El imperfecto mundo perfecto tras el cristal

Hace tiempo que lo vengo notando. Que lo vengo sintiendo. Que siento esa vibración que me avisa de que algo se ha roto. Por fin. Esa cadena de acero que me ataba a la realidad. Se ha roto. Y, en mi locura, te he vuelto a encontrar. Ese era el secreto: volverme loco era el camino seguro y directo para volverte a amar.

Todo empezó cuando llegué y crecí en este mundo. Este mundo que ha cambiado. Y me ha cambiado. Se ha hecho mayor. Ha perdido originalidad. Y frescura. Un programa llamado autotuning afina la voz de los cantantes si desafinan. Un efecto de Photoshop borra todos los fallos de esa imagen o vídeo, creando hombres y mujeres perfectos.

Las empresas sonríen con puestos de trabajo asombrosos donde todos trabajan sanos y felices. Los coches ya  no contaminan, sino que son contenedores de cinco sonrisas perfectas que viajan en su interior, y que contribuyen al bienestar del mundo. Los amigos ya no necesitan discutir entre ellos, basta con bloquearlos, mientras enseñan esas fotos perfectas de sus familias perfectas. Y los viajes son paradisiacos, a sitios increíbles, donde ocurren cosas increíbles que vemos con nuestros hijos increíbles y nuestra pareja increíble. Todo metido en una pantalla rectangular de cristal. Todo el mundo se ha concentrado en una pantalla de cristal…

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La educación sexual infantil comienza a los cero años

El sexo, ese monstruo terrible que es el origen de todos los pecados. Al parecer aquellos que abogamos por la educación infantil completa, incluida la educación sexual, somos pederastas y pervertidos sexuales. Teniendo en cuenta que a mí me raptaron para violarme a los doce años, fue en última instancia mi educación sexual lo que me salvó de algo peor. Porque vi al instante de qué iba aquello, cuando me metieron en un coche con rumbo desconocido. Y, por ello, hoy tengo que hablar de este tema. Y hablar muy claro.

Últimamente se están diciendo y viendo muchas barbaridades sobre educación infantil en relación a la sexualidad, acusando a quienes promueven esa educación de ser pervertidos y pederastas, y aplicando a esa educación la idea de que educar en sexualidad es algo de tintes marxistas y comunistas. Dejémoslo claro: politizar la educación, y la sexualidad, es uno de los mayores errores que puede cometer la sociedad.

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Eduquemos a los niños para que sean mejores adultos, y eso incluye la educación sexual adaptada a cada edad.

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Oppenheimer y el peso de la historia

La frase de la semana nos la trae Robert Oppenheimer, un nombre quizás no demasiado popular, aunque fue el padre tecnológico de la bomba atómica. No el padre teórico, porque otros ya habían teorizado con la idea de la fisión nuclear y probado que era posible. Oppenheimer lo llevó a la realidad, y creó las dos primeras bombas atómicas: Little Boy, basada en uranio, y Fat Man, basada en el plutonio.

La primera fue lanzada sobre Hiroshima, y la segunda sobre Nagasaki, con las consecuencias que todos conocemos, o que deberíamos conocer. Porque no debemos olvidar ese horror nunca.

Como nota curiosa, solemos hablar de “bombas atómicas”, pero en términos técnicos, una bomba atómica es aquella basada en la reacción de átomos, es decir, las convencionales. Estas bombas de uranio y plutonio deberían ser llamadas “bombas nucleares”. Pero bueno, este es un pequeño detalle.

La frase que nos dice Oppenheimer, fue pronunciada ante la comprensión final de lo que había creado: un verdadero monstruo destructor de mundos, literalmente. Pero la frase, a fuer de ser sinceros, no es de Oppenheimer. Él la cita en referencia a un antiguo libro sagrado Hindú, el Bhagavad-Gita, como bien se comenta en la increíble película “Octubre rojo”. La frase es:

“Me he convertido en la muerte, el destructor de mundos”.

Oppenheimer luego fue acusado de ser comunista, en esa época de los cincuenta y sesenta del siglo XX en Estados Unidos, donde un senador llamado McCarthy acusó de ser comunistas a una gran cantidad de artistas y científicos, destrozando la vida de muchas personas. Ese fenómeno, una mancha negra en la historia de Estados Unidos, se conoce como Macartismo. Oppenheimer nunca fue comunista, ni se probó nada de lo que se le acusó, como ocurrió con otros miles de falsos acusados.

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Reencuentros en la Eternidad

Cambio de planes, de nuevo. ¿No es la vida aquello que planificamos para que luego sea modificado por obra y arte del caos? En cualquier caso, mi trabajo con “La leyenda de Darwan IV: Idafeld” se está convirtiendo en un viaje místico a un camino impredecible, donde el hecho de escribir cada línea es un esfuerzo de titanes, y cada nueva línea escrita me lleva a un final que nunca querría alcanzar. Porque el final de la saga significa mi final literario, y mi final literario significa que la parte esencial de mi vida muere, como el Señor Oscuro, que vertió todo su poder en el Anillo único. Yo he hecho lo mismo con la saga, y ahora que se acaba, se disuelve para siempre, y yo con ella.

Pero los finales son y están para alcanzarlos. Los antiguos vikingos creían que el arco irís era el puente que llevaba a Asgard, la ciudad de los dioses, a través del puente llamado Bifröst, que une Midgard, la Tierra, con Asgard, dos de los Nueve Reinos. Por eso no podía alcanzarse a tocar nunca el arco iris; porque estaba reservado a los dioses inmortales. Inmortales mientras tomasen la manzana del manzano de Idún, y mientras no llegase el Ragnarok.

Admiro a un pueblo cuyos dioses están destinados a morir, porque denota que los vikingos eran conscientes de que todo tiene un fin, y que incluso los dioses más grandes deben dar paso a nuevas historias, nuevos caminos, nuevos sueños. Como yo he vivido la vida, así deberé entregarla para que otros puedan vivirla luego, en un círculo eterno de vida que nunca cesa. Donde cada cual recoge el testigo del anterior. Y donde llegar, o marchar, son acciones marcadas por el destino. Y puedo decir que ha sido un honor vivir esta vida. Pero también es un honor saber que otros vendrán detrás para reclamar nuevos sueños, nuevas historias, nuevas metas. Así es el orden de las cosas en el universo. Y así debemos aceptarlas.

En cualquier caso, mi cambio significa que iré publicando el último libro aquí. Porque así puedo ver cómo nace y crece, y puedo darle una forma final cuando lo haya terminado, sin la presión de unir todas las piezas demasiado tarde, cuando ya no quede nada de mí excepto un recuerdo que se desvanece para siempre. Ay de aquel que graba su nombre en piedra en un signo de orgullo y vanidad, porque esta será horadada por el fuego y la lluvia del viento. No debemos temer al olvido, ni gritar nuestro nombre para que su eco se torne eterno. Debemos en cambio procurar que lo que dejamos atrás sea amor, y la marca de un nuevo camino para los que vendrán.

Es extraño ver cómo la vida insufla fuerza y poder, y luego la mente y el alma se van diluyendo en la nada. Veremos nacer nuevas estrellas de nuestros átomos. Y seremos parte de ellas. Por ello, haber vivido habrá merecido la pena. Saber que somos uno con el universo. Que somos uno con la materia, el espacio, la energía y el tiempo. ¿Puede haber mayor gloria?

Idafeld es un libro sin duda especial, y es el único en el que recomiendo que el lector haya leído la trilogía de “La leyenda de Darwan” y “La insurrección de los Einherjar”, aunque no es obligatorio, ya que procuro introducir personajes y acontecimientos. Simplemente el lector tendrá una visión más amplia de los hechos.

En esta escena, Yolande Le Brun, la primera oficial de la flota que ha llegado a ese extraño castillo de luz en medio del universo, donde vive un grupo de seres humanos que son a la vez humanos y dioses, está en su habitación, recordando tiempos pasados. Los momentos que pasó con quien fue su amor, Vasyl Pavlov, y la muerte de este. Recuerdos. Muchos recuerdos, demasiados recuerdos para una mujer con una tarea titánica: ser la mano derecha de Helen Parker, a la que apodan Freyja, la líder de un grupo de supervivientes, que debe buscar un camino para la humanidad, más allá de las estrellas…

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Coronavirus, un amigo al que esperábamos

Ya está aquí el “Coronavirus“, virus que tiene nombre de realeza, aunque en realidad recibe el nombre por el subtipo de virus, basado en su forma, con una estructura en forma de corona alrededor de la envoltura. Una envoltura que guarda una cadena de ARN, lo cual produce importantes mutaciones en su estructura, como ocurre con retrovirus como el de la gripe.

Precisamente es una de esas mutaciones la que ha permitido pasar de animales a seres humanos, y ser contagioso de unos humanos a otros. Vamos a comentar brevemente este fenómeno, que era esperado por casi toda la comunidad científica. Y no será el último, desgraciadamente.

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Fragmento de “Sandra: relatos perdidos”

Nota: este relato se incluye en el libro “Sandra. Relatos perdidos“.

No he escrito mucho sobre novela costumbrista. Así que un día pensé: ¿qué tal mezclar novela costumbrista con ciencia ficción? El resultado es “Sandra. Relatos perdidos”, una serie de historias sobre Sandra que tocan aspectos mundanos y cotidianos de la vida de los seres humanos.

Como ciencia ficción está ambientado en el futuro, y como ciencia ficción tiene escenas de acción, por supuesto, sobre todo teniendo en cuenta la naturaleza de Sandra. Pero creí interesante mostrar la evolución y el comportamiento de Sandra en escenas cotidianas.

A veces un romance, a veces una charla distendida, o, a veces, la búsqueda de respuestas. Este es el caso de este fragmento, donde un policía corrupto de Lyon intentó abusar de Sandra tras capturarla, sin conseguirlo. Sandra luego decide investigar la historia detrás de su captor, y viaja a París, a conocer a la esposa del policía…

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Brexit II: la venganza del brexiter

De los creadores de “Europa es el demonio”, del guionista de “Europa caerá en llamas cuando la abandonemos” y del protagonista de “ahora crearemos un nuevo Imperio”, llega a todos los cines: “Brexit II: la venganza del brexiter”. Un grupo heroico de patriotas británicos luchan encarnizadamente por liberar al Reino Unido de las manos de la malévola e imperialista Unión Europea. Para ello cuentan con la ayuda del benefactor Putin, el carismático Donald Trump, y el oscuro y poderoso Xi Jinping. No se pierda el desenlace el próximo 1 de febrero de 2020. Y la tercera parte y final llegará para el 1 de enero de 2021: “Brexit III: vamos a morir todos”.

Bueno bueno, después de esta pequeña broma, la verdad es que todo llega en la vida, incluso el fatídico Brexit, la separación del Reino Unido de las estructuras de la Unión Europa. Pocas veces en mi vida he visto tal cantidad de falacias, mentiras, distorsiones, engaños, y manipulaciones por parte de un gobierno a un pueblo como el de los tres gobiernos conservadores británicos hacia sus votantes. Primero, con la manipulación de 2016, y, desde entonces, con toda esa parafernalia de palabras que mezclan “Imperio”, “Commonwealth”, con injurias a la Unión Europea, tachándola básicamente de una corporación corrupta y viciada.

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