El discurso de Steve Jobs en Standford

Hay mucha gente que odia a Steve Jobs. Nunca he entendido la razón de tener que odiar a una persona o a una empresa. Sí entiendo que si no te gusta esa persona, o esa empresa, existen otras opciones. Personalmente creo que Steve Jobs era un ser humano, con sus defectos y sus virtudes. Sí, evidentemente era un hombre difícil, pero ¿quién no lo es? Habría que verme a mí en ciertos momentos.

Todos tenemos personalidades complejas, y todos tenemos malos momentos. Pero hoy me gustaría traer un discurso de Steve Jobs que sin duda contiene elementos fundamentales para conocer su carrera, su historia, y su modo de actuar. Y también, aspectos clave sobre cómo desarrollar estrategias para salir adelante en la vida.

No se trata de odiar o admirar a Steve Jobs, o a cualquier otra persona. Se trata de valorar sus aspectos positivos, y ser comprensivo con sus aspectos negativos. Porque todos tenemos dos lados, todos tenemos elementos brillantes, y también elementos no tan brillantes. Todos somos, en definitiva, humanos. Creo, de todos modos, que de este discurso se pueden extraer lecciones e ideas muy interesantes para la vida. Y así lo entienden en muchas universidades y centros avanzados de formación empresarial.

Por cierto, Steve Jobs no tenía ninguna carrera universitaria. Y sabía reconocerlo con una sonrisa. Como su competidor, Bill Gates, el antiguo presidente de Microsoft, que tampoco tenía ninguna carrera (aprobó la asignatura que le faltaba 32 años después). No tener estudios universitarios no te hace tonto, como tener tres carreras no te hace un genio. Es la persona lo que vale. Y es a la persona a la que hay que valorar. Sin títulos, y sin adornos. Solo la persona. Porque es la persona la que marca el rumbo de su vida.

El vídeo está subtitulado, es corto, y creo que merece la pena.

 

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El sitio justo en el momento adecuado

Pixar es sin duda una empresa que nos traído algunas de las mejores obras animadas de la historia. Hay por supuesto obras mejores y otras quizás no tan buenas, pero en general la media es de notable alto al menos. Luego cada cual tiene sus gustos personales.

Por ejemplo, “Cars” es una película que tiene sus adeptos y sus detractores, aunque yo personalmente creo que, sin ser el mejor trabajo de Pixar, es una película sobre la superación y el esfuerzo, un tema que comentaba precisamente en la entrada anterior.

En este vídeo pueden verse algunas escenas de la película, acompañadas por la música creada para el vídeo, e interpretada por Sheryl Crow.

La historia de Pîxar no fue fácil. En sus inicios, a finales de los ochenta y principios de los noventa, Pixar había creado algunos cortos interesantes, pero los inversores insistían en que este tipo de productos creados por ordenador no tendrían futuro. La tradición manda, y todo eso de los gráficos por ordenador estaba bien para diseñar aviones, no para contar historias para niños.

Pixar tenía en marcha su primer largometraje, una película cuyo título era “Toy Story”. Pero no había dinero para producirla.

Steve Jobs, el fundador de Apple, había adquirido la empresa, aunque él personalmente tenía sus propios problemas en su empresa Next, que había fundado tras dejar Apple. Vio los trabajos que habían hecho sobre Toy Story, escuchó los planes que tenían los directivos de Pixar, y decidió invertir él mismo en la producción de “Toy Story”, para poder terminar la película y estrenarla.

Toy Story se estrenó en 1995, y consiguió un enorme éxito de recaudación, además de tres nominaciones al oscar. De pronto el mundo conoció que los gráficos por computadora, de los que ya por supuesto había habido ejemplos anteriores, eran capaces de generar beneficios incluso en producciones infantiles. Pronto las carteleras comenzaron a inundarse de títulos generados por ordenador, llevando casi siempre Pixar la delantera.

Y el resto, como suele decirse, es historia. A veces, una buena idea no basta. Un gran plan no es suficiente. Para salvar al mundo hace falta alguien dispuesto a poner dinero y esfuerzo. Las cosas no salen por generación espontánea. Las ideas requieren madurarse, y, por qué no decirlo, de estar en el sitio adecuado en el momento justo. En Cars se explica esto. Y en Pixar lo saben demasiado bien. Es la historia de la vida. Siempre.