Las legiones hacen fuertes a las leyes

Julio César es famoso por muchas cosas. Sin duda un líder carismático, poderoso y con una historia que es historia, César fue el punto de partida para crear el Imperio más poderoso que conoció el mundo antiguo. Incluso su muerte fue digna de las más grandes epopeyas. Las grandes gestas se escriben con pasión y con sangre, de eso no cabe duda.

Uno de los elementos más inspiradores de Julio César son sus famosas frases, que han quedado para la historia, y que incluso han servido como base para señalar que, cuando alguien pronuncia una frase elegante, se recuerda que podría haber sido propia del mismísimo Julio César.

Aquí me gustaría traer a colación una de aquellas frases. Estuvo dirigida a uno de sus lugartenientes, cuando le delegó el mando de las legiones de Roma mientras estaba fuera. Dice así:

“Que Roma respete las leyes y tus órdenes. Y mantén muy cerca a tus legiones; hacen fuerte a esas leyes”.

El viejo general sabía perfectamente algo que algunos parece no querer entender: un pueblo, un estado, una nación, se dirige con leyes. Pero las leyes no se respetan por el simple deseo de hacerlo; se respetan por el temor al castigo que supone incumplir esas leyes. Y el castigo supone tener un ejército y una fuerza poderosa capaz de hacer cumplir esas leyes.

Yggdrasil - Saga Aesir-Vanir

Naciones, países, pueblos, son dominadores o dominados. Viven emplazando su poder a través de poderosos ejércitos, o viven dispuestos a acatar las órdenes de esos pueblos. Los que se rebelan contra esa fuerza, contra ese poder, deben, por lo tanto, y antes que considerar cualquier otro aspecto, dotarse de una fuerza que sea capaz de ofrecer una contrapartida al poder dominante. Es decir, debe disponer de un ejército moderno y capaz.

Si usted piensa que yo soy feliz por constatar algo así, le ruego que no mate al mensajero. Yo querría un mundo en paz y sin ejércitos. Pero no estoy hablando de lo que yo quiero, o de lo que queremos millones de hombres y mujeres en todo el mundo. Le estoy hablando de la realidad que tozudamente la historia de los pueblos nos enseña una y otra vez hasta el cansancio: los pueblos que triunfan son aquellos que pueden anteponerse al poder de los demás.

Usted mismo puede experimentarlo de forma real, y didáctica. En su casa, frente a su ordenador. Con una copia del juego Civilization, verdadera herramienta de aprendizaje para jóvenes y mayores. Civilization es una saga de juegos que nos permite llevar una nación desde sus albores en la historia, hasta el futuro. Mientras tanto, tendremos que desarrollar esa nación, e interactuar con otras naciones. El juego permite jugar como todo un demócrata amante de la paz y la concordia, o como un tirano obseso de poder.

Yo, como persona pacífica, suelo jugar con el primer rol, el de jugador tranquilo y democrático. Más que nada porque no me gusta meterme en líos, ni siquiera en un videojuego (aunque fracaso a menudo en ese intento). Pero no cometo un error: no olvido tener un ejército poderoso y moderno. ¿Por qué? Porque otros jugadores no tienen esos planes pacíficos. Al contrario, su voluntad es arrasar a los demás jugadores. Este juego permite ganar tanto si se juega de forma pacífica, como si se hace de forma violenta. ¿Por qué? Porque sus diseñadores quieren trasladar la realidad al juego. Y lo han hecho extraordinariamente bien, no en vano Civilization tiene millones de seguidores en todo el mundo, entre ellos, yo mismo.

Por eso, cuando leo en las noticias que cierto territorio de España quería organizar un país propio, y veo que no tenían ningún plan dispuesto, ni en lo económico, ni en lo político, ni en los social, pero tampoco en el aspecto militar, me asombro. La pregunta es la siguiente:

¿Cómo puede nacer una nación, oponiéndose a otra, de forma pacífica? Le diré en este momento una frase que pronuncia el personaje de Mesala en la película “Ben Hur”, cuando este le pide que Roma abandone su país y les devuelvan la libertad. Dice así:

“Desgraciadamente, el emperador le tiene en mucha estima a su imperio”.

Naturalmente. El emperador no donará ni centímetro cuadrado de su territorio. Los países son celosos de su territorio, y no lo ceden si no es por motivos que les fuercen a ello. ¿Quieres la independencia? ¿Quieres sostenerte por ti mismo? Tendrás que ganártelo, amigo. Ganártelo con mucho esfuerzo. Y dolor. Y para ello hacen falta medios. Económicos y organizativos, por supuesto.

Veamos casos como Holanda, Suiza, o algunos países escandinavos. ¿Ha pensado alguien que solo Holanda dispone de una gran cantidad de carísimos aviones de combate, con los costes de mantenimiento que se derivan de ello, cientos de carros de combate, un ejército de cien mil hombres que hay que mantener y adiestrar, y todo el material y logística necesarios? ¿Ha pensado alguien por un momento en el coste que eso supone?

Se podrían buscar soluciones. Hacer como en Costa Rica, y no tener ejército. Mucha gente dice, “Costa Rica no tiene ejército y están felices”. Claro. Pero cuéntelo todo, por favor. No se quede ahí. Costa Rica tiene un acuerdo bilateral de protección con Estados Unidos, por el cual este país garantiza protección de las fronteras de Costa Rica ante una amenaza. ¿Sale gratis? Naturalmente que no. Costa Rica debe ceder territorio, medios e instalaciones a Estados Unidos, y debe comprar material diverso. Estados Unidos, gracias a ese acuerdo, tiene, por lo tanto, un inmenso portaaviones de tierra en una zona perfecta para activar sus unidades allí dispuestas en Sudamérica, ante cualquier contingencia que afecte a sus intereses.

Si esto le sorprende, no lo haga. Muchos pueblos, a lo largo de la historia, lo han hecho. Julio César, cuando invadió las Galias, tenía el apoyo de algunos pueblos precisamente galos. Galos luchando contra galos. Los primeros, con un acuerdo con Roma, para vivir en paz. Los segundos, ofreciendo una resistencia feroz pero sin medios. Ya sabemos cómo acabó la historia.

Está bien tener planes para el futuro, pero me gustaría desde este modesto blog lanzar una sencilla recomendación a cualquier territorio que desee la independencia: consiga dinero, pero mucho, mucho dinero. Consiga autonomía económica, consiga una industria poderosa asentada en su país que provea de riqueza a su país, y, muy importante, consiga un ejército poderoso, que pueda intimidar a los demás lo suficiente como para animarles a hablar de diplomacia, y no de intervención en el territorio. Y olvídese de los temas pacifistas y del amor mundial. Eso está bien para vender a las masas, pero no para construir un nuevo país.

entranas_nidavellir_ii

Se suele decir que los países Bálticos, Letonia, Estonia, y Lituania, consiguieron su independencia de forma pacífica. No es verdad. Yo lo recuerdo muy bien, recuerdo leer y ver toda la información que llegaba de allí, y no solo de las fuentes oficiales. Las extraoficiales, y las de cualquier fuente que pudiera darme información. Nunca me he querido quedar en las noticias de la televisión. Siempre he procurado ir más allá de la propaganda oficial.

Veamos. Cuando cayó el muro de Berlín, estos países comenzaron a gestionar su independencia, y la entonces Unión Soviética movilizó tropas para evitarlo, y hubo entradas de tropas en sus territorios. ¿Qué ocurrió? Que eso amenazaba las fronteras de países de la OTAN, y era interés de la propia OTAN y de Europa que esos países bálticos cayeran en la influencia de occidente, al menos de una forma progresiva. La Unión Soviética se despedazaba, y no tenía dinero para sostener una guerra abierta, mucho menos para amenazar a Europa. Los rusos tuvieron que retirarse. No estaban preparados. Su propio país se caía en pedazos. El ejército se desmoronaba. Sin dinero, sin medios. Sin futuro. Eso produjo un gran daño en el orgullo ruso. Un daño que, por cierto, Putin quiere reparar.

Para terminar, me gustaría insistir en un aspecto: estoy explicando lo que sucede, desde el principio de los tiempos, en la historia de la humanidad. No estoy diciendo que sea lo ideal. Lo ideal sería que todo fuera paz y amor en el mundo, le aseguro que he visto suficiente dolor y sufrimiento en mi vida como para estar convencido de que la humanidad debe buscar nuevos caminos para salvar sus diferencias.

Lo que estoy diciendo es cómo son, y cómo están, las cosas, ahora, y hace 15000 años, porque hace 15000 años ocurría exactamente lo mismo, solo que con piedras  y lanzas. La humanidad debe buscar nuevas fronteras, pero fronteras de paz y concordia entre los pueblos. Ese es mi deseo, y ojalá podamos llegar a eso algún día. Mientras tanto, tener las legiones cerca seguirán haciendo fuerte a las leyes. Y el viejo general romano seguirá teniendo razón en su razonamiento. Él y otros conquistadores lo sabían. Otros parecen no haberlo entendido. Y han fracasado por ello.

La historia, como siempre, juzgará. Y pondrá a cada uno en su sitio.


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s