Comenzaré diciendo una obviedad: Facebook tiene cosas positivas. Pues bien, esta obviedad, y un millón más, conforman el 98% del panorama del contenido de Facebook. Miles, millones de entradas con obviedades, con tergiversaciones, o con mentiras, sazonadas con vídeos de gatitos, alguna foto de alguna tortura, y los cientos de miles de sueños de artistas fracasados como yo mismo por ejemplo, científicos de tres al cuarto que creen haber descubierto la verdad absoluta, y psicópatas de todo tipo y forma que buscan sangre y vísceras, y sobre todo dolor humano, en cada recoveco de cada perfil que encuentran.
¿Qué le pasa a nuestra sociedad? ¿Es que no hay un espacio para el pensamiento, para la reflexión profunda? ¿Para descubrir la mente y el universo? ¿Podrá la humanidad huir de la superficialidad del pensamiento fácil y rápido, y volver a usar la mente para descubrir conceptos más profundos que algunos absurdos puzles matemáticos que resolvíamos en primaria hace cincuenta años bostezando de aburrimiento?

Continuar leyendo «La insoportable superficialidad de Facebook»
Debe estar conectado para enviar un comentario.