Sandra Sánchez, cuando la mente es la clave

Hoy me va a permitir el lector que lleve a cabo un sincero homenaje a una deportista de élite española que, como tantos otros, no tiene reconocida su valía por practicar un deporte muchas veces denostado: el karate. Ella es Sandra Sánchez, deportista que tiene que pagarse de su bolsillo los gastos para representar a España, tal como explica en la entrevista que he dejado a continuación, algo muy habitual con muchos deportistas de élite españoles.

Sandra es campeona  del mundo “all time” de karate, en la variante de katas, y ahora explicaré qué significa esto. “All time” indica que es la número uno de todos los tiempos. En artes marciales, y en karate, existe una clasificación típica, que es la del número 1 del momento, y otra que tiene en cuenta a todos los deportistas de todos los tiempos. Sandra está clasificada actualmente como número 1 de todos los tiempos.

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Sandra Sánchez

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Violaciones: cómo gestionar tus miedos y temores

Nota: este texto tiene un lenguaje explícito.

Uno de los temas recurrentes de la justicia y de una parte importante de los medios de comunicación, y de la opinión pública, inciden en que muchas mujeres violadas no lo son porque no opusieron resistencia. Claro que si la mujer ofrece resistencia, entonces es acusada de usar la violencia, o bien, el violador o violadores terminan matando a la víctima. En cualquier caso, la mujer siempre pierde. El violador siempre gana. Esta es la realidad que vivimos actualmente. Y es una realidad que no parece vaya a cambiar, a pesar de la concienciación cada vez mayor de una parte de la sociedad. La otra sigue anclada en la Edad Media.

Me llama mucho la atención que el sistema judicial no tenga en cuenta para nada la enorme cantidad de información que existe, en el mundo de la psicología y la psiquiatría, relacionada con el bloqueo mental por terror. Esta es una condición por la cual un ser humano es incapaz de reaccionar, y queda totalmente bloqueado, debido a una situación que la supera. Esto ocurre constantemente en zonas de conflicto, donde, ante una situación de emergencia, algunas personas no pueden reaccionar.

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Karate, deporte olímpico en 2020

El karate será deporte olímpico en Tokio 2020. Pero ¿qué son las artes marciales? Me asombra la cantidad de desinformación que corre entre la mayoría de personas sobre la naturaleza y contenido de las artes marciales, pero luego entiendo que, al fin y al cabo, en un país donde casi todo es fútbol, los deportes minoritarios son los grandes olvidados.

Porque las artes marciales ni son violentas (excepto algunas derivaciones que no son artes marciales realmente, como el kick-boxing, que es un tipo de boxeo), ni tienen como finalidad acabar con el contrario, ni son una secta, ni requieren de convertirse en un monje budista o tonterías parecidas.

Las artes marciales, que son muchas y de muchos tipos, son precisamente arte: el arte de combinar el control del cuerpo y la mente mediante una disciplina férrea y diaria, que permite al que la practica conocer su yo interior de un modo muy profundo y personal. Las artes marciales tienen el efecto contrario al que todo el mundo cree: estimulan el ansia de paz, de evitar la lucha, y de enfrentarse con cualquiera (karate do, literalmente, el camino de la mano vacía, entendiendo vacía de daño y de ira). Son un camino, una senda para controlar nuestros impulsos más primarios. Y el contrario no es un enemigo; es un compañero. Un amigo que nos ayuda en ese viaje al autoconocimiento.

Todo lo demás son adornos. E insisto: hablo de artes marciales puras, no de esas degradaciones creadas para montar espectáculos de sangre o para montar shows en el cine. Cine que es, precisamente, el elemento que más ha distorsionado las artes marciales, pero que, a la vez, ha servido para darles promoción.

Tengo que decir que a mí me ayudó mucho la práctica de karate durante los años que lo practiqué, pero luego me ha servido durante toda mi vida también, para poder llevar adelante un temperamento difícil y caótico como el que tengo por mi propia naturaleza. Y eso es, sin duda, lo más importante de las artes marciales: ayuda al que lo practica a ser uno mismo. Sin duda, una gran noticia que el karate vaya a ser olímpico. Ya era hora.

Defensa personal, una opción

Tema polémico, advierto. Puede no gustar a todo el mundo, pero para mí es importante sacarlo a la luz.

Una pregunta que me hago a menudo cuando aparecen noticias sobre violaciones a mujeres, y perdón por traer un tema tan delicado aquí, pero tengo poderosas razones para ello, es qué se puede hacer para evitar ese terrible trauma, que marcará la vida de una mujer para siempre. Recientemente se ha informado de un caso así cada 11 minutos en Brasil. Si eso no merece un minuto de atención, no sé qué puede hacerlo.

Aunque no hay una respuesta única, yo siempre he considerado una opción que, para mi perplejidad, es rechazada a menudo: enseñar a las jóvenes, y a los jóvenes, pero sobre todo a ellas, algunos elementos básicos de defensa personal. No digo que se saquen un cinturón negro de nada, ni que se conviertan en Rambo, de hecho, la mejor técnica siempre, siempre, es huir. Pero, cuando no se puede huir, hay una opción: la defensa personal.

Los años fantásticos que estuve practicando karate tenían, en ocasiones, momentos de defensa personal, y algunos eran específicos de mujeres. Compañeros y yo mismo hacíamos de sparrings. Os puedo asegurar que una mujer bien preparada y formada me hacía volar por los aires con bastante facilidad, y mis costillas y un neumotórax pueden dar fe de ello.

He recibido, a lo largo de mi vida, muchas críticas por animar a mujeres para que aprendan algunas técnicas básicas de defensa personal. Pero seguiré haciéndolo. No quiero ver ni a una mujer más con su cuerpo y alma destrozados por la acción bárbara de un monstruo. Creo que merece la pena buscar soluciones. Esta no es la única, por supuesto. Pero es una más, y debería ser tenida en cuenta.