Los nuevos dioses

Helen Parker murió cuando se acercaba a los treinta años. Una joven normal, con una vida, normal, y nada destacable en su día a día. Excepto que un cáncer repentino terminó con su futuro. Pero algo ocurrió: alguien hizo una copia de su ADN y ARN, y de sus engramas de memoria, es decir, de sus recuerdos y experiencias.

Años más tarde, su cuerpo es regenerado, y sus recuerdos integrados en el nuevo cerebro. Helen es básicamente la misma persona. No es un clon, porque su memoria es la misma. Y porque el ADN y ARN empleado ha regenerado el mismo organismo con la misma edad que tenía cuando murió.

De hecho, Helen podría volver a usar este procedimiento de forma indefinida. Y sería, desde ese momento, inmortal.

Este caso es una ficción de un libro, nada más. Pero la pregunta que subyace tras esta situación es: ¿será posible llevar a cabo alguna vez un proceso así? Y, si eso es posible, ¿qué hacemos con esos que nos esperan en el cielo?

dios1

Leer más “Los nuevos dioses”

El mito del mito de la evolución

Hoy me he desayunado en un foro americano con la típica historia de que “la evolución no existe”, o que “la evolución es solo una teoría”. Luego por supuesto han llegado los clásicos argumentos completamente superados que quieren hacernos entender que no existe la evolución, y que somos como somos desde el primer día.

Estas corrientes e ideas suelen venir sobre todo de Estados Unidos, país tecnológicamente avanzado, pero que culturalmente está volviendo a la Edad Media. Donald Trump es un ejemplo de cómo un hombre ignorante, fracasado, e incapaz, además de racista y xenófobo, puede movilizar a millones de personas por su causa.

Bien, pues vayamos a los hechos. Y el primero es que una teoría no es una idea que supuestamente podría llegar a explicar algo, como en las películas de detectives. En ciencia, una teoría es un conjunto de pruebas que, unidas, demuestran fehacientemente algo. La teoría de la gravedad no es discutida. Al menos, no veo a nadie diciendo lo contrario. Nadie en su sano juicio se sube a un puente de 500 metros y se tira, porque sabe lo que va a ocurrir. Lo mismo ocurre con la evolución. Hay tantas pruebas de que es cierta, que solo una obcecación absoluta en ideas superadas puede hacer que un individuo siga pensando que fuimos creados desde el primer día con nuestro natural aspecto.

Pero tengo una noticia peor: si el ser humano se creó como es, ¿por qué la Tierra existió durante cuatro mil millones de años sin seres humanos? Respuesta: porque la Tierra solo tiene 4000 mil años, no 4 mil millones. Y entonces es cuando ya, uno se retira en silencio dándolo por imposible.

Pero queda otra pregunta: ¿por qué el universo es tan grande, si solo hay vida en la Tierra? La respuesta, como siempre, es hilarante: porque se decidió así. Porque ha de ser así. ¿De verdad esa es la respuesta? ¿De verdad tenemos que aceptar eso como una verdad absoluta?

La pena es que este planeta se muere. La sexta extinción está en marcha, según se desprende de los datos actuales, y la humanidad podría extinguirse también. El 99% de las especies que han vivido en la Tierra se han extinguido. Nosotros no somos distintos. Nuestro orgullo no salvará la Tierra, ni al ser humano.

Cuando todo sea polvo y viento, y cuando caigan los últimos edificios en ruinas por todo el planeta, la Tierra se recuperará. Nuevas especies aparecerán, por evolución de las supervivientes, y poblarán la Tierra. Y puede que, algún día, alguna de ellas se pregunte: ¿dé dónde venimos? ¿Qué somos? Sinceramente, espero que ellos tengan más suerte que nosotros.