Nacen tantos escritores como estilos

Vamos con la enésima anécdota literaria que he vivido. Esta vez, ocurrida hace unos días, en cierta red literaria cuyo nombre no describiré, excepto que empieza por T y termina por R. Y ya saben que no soy muy amigo de las editoriales, por razones ya explicadas en otras entradas. Este es otro ejemplo de que mi verdadera razón para escribir no es ser juzgado por las editoriales, sino por quienes han de hacerlo: los lectores.

Pero pongámonos en posición: se trata de una importante firma editorial. Al menos, en cuanto a seguidores se refiere. De esas que van lanzando afirmaciones absolutas sobre qué es, y qué no es, literatura.

¿Por qué intentan, algunas mentes iluminadas, darnos lecciones de cualquier cosa? Y, en el caso de la literatura, ¿cómo se puede atrever alguien a decir cómo funciona el proceso creativo? ¿Es que alguien en este planeta sabe cómo funciona el proceso que nos lleva de la idea a la obra?

Escribir, leer, escribir, y viajar con las letras hasta completar la obra. El resto es perder el tiempo.

Normas y creatividad, dos cuestiones distintas.

Vamos a ver si sé explicarme de forma conveniente. En literatura, como en todo arte, existen dos campos totalmente diferenciados: el primer campo se define por las normas: ortográficas, de estilo, evitar repeticiones, usar los símbolos como los guiones largos, etc. En un símil, sería como aprender las normas de conducir. Son iguales para todos.

El segundo campo es el creativo. Siguiendo el símil, no hay dos conductores que conduzcan igual. Cada cual ha aprendido de una forma y conduce de una forma. Y además su estilo de conducción va cambiando con los años. Yo no conducía igual cuando tenía quince años que ahora (sí, sé lo que está pensando, y es verdad: era ilegal, pero divertido e irresponsable).

Las normas son para todos. La creatividad es personal e intransferible. Yo le puedo decir a usted, y haré bien, que escriba sin faltas de ortografía. Pero, ¿puedo yo, o puede cualquiera, decirle a alguien cómo ha de escribir un libro?

Según esa sacrosanta y poderosa editorial de la que hablaba antes, la única forma de escribir una novela de éxito es planificarla concienzudamente y de forma perfectamente organizada, desde el primer momento hasta el último. Nada de improvisación. Nada de especulación sobre los personajes. Todo detallado y escrito perfectamente. El resto es caos.

Entonces, ¿qué hacemos con aquellos libros que se fueron escribiendo según soplaba el viento? Por ejemplo, Don Quijote de la Mancha. Por ejemplo, El Señor de los Anillos. En cine, por ejemplo, Casablanca. ¿Son ejemplos perfectos de fracasos literarios y cinematográficos?

Cansado de que nos den lecciones de lo que es la creatividad y cómo gestionarla.

Le dije a esa editorial, me atreví a sugerirles, que quizás la improvisación y la no planificación, al menos al cien por cien, también pueden ser causa de creación de grandes obras. Y que no todo el mundo tiene por qué ser tan perfecto y ordenado.

La respuesta fue sistemática: para que una obra pueda tener éxito, la planificación es la única salida, y me sugirió, de una forma bastante taxativa, que ningún escritor podría tener un mínimo de éxito sin cumplir esa norma sacrosanta.

Ante tal afirmación categórica y absoluta, cual juez que sentencia con el martillo, yo le agradecí a la poderosa editorial el consejo, les dije que me sentía muy inspirado por su consejo, y que algún día yo mismo soñaba con publicar mi primer libro. Ante lo que la editorial me puso un “me gusta”, como el dueño que le da un hueso al perrito por haber obedecido las órdenes.

La revolución de las letras: aquí, ahora, y siempre.

Puede que yo sea un fracasado de tercera regional en cuanto a literatura se refiere, no lo niego. Pero a mí, de literatura, no me da lecciones nadie. Acepto consejos, todos los que hagan falta. Lecciones, ninguna. Pero no porque yo sea de los que escribe de forma caótica, que lo soy, sino porque otros escritores, grandes escritores, de primera división, reconocidos internacionalmente, han sido, en muchos casos, escritores que han creado magníficas obras literarias de las formas más caóticas posibles. ¿O es que acaso el arte es orden? ¿Es que acaso la creatividad requiere reglas? ¿Es que el proceso creativo debe seguir normas?

No. Absolutamente no. El proceso creativo existe para que el autor le dé la forma que quiera. Unos planificarán todos los detalles. Otros tendrán una idea general en la cabeza, es mi caso, y luego escribirán su obra literaria. ¿Qué método es mejor? Los dos. No depende de normas escritas en piedra; depende del ser humano que tengamos frente al papel y la pluma.

Cread, y escribid. Vuestra obra será lo que nazca de la pluma.

No quiero extenderme más, porque tengo mucho trabajo, y estoy escribiendo un nuevo relato romántico para Lektu, que, como comenté, parece que los anteriores están gustando. Este nuevo está ambientado en 1944, pronto espero tenerlo aquí disponible. ¿Qué he planificado de ese relato? Los aspectos principales. Me quedaba un punto por terminar de decidir de la historia, y hace un par de días en el coche, volviendo del trabajo, lo vi claro.

Y ya está. Con unas ideas, y aclarando algunos detalles que no me terminaban de convencer, tengo el relato, o la novela. El resto: ponerlo sobre papel. Y darle la forma adecuada, que va creciendo entre mis dedos según escribo. Los detalles no me importan; los dejo para la pluma, que decide esos detalles.

Ese es mi estilo. Usted tendrá el suyo. No es mejor el mío; ni el suyo, ambos son buenos si satisfacen nuestra forma de trabajar, de escribir, de sentir las letras.

No se deje involucrar en frases de oro escritas en mármol. No lo permita. Que nadie le diga cómo ha de escribir usted. Siga las normas, lea mucho, y cuando digo mucho, quiero decir mucho, y cree su estilo literario. El resto es cosa de los lectores, que le dirán lo que ven en sus escritos. Ellos, los lectores, son los jueces, y a ellos, como escritores, nos debemos. Solo a ellos.

Autor: Fenrir

Amateur writer, I like aviation, movies, beer, and a good talk about anything that concerns the human being.

3 comentarios en “Nacen tantos escritores como estilos”

    1. Hola, un placer verla por aquí. Pienso mucho en usted cuando leo noticias del Perú y los problemas que allí se suceden. Cuídese mucho, necesitamos muchos más artículos de ciencias de usted, son increíbles. Saludos.

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