Infidelidades: buscando oportunidades para el amor

Hoy voy a hablar de infidelidades, esa actividad que tanto ayuda a Hollywood a facturar millones cada año. Porque la infidelidad vende, y los triángulos amorosos son parte integral de novelas y cine. Pero también forman parte de la vida diaria.

La infidelidad, por motivos diversos y variados, está presente en la vida de millones de seres humanos cada día. Y la gran mayoría lo quiere ocultar, pero la infidelidad de por sí no es más que un síntoma de algo mucho más importante: una crisis de pareja que se ha de tratar, y que a veces se podría arreglar. A veces.

La infidelidad era un delito para las mujeres en tiempos de la juventud de mi madre, y hablo de España. Desde entonces la evolución ha sido enorme, pero la infidelidad sigue siendo un tema tabú en muchos aspectos, y, además, oculta una cualidad innata del ser humano: el deseo de explorar lo prohibido por un lado, y por otro, denota una carencia que se perfila en personas que han quedado vaciadas de ilusión y de sueños. A veces con su pareja. Muchas veces, con ellos mismos.

Leer más “Infidelidades: buscando oportunidades para el amor”

Manipulación genética y libre albedrío

¿Ha engañado usted a su pareja alguna vez? ¿Tiene adicción al alcohol o los juegos de azar? Si la respuesta es positiva, no se preocupe; no está todo perdido. Puede usted responsabilizar de ello a la dopamina, y concretamente, a un receptor de la dopamina, el D4 (DRD4).

Al parecer, las personas que disponen de una variante concreta del gen DRD4 son más dados a ser infieles a su pareja, también a sufrir adicción a juegos y al alcohol. Esto nos plantea dos preguntas: ¿es cierto que existe el libre albedrío? En este caso puede parecer que no. Si somos infieles, no es porque queramos, es porque no podemos evitarlo. Si somos adictos al juego, es porque así lo marca nuestro código genético. Y si eso es así, ¿se nos puede hacer responsable de nuestros actos?

adn-humano

Leer más “Manipulación genética y libre albedrío”