Asgardia, la ciudad que nunca será

Lo dije hace poco, y lo repito: la red de satélites de Asgardia, la ciudad que alojará a una perfecta humanidad en el futuro, será usada con fines ilícitos. Y ya ha comenzado: el material que se prepara para enviar al espacio contiene todo tipo de contenidos con derechos de autor. Libros, música, series, películas, etc. Además, ese material que viajará al espacio, “para representar a los ciudadanos de Asgardia”, puede bajarlo cualquier persona, sin ningún problema.

Hay mucha gente que dice que la piratería no es mala. Yo no voy a entrar en que alguien baje un libro o música y lo lea, aunque es ilegal y no debe hacerse, pero tampoco voy a poner el grito en el cielo por algo así. Donde sí voy a poner el grito en el cielo es con esa gente que, además de usar el material de los demás, lo vende para obtener un beneficio. El trabajo de los demás es usado por aprovechados para venderlo y obtener beneficios, que no ven quienes han producido ese material. Contra eso tengo que rebelarme, porque considero que es vergonzoso que el trabajo de una persona o entidad sea la fuente de ingresos de otros que no han intervenido para nada en la producción de ese material.

Bien, pues eso es precisamente lo que se espera con estos “satélites de Asgardia”. ¿Cree que ahí acaba todo? Ni mucho menos. Esos satélites se usarán para gestionar comunicaciones y material fuera de cualquier tipo de control. Estoy por la privacidad, pero no estoy por la labor de facilitar el trabajo de criminales, asesinos, ladrones, y pederastas. Creo que se tienen que trazar unas líneas. Y esas líneas ahora se dibujan en el espacio.

El problema es que el espacio “es de todos”, y con eso cuentan los responsables de Asgardia para eludir responsabilidades legales. Bajo la mentira de crear una “ciudad en las estrellas” están llevando a cabo un plan, muy ingenioso sin duda, y en el que están picando cientos de miles de individuos, con el fin de disponer de una red propia que usen para actividades ilegales de todo tipo.

Los individuos de Asgardia se definen en dos tipos básicamente: los ingenuos que se creen el cuento de la ciudad estelar, y los que ven la oportunidad de expandir sus actividades ilegales gracias a los primeros. Como siempre, un nuevo método, original hay que decirlo, de eludir el control y las responsabilidades. Porque lo del material pirata es solo el primer paso, y ojalá fuese eso todo. Pero no, eso solo es la punta de lanza.

Veremos cómo sigue esta historia, que es evidentemente una patraña vestida de sueño de futuro, y un engaño para miles y miles de ciudadanos. Será interesante ver su evolución. Ah, y que nadie espere ver una “ciudad en las estrellas”, al menos, creada por estos personajes. La ciudad puede que exista un día. Pero no tendrá nada que ver con esta tapadera. De eso puede usted estar completamente seguro.

Asgardia

Asgardia, el secreto está en los cielos

Este es uno de esos artículos ciertamente ácidos. Pero es que hay cosas que me molestan, la verdad. Cuando la gente es engañada, o manipulada, y cuando se juega con los sueños de cientos de miles de personas, no puedo mantenerme en silencio. Si se usa el espacio para ello, la próxima frontera de la humanidad, mi acidez se pone en líneas rojas. ¿Alguien tiene un antiácido?

Hace un tiempo hablé de Asgardia, la ciudad de los dioses, esa ciudad en el espacio, que tiene como finalidad crear una nueva sociedad humana. Más justa, más equitativa, más libre… para aquellos que superen las pruebas. Para aquellos que sean adecuados. Para aquellos que sean los elegidos. Para los más puros, más inteligentes, y más bellos.

¿Les suena? Claro que sí. Lo hemos visto muchas veces, aquí mismo, en la Tierra. Se trata de lo de siempre: crear una raza superior, con los mejores hombres y mujeres, donde tendrán cabida las mejores mentes. ¿Y el resto? ¿Qué harán con la gente como yo? Dónde estará nuestro lugar? Por supuesto: nos llevarán en algún tren al olvido, en el gulag de la Tierra. En cualquier agujero. No hay sitio para todos en los cielos de Asgardia.

¿Cree que exagero? Me temo que este tipo de actitudes nunca se exageran, lamentablemente. Este tipo de ideas sobre razas superiores siempre superan anteriores experiencias. Y ya sabemos cómo acaban siempre.

Asgardia
Detecto un insoportable olor a secta y manipulación

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Asgardia, la ciudad de los dioses. Literalmente

Suelo tener fama entre mis amigos y familia de ser como el que siempre tiene que dar el toque negro y el punto oscuro a cualquier tema interesante y prometedor. Pero no puedo permitirme no hablar de aquellas cosas que son evidentemente contrarias al principio que proclaman, cuando observo que el objetivo, y el resultado, pueden ser altamente incompatibles. Yo no niego que podamos tener sueños, solo informo de que esos sueños han de ser realistas, coherentes, y de acuerdo a los principios más básicos de igualdad, equidad, y de paz.

Esto es lo que me ocurre con “Asgardia”, una propuesta de ciudad en el espacio, y relacionada con el nombre de la mitología nórdica de Asgard, el hogar de los dioses. Muy bonito, es una idea interesante usar nombres de elementos de la mitología nórdica para nombrar ideas y proyectos y otras cosas, algún día debería yo hacer lo mismo. Mientras tanto, veamos una serie de tres puntos fundamentales:

1.- Asgardia es el nombre de una supuesta nación nueva que existirá en una estación espacial en órbita terrestre. Será una ciudad futurista por supuesto, que velará por la humanidad y su progreso. Suena genial.

2.- El nombre viene de Asgard, el hogar de los dioses. Por el amor de Odín, ¿nadie ve el primer problema? La ciudad de los dioses. ¿Es que no hemos tenido suficiente autocomplacencia con nosotros mismos en los últimos 50.000 años? El lugar de los dioses significa que serán dioses quienes lo habiten. ¿No me cree el lector? No hay problema, voy a demostrar que es así en el punto 3.

3.- Según declaran los iniciadores de esta idea:

If you look at a nation’s population, statistically, 2 percent of the population are creative and productive and progressive, so we hope that looking at the population of Earth, 7.5 billion, we are hoping that 150 million would be those creative progressive people [who become Asgardians].

Y traducido:

Si observas la población de una nación, estadísticamente, el 2 por ciento de esa población son creativos, productivos y progresistas, así que esperamos que, observando la población de la Tierra, que es de 7,7 mil millones de habitantes, creemos que 150 millones serán esas personas progresistas que puedan convertirse en habitantes de Asgardia (Asgardianos).

¿Lo ve el lector? Es muy sencillo: esto es una forma poética de xenofobia. ¿Quién forma parte de ese 2 por ciento? ¿Yo? ¿Usted? ¿Quién elige al que es “creativo, productivo y progresista? ¿Quién viaja a Asgardia y quién se queda en la Tierra? ¿Qué pensarán los rechazados?

Había visto algo similar hace años. Concretamente en el Mein Kampf y en el ideario de los nazis de la raza superior. Esta idea es absolutamente monstruosa y devastadora.

Vamos a dejarlo claro: en la humanidad, NADIE debe ser excluido por su condición: sexo, edad, raza, creencias, o conocimientos. NADIE. Sí, si una persona atenta contra la sociedad ha de ser detenida y juzgada, pero eso conforma una mínima minoría de la sociedad en todos los ámbitos. Una ciudad en el cielo que filtra a las personas por cualquier razón es una irresponsabilidad, una locura, y una monstruosidad que atenta contra los principios más básicos de la humanidad y su diversidad.

Asgardia como concepto está bien. Yo cuando oí la idea pensé en apuntarme. Luego, cuando leí el ideario, pensé que con los nazis y otros personajes similares en esos idearios ya he tenido bastante en mi vida. Asgardia es el sueño de hombres que quieren convertirse en dioses, relegando al resto de la humanidad a vivir fuera de su ciudad sagrada en los cielos. Conmigo que no cuenten. La humanidad somos todos. Un solo excluido, y el próximo seremos nosotros. Qué pena que se olviden tan rápidamente las lecciones de historia que hemos aprendido. E ignorado.

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