La confesión

Llevo 40 años siguiendo y desarrollando la teoría de cuerdas. Tengo miles de adeptos que me siguen fielmente. No tengo ninguna prueba real de lo que se teoriza, ni nadie puede refutarlo. Solo tengo un enorme conjunto de ecuaciones que además son conjuntos de teorías unidas por una teoría mayor llamada teoría M que no está completa. Vaticino unas partículas llamadas supersimétricas que ni se han detectado en el CERN a máximas energías ni parece que puedan existir. No existe forma de que empíricamente se pueda verificar mi teoría.

Además, en mi universidad y otras si los estudiantes de física no comulgan con esas teorías no damos becas. Lee Smolin es un parásito y un renegado al no seguir la teoría de cuerdas y desarrollar otras teorías menos ambiciosas pero más consistentes, y le odio, le odio, le odio.

Y no solo eso, ahora, siguiendo el mismo principio, me monto una teoría llamada ER=EPR que sigue la misma base y que es igualmente indemostrable, y además todos los medios de comunicación aplauden mi nueva teoría indemostrable y que parte de una idea que es como mínimo absurda, donde millones de miniagujeros negros son la base de la mecánica cuántica.

Y lo peor de todo es que a todo esto lo llamo ciencia.

gatito

Anuncios

2 comentarios en “La confesión”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s