fotos en la playa. Las zonas oscuras no aparecen o con escasos detalles. Solo ahora con la técnica del HDR se ha empezado a mejorar esto, combinando varias fotos. La NASA no usa esas técnicas porque sus objetivos son otros.

La verdad es que mucha gente no cree en las fotos de la NASA porque su personalidad está poco desarrollada, su ignorancia es grande, y su desconfianza enorme. Han aprendido a vivir en la duda, en la confusión, en la mentira. Y está bien ser desconfiado. Pero creer que todo en la NASA es un montaje, que nunca ha habido sondas en Saturno, y que todo lo que llega del espacio es mentira, es exagerado. Algunos no creen en la Estación Espacial Internacional (ISS), y cuando se les dice que la misma puede verse cuando pasa por encima de su área de noche, dicen que es cualquier cosa menos la ISS.

¿Qué hay que hacer? Nada, en especial. Esta gente lo seguirá negando todo. Seguirá sin creer nada. Los amantes de la ciencia y el progreso debemos seguir adelante. Podemos explicar a esa gente que esas fotos son reales, aunque tratadas. Y, si no lo creen, seguir adelante. ¿Para qué preocuparse? Nada ni nadie les hará cambiar de opinión, porque esos rompería sus esquemas de miedos e inseguridades. Sus fobias y su desconfianza total ante todo. Su problema es que no saben diferenciar la mentira de la ciencia, algo que no aprendieron, por su propia causa, o también por causas ajenas.

Mientras tanto, la humanidad seguirá viviendo en ese puntito. Ahí estamos todos: sueños, miedos, y nuestra grandeza como especie. Una grandeza del tamaño de un puntito perdido en la inmensidad de la galaxia. Demasiado orgullo en un espacio demasiado pequeño. Esas son, sin ninguna duda, las paradojas del universo.

tierra_cassini