Extracto de “La leyenda de Darwan I: Ragnarok”

Este es un fragmento de la versión extendida de “La leyenda de Darwan I: Ragnarok”. Una editorial española me pidió que ampliara un poco el libro en contenido para luego publicarlo. De hecho era mi idea ampliar algunos aspectos del libro inicial, cosa que hice encantado. Porque ya pensaba hacerlo, y porque lo iba a publicar una editorial.

Finalmente, la editorial se echó atrás y el libro no se publicó, pero lo que no se echó atrás fue la ampliación del libro. Este texto corresponde a un momento de la conversación entre Scott y Helen, cuando se están organizando para continuar la guerra contra una especie llamada LauKlars, después de mucho tiempo olvidados y perdidos…

ngc1300

Leer más “Extracto de “La leyenda de Darwan I: Ragnarok””

Anuncios

Recuérdame

Nota: este texto está basado en un comentario que realiza Sandra en la novela “La insurrección de los Einherjar” y la saga Aesir-Vanir, y sobre su participación en la guerra que asoló la Tierra durante dos siglos y medio.

Tras los sucesos de “Las entrañas de Nidavellir” Sandra sigue sobreviviendo y escondiéndose. A mediados del siglo XXIV, la confrontación entre la Coalición del Sur y el Gobierno del Norte está en su máximo apogeo. El Norte, gobernado por Richard Tsakalidis, apodado “Zeus”, gestiona un ejército que lucha contra el Gobernador de la Coalición del Sur, al que apodan “Odín”. Ambos han sufrido modificaciones genéticas, y llevan combatiendo más de doscientos años.

Tal como explica Sandra en “La insurrección de los Einherjar”, los androides han formado su propio ejército, y ambos gobiernos unen fuerzas cuando de eliminar a androides se trata. Pero la idea primaria de ambos gobiernos es manipular a los androides, siempre que puedan ser capturados, para anular su capacidad racional, reprogramarlos, y convertirlos en esclavos soldado. Es precisamente esa la razón por la que los androides combaten, para evitar que les sea robada su mente y los conviertan en simples herramientas.

Sandra trabaja en una de las factorías que transforman a los androides en máquinas sin mente. Debe hacerlo, porque de lo contrario sería descubierta su verdadera naturaleza. Pero ella añade, en los androides que manipula, una puerta trasera para devolverles la mente en el futuro, si eso es posible. Mientras tanto, la Tierra, y otros planetas, están siendo convertidos en cenizas. Solo resta un paraíso en el planeta: Nueva Zelanda, un lugar que ambos gobiernos han decidido mantener como territorio abierto.

Sandra recibe al siguiente androide. Tiene algunos fallos menores, y lo lleva a una sala anexa para repararlo. La puerta se cierra. El androide observa a Sandra. Su mirada es clara, pero triste…

robot-y-humano-creacion

Leer más “Recuérdame”

Extracto de “Las cenizas de Sangetall”

Tres años después de los sucesos de “Operación Fólkvängr”, Sandra ha decidido que va a buscar y a encontrar a su padre, a cualquier precio y usando los medios que sean necesarios.

La primera pista la lleva a Amiens, Francia, donde conoce a una joven llamada Alice Bossard, la hija del almirante Bossard, amigo de su padre. Pero el almirante ha sido asesinado sin que haya ninguna pista del móvil o de los responsables, y Alice parece tener la clave de la muerte del almirante, y una extraña conexión con la investigación que está llevando a cabo.

Sandra decide entonces acudir a uno de los pocos conocidos de su padre en que puede confiar, Javier, que accederá a ayudar en la investigación, por motivos que no revelará a Sandra de forma inmediata. Javier se ve en la tesitura de tener que acceder a una céntrica y carísima joyería de París, y representar un papel de hombre duro y atrevido que nunca imaginó tendría que llevar a cabo…

sangetall_fb02

Leer más “Extracto de “Las cenizas de Sangetall””

“El club de la fábula” publica “Somos los hijos de la Tierra”

De nuevo me encuentro con la amabilidad de los editores de la revista de ciencia ficción y fantasía “El club de la fábula” que cortésmente han accedido a publicar “Somos los hijos de la Tierra“, el último relato que conecta con un momento concreto de “Las entrañas de Nidavellir”.

Una vez más, agradecer a los editores su amabilidad en la publicación de mis trabajos, en el deseo de que sean interesantes para sus lectores.

Y, por cierto, “El club de la fábula” se publica también en papel, algo que no es muy habitual hoy día. Nunca viene mal tener a mano y sin necesidad de artilugios una colección de la mejor ciencia ficción y fantasía, pasada y actual. No deje de echarle un vistazo a la web y a su Facebook, creo sinceramente que merece la pena.

Un abrazo para todos los miembros y lectores de “El club de la fábula”.

elclubdelafabula

Fragmento de “Las entrañas de Nidavellir II: Promakhos”

Yvette está ayudando a Temístocles, general griego, a preparar los trirremes para la batalla que se avecina. Nos encontramos en el año 480 antes de Cristo, y las cosas no podrían haber ido peor. Sandra no termina de recuperarse, y Robert ha huido aparentemente con Jerjes I, y su comportamiento y palabras tienen menos sentido común del poco sentido común que es habitual en él.

Pero ahora Yvette no tiene tiempo de pensar en eso; se avecina una batalla, y ella es una ingeniera cuya mayor batalla vivida fue en el colegio con sus compañeros de clase. Tendrá que crecer. Y tendrá que demostrarle a Temístocles, y a sus hombres, que es capaz de obtener su respeto, y lo más importante: que mantenerla con vida merece la pena.

artemisia

Leer más “Fragmento de “Las entrañas de Nidavellir II: Promakhos””

Inyección de ilusión para diciembre y toda la vida

Me llega, en este último día de noviembre, un mensaje de una lectora, a cuya nieta le he dedicado el último relato que he preparado, “Somos los Hijos de la Tierra“. Y la verdad es que me ha emocionado, por sus palabras llenas de cariño y de entusiasmo. Desde aquí quiero agradecerle a ella sus palabras, y desearle lo mejor a ella y a su nieta, y a toda su familia, para que sigan adelante con ese entusiasmo y ese amor que siempre portan consigo. Y a la pequeña de la casa por supuesto, que es solo verla y contagia entusiasmo y alegría en el corazón de este quien escribe estas líneas.

La vida son momentos, y esos momentos debemos vivirlos con ilusión. Los malos, superarlos con pasión y con fuerza, y los buenos, disfrutarlos en toda su extensión, y llevarlos siempre en el alma. Y mirar siempre adelante. Siempre adelante. El pasado no debemos olvidarlo, pero no debemos vivir de los recuerdos que llenan nuestra mente, sino de las ilusiones y los sueños de un futuro mejor para nosotros y nuestros seres queridos. Esa es la clave de la vida. No es fácil por supuesto, pero debemos buscar ese camino cada día. Muchas gracias por sus palabras, y les deseo lo mejor. Este ha sido su comentario.

“GRACIAS por el tierno y maravilloso relato, no tengo palabras.
Me hizo llorar, sobretodo, por la ternura y sabiduría que encierra.
Una gran y buena reflexión, que el ser humano, tendría que prestar atención, para mantener a valorar cuánto el universo nos ofrece.

Muchísimas GRACIAS.

paz

Fragmento de “Ángeles de Helheim”

Rachel, la cuñada de Vasyl Pavlov, se encuentra trabajando junto a Irina en un punto perdido de Venezuela, descodificando una información relacionada con el asesinato de su hermana, que era a su vez la esposa de Pavlov. Este y su compañero de armas, Guillermo, acuden a un sórdido antro que Guillermo sabe puede ser de su interés. Vasyl no se encuentra muy entusiasmado con la idea, pero comprende que es mejor acompañar a Guillermo para olvidar todo lo que está viviendo, y para controlar a su impetuoso compañero.

—Ponme otra copa, por favor —rogó Guillermo. La camarera del peor tugurio de contactos que había podido encontrar en la zona sonrió diciendo:
—Otra copa para mi soldadito. ¡Qué guapo eres!
—No es nada comparado con la profundidad de tu mirada, preciosa. —Ella sonrió mientras servía la copa. A su lado, Pavlov se llevó las manos a la cara.
—¿Tienes que ser tan patético? —preguntó Pavlov.
—¿Qué te pasa Vasyl? Solo estoy siendo amable con esta bella señorita. —Ella, que había oído el comentario de Pavlov, le espetó:
—¿Y a ti qué te pasa? ¿Siempre estás tan amargado? —Pavlov no respondió, pero sí Guillermo.
—No le hagas caso. No has visto nada en realidad. Hoy le pillas de buen humor. —Ella torció el gesto, y tras unos instantes, volviendo la vista a Guillermo, le dijo sonriente:
—Bueno, lo que le pase a ese tonto no es nuestro problema. Tu amigo se puede perder donde quiera. Pero tú y yo podríamos hablar de tus grandes batallitas luego, y, si quieres, montamos una pequeña guerra nuclear en mi casa… —Guillermo rió, y contestó:
—No sé si podré; esta bestia que está a mi lado no quiere que vaya correteando por ahí.
—¿Quién es, tu ángel de la guarda? —preguntó ella con sorna.
—Es un ángel, pero no lleva alas del cielo, te lo aseguro. —La camarera miró a Pavlov con desprecio, y se alejó sonriente hacia otro cliente.
—No sé cómo aguantas esto —le comentó Pavlov.
—¿Por qué? Es muy simpática. Y muy guapa.
—Con eso que le has dado de propina, hasta yo podría llegar a ser simpático.
—Lo dudo. Pero alegra esa cara hombre. Llega la caballería.
—¿De qué hablas ahora? —Guillermo señaló con el dedo. Pavlov vio que por la puerta entraba Irina. Varios hombres se giraron para verla. No era nada habitual que una mujer entrase allá. Aunque tampoco era demasiado infrecuente. La mayoría de veces, sin embargo, se trataba de mujeres que iban a buscar a sus maridos descarriados, para tratar de llevarlos al redil, o para pegarles un tiro con un arma. En este caso, la situación era distinta.
—Vaya, aquí estáis, como bien supuso Rachel —comentó sentándose en la barra al lado de Pavlov. La camarera se acercó con cara de pocos amigos, y le dijo:
—¿Qué quiere, señora?
—Señorita, si no te importa. Ponme una cerveza. —La camarera sacó una cerveza, y la colocó de un golpe en la barra.
—¿Quiere vaso, o le dejo la botella? ¿O se la tiro por la cabeza, “señorita”?
—Deja la botella, y piérdete —le respondió Irina mientras tomaba un trago. La camarera se fue echando humo. Guillermo se dirigió a ella:
—Oye Irina, no me estropees el plan para esta noche. La tengo a punto.
—¿Ese es tu plan? ¿Y por cuánto te sale? Qué triste.
—¿Y qué quieres? En medio de este país perdido, sin conocer a nadie, solo y abandonado, y con la única compañía de Pavlov. ¿No te parece que es para desesperarse?
—Seguramente. Y mucho. Pero ahora no hay tiempo de eso. Tenemos que hablar, Pavlov. Hay novedades. Novedades importantes.

portada_angeles