El origen de la saga Aesir Vanir

El primer boceto de lo que luego sería la saga Aesir Vanir se publicó en 2002, en un relato corto que ya contenía los elementos principales de la saga. Pero, ¿cuál es el origen de la saga Aesir Vanir?

Para eso, hay que retroceder un poco más en el tiempo. Concretamente, al año 1970. En aquel tiempo yo ya era un consumado devorador de ciencia ficción. Disfrutaba con “Viaje a las estrellas” que era como se llamaba entonces a Star Trek en mi país, y con otras series de la época. Pero fue una oferta para ir a ver una nueva película la que me abrió la mente a un nuevo universo de posibilidades. Esa película fue: “2001: una odisea del espacio” de Stanley Kubrick.

Aquel verano de 1970 acepté la oferta para ir a ver “2001”, y tengo que decir que salí transformado del cine. Aquella película me impactó de una manera que cambió para siempre mi concepto de la ciencia ficción. Sin duda, es la película que más me ha influido en todos mis conceptos tecnológicos, científicos y filosóficos a lo largo de toda mi vida. Un impacto que aún continúa.

2001_una_odisea_del_espacio
2001: una odisea del espacio

El segundo elemento que intervino en la saga Aesir Vanir, especialmente en lo que se refiere a las estructuras sociales y políticas, vino del mundo del comic. Ese mundo que dicen algunos es un género menor, ha influido sin embargo a miles y miles de escritores y artistas de todo el mundo. Desde luego el comic no es, de ninguna manera, un género menor, sino al contrario, es una expresión artística de primera magnitud, tan importante como cualquier otra. En mi caso, fue el capitán Marvel el que me influyó. No el Marvel original, sino la segunda versión, más elaborada, que puede verse en la imagen en este texto.

capitan-marvel
Capitán Marvel. La estrella del pecho dio lugar a la estrella flechada, diseño que creé en 1976

Si a eso unimos “Star Trek” y “Perdidos en el espacio”, tenemos los ingredientes y el caldo de cultivo para que mi mente empezara a elucubrar la historia. Algún tiempo después escribí un texto sencillo pero ya evidente que prefiguraba el concepto básico de la saga Aesir Vanir, con un grupo de doce seres que formaban el órgano máximo de gobierno de lo que entonces concebí como un imperio, y al que di forma icónica mediante una estrella con dos flechas en los laterales. Esa flecha sobrevive en el escudo de un escuadrón de vuelo virtual: el escuadrón 69, que creé en 2003, y al que coloqué la flecha del Imperio. También sobrevive en un cuento escrito a principios de los años ochenta.

El primer boceto ya evidente de la saga Aesir Vanir llegaría en 2002, en un texto corto que luego recopilé junto a otros textos en el libro “Círculo eterno y otros relatos cortos”, y que tenía por título “El Imperio de las Siete Estrellas”.

Sin embargo, en 2012, cuando ya estaba decidido a escribir la saga de forma completa, me encontraba escribiendo un relato corto cuando el dibujo de un amigo me llamó la atención. Era un dibujo de un concurso rápido que había hecho, donde se veía lo que podríamos denominar un dragón, y un astronauta en el espacio junto a una nave, con la Tierra de fondo. Relacioné aquella imagen al momento con el texto que estaba escribiendo, y así nació “La leyenda de Darwan I: Ragnarok”, historia ambientada en el futuro, no en el pasado, y en donde unos seres descendientes de las aves, los LauKlars, tomaron el papel de aquel antiguo consejo de doce seres gobernantes, y los convertí en el “Alto Consejo”.

la-leyenda-de-darwan-imagen-original
Imagen original que luego se convirtió en la portada de La leyenda de Darwan I: Ragnarok. Dibujo de Antonio Rodríguez Cano

Cano realizó luego varias portadas ya expresamente para la saga, así como una buena cantidad de bocetos y diseños de los personajes de la saga.

Por lo demás, muchos de los aspectos de mis ideas de los setenta y ochenta están integrados en la saga Aesir Vanir, y quedaría por explicar el nombre. Usé como subtítulos de la trilogía, que conforman los tres primeros libros de la saga, nombres de la mitología escandinava:

  • La leyenda de Darwan I: Ragnarok.
  • La leyenda de Darwan II: la ira de Freyja.
  • La leyenda de Darwan III: los dientes de Fenrir.

Eso me animó a usar subtítulos con nombres escandinavos, o ya en el propio nombre. Y como la saga narra la historia de dos líneas de progreso de la humanidad, asigné a una de ellas el nombre de los Aesir, y a la otra el nombre de Vanir, ya que muchos de los sucesos que se dan con esas dos líneas tienen relación con los personajes y la historia de los Aesir y de los Vanir respectivamente. Pero esta saga es ciencia ficción, no existen elementos fantásticos en ella.

Los aspectos técnicos principales que se explican están relacionados con teorías modernas como la teoría de cuerdas o la teoría de la gravedad cuántica de bucles, que incorporé en mis bocetos conforme estas teorías se iban desarrollando en el mundo de la ciencia.

La trilogía de “La leyenda de Darwan” fue número 1 en 2014 en categoría absoluta en la red social Entreescritores, y cuando escribo estas líneas, “Las entrañas de Nidavellir I: la nave” está en posición 13 en una lista absoluta de 25 (teniendo en cuenta todas las categorías) en una conocida web hispanoamericana de literatura. En esa misma lista de 2016, en la categoría de ciencia ficción, tres títulos de la saga se encuentran entre las primeras diez posiciones.

La saga Aesir Vanir nunca será un éxito arrollador eso está claro, pero me he dado cuenta de que, sin embargo, va calando entre los lectores. Una pequeña pero constante gota de lectores van leyendo la saga y comentándome aspectos de la misma, y las descargas continúan. Es un caldo de cultivo de lectores que puede que algún día eclosione, o puede que no. Si ocurre, yo ya no estaré aquí para verlo. En todo caso, es evidente que hay un público para la saga. Pequeño, pero fiel. A todos ellos les estoy muy agradecido por su interés. Esta saga es lo único que he hecho que ha merecido la pena en mi vida, al menos por el interés que ha creado en los lectores. Solo por eso el esfuerzo ya ha sido recompensado.

Finalmente, agradecer a Antonio Rodríguez Cano que me cediera los derechos de su primer dibujo para ser usado en la portada del libro, así como sus diseños posteriores y bocetos. También agradecer a Entreescritores que sirviera como revulsivo para ver que hay lectores interesados en la saga, lo cual me animó para seguir trabajando en nuevos libros e historias, algo decisivo para que la saga cobrase forma. Y a todos los lectores que han disfrutado de la saga. A todos ellos, muchas gracias.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s