Mi país, con razón o sin ella

Discutía hace poco, una vez más, con alguien de Estados Unidos, sobre su imperiosa necesidad, nunca mejor dicho, de seguir usando sistemas de medidas que están fuera del sistema internacional, como son las millas o las libras. Esta discusión venía en relación a que la NASA sigue dando la información en valores fuera del sistema internacional de medidas.

Esta persona me comentó que la NASA es americana y escribe para americanos. Yo le contesté que las entradas de la NASA son para ser leídas en todo el mundo, y, mucho más importante, la Estación Espacial Internacional es internacional, por lo que debería tenerse en cuenta el sistema de medidas internacional.

De hecho, una sonda enviada por la NASA a Marte se estrelló porque una parte de los cálculos estában hechos con el sistema métrico internacional, y otra parte con el sistema de medidas de millas americano, que son aproximadante 1,6 kilómetros. Cuando la computadora de la NASA recibió los datos, los esperaba en kilómetros, pero se le entregaron en millas. Resultado: la nave se estrelló contra el suelo de Marte, perdiendo todo el proyecto, además de una cantidad de dinero muy importante.

Pero no hay forma de convencer a muchos americanos de este asunto. América está primero. Su sistema de medidas debe ser comprendido por el resto del mundo. ¿Por qué? Porque es la nación más poderosa de la Tierra. Pueden imponer los sistemas que estimen necesarios y oportunos a las demás naciones. Y punto. No hay más razonamientos posibles.

Todo ello forma parte de un argumento muy simple, de una conocida frase muy popular. El argumento dice así:

“Mi país, con razón o sin ella” (My country, right or wrong).

Carl-Schurz
Carl Schurz (1829-1906) estadista estadounidense

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Luchamos para preservar la democracia, no para ejercerla

Nota: expongo aquí una serie de ideas y reflexiones personales sobre geopolítica y diplomacia internacionales. Son mis opiniones subjetivas, y no soy ningún experto en estos temas, por lo que estas reflexiones no deberían tener más valor que el de plantear algunas cuestiones de, sin duda, enorme complejidad. Muchas gracias.

La frase de este título, “luchamos para preservar la democracia, no para ejercerla”, la pronuncia un personaje de la película de Tony Scott “Marea roja”, de 1995, concretamente el capitán del submarino de tipo SSBN, el USS Alabama. Estos son submarinos estratégicos armados con misiles nucleares de alcance intercontinental, y forman una de las cuatro patas del sistema de disuasión de defensa de Estados Unidos. Los otros tres son la aviación estratégica, formada por los B-52, B-1B, y B-2, los propios misiles ICBM en Tierra, y los sistemas de combate y ataque situados en el espacio, que actualmente se hallan en fase de pruebas.

En el mundo de la geoestrategia suelen enfrentarse dos países o bandos claramente definidos, a los cuales se adscriben otros, que son corrientes y afluentes de esos dos bandos principales. En la mente de todos podemos encontrarnos con los clásicos bandos americano y ruso, pero la historia de la humanidad está plagada de modelos de punto y contrapunto. Es decir, modelos donde un poder sostiene al otro, que sostiene al primero, en un equilibrio siempre precario, siempre a punto de ceder hacia un lado u otro.

SPQR_Roma

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