Fragmento de “La leyenda de Darwan IV: Idafeld”

Este es un fragmento de “Idafeld”, que conformará el libro XV de la saga Aesir-Vanir. A partir de ahora, me dedicaré a terminar esta última obra de la saga Aesir-Vanir, y pondré todo mi empeño en cerrar de la mejor forma posible los quince libros que conforman la saga.

La verdad es que se hace difícil poner una fecha de salida en este momento, pero pienso que un cálculo más o menos correcto lo llevaría a finales de este mismo año, 2019. De todas formas, por causas diversas no sé cuánto esfuerzo y tiempo podré dedicarle, y lo que no pienso hacer es publicar algo inacabado o sin que me convenza de forma razonable. El último juez es el lector, pero antes tiene que pasar mi propio filtro. Y espero ser un buen juez de mí mismo.

Tienen una introducción al libro y personajes, y al prólogo en este enlace. Muchas gracias.

Helen Parker - La leyenda de Darwan

Leer más “Fragmento de “La leyenda de Darwan IV: Idafeld””

Introducción al universo de “La leyenda de Darwan IV: Idafeld”

Faltan unos meses para la presentación de “La leyenda de Darwan IV: Idafeld”, la obra que culminará la saga Aesir-Vanir, que estará finalmente formada por quince libros, después de muchas ideas y muchas luchas internas conmigo mismo. De todas formas, es normal el caos, porque una obra viva es una obra caótica por naturaleza.

La historia de las dos ramas de la humanidad quedará entonces completamente cerrada, y podrá leerse en el orden recomendado, o bien en el orden que cada cual estime oportuno.

De todas formas, entiendo perfectamente que mucha gente no vaya a leer más de una obra o dos, por eso recomiendo siempre “Operación Folkvangr” como libro para conocer algunos de los aspectos principales de la saga. Es un libro ligero, corto, y dinámico, muy distinto a la trilogía de La leyenda de Darwan, mucho más densa y compleja. Claro que hay gente que precisamente prefiere esa mayor complejidad y profundidad que ofrece la trilogía. Usted elige.

Pero los quince libros, aunque son independientes entre sí, están fuertemente conectados. Existen infinitud de detalles que solo pueden verse y apreciarse si se leen todas las obras. Dicha tarea forma parte de la diversión de la lectura, y está hecho así a propósito, para hacerla más amena. Hay muchos enlaces entre las historias, y guiños, tanto en los textos como en las portadas. Puede que alguien, algún día, descubra esos detalles. O puede que no. Pero seguirán ahí, mientras existan los libros.

portada_laleyendadedarwan_iv
Portada final de “La leyenda IV: Idafeld” que sustituye a la anterior

Leer más “Introducción al universo de “La leyenda de Darwan IV: Idafeld””

La leyenda de Darwan I: Ragnarok gratis

Durante los días 6 a 8 de junio inclusive, el primer libro de la trilogía de “La leyenda de Darwan” estará disponible en Amazon y en formato digital completamente gratis. La trilogía tiene un estilo narrativo y una historia muy distintas a las historias de Sandra. Y es el origen de todo además. Un origen que comienza en el futuro. Esas son las paradojas del tiempo.

A continuación les dejo con la banda sonora original de la trilogía, compuesta específicamente para esta obra. La composición se titula “Himno de la victoria” y es una pieza que se escucha al inicio del tercer libro en una de las escenas y para conmemorar una situación concreta.

Actualmente sigue en marcha la cuarta parte de la obra, que unirá las dos ramas de la humanidad, siendo la otra rama la conocida en los dos libros de “La insurrección de los Einherjar”. Para más información sobre la saga, puede pulsar este enlace.  Muchas gracias.

Fragmento de “La leyenda de Darwan IV: Idafeld”

Nota: había un error en el título, ya corregido. Disculpen las molestias.

Este libro, que será el último de la saga Aesir-Vanir, es un ejemplo de lo que comentaba recientemente; los planes en el arte y en las letras solo tienen un destino: el caos. Este libro debería estar terminado, pero, sin embargo, el que está a punto de terminarse es “Mensajero del Nastrond”, que se supone ni siquiera debería existir.

Esa es la magia de la literatura: el caos que impregna cada rincón de la mente y de la creatividad, son la esencia de una obra literaria. Quieran los dioses que nunca pierda mi locura y el caos que rodea mi imaginación, porque habré perdido el sentido de todo cuanto he llevado a cabo en mi vida, que no es nada comparado con un minuto soñando con las estrellas. Feliz Navidad y próspero 2019. Y que los reyes traigan muchos libros a sus hogares. Millones de libros. Infinitos.

la_leyenda_fondo_cuadrado2

Leer más “Fragmento de “La leyenda de Darwan IV: Idafeld””

La mortalidad de los inmortales

Hablando con mi hermana, le comentaba el viejo chascarrillo que dice que, para convertirse en un escritor inmortal, primero debes morirte, y así podrás disfrutar del éxito que siempre estuviste esperando en vida.

Y es verdad que, en más casos de lo que podríamos esperar, escritores, y otros artistas, y también otras personas que han tenido una actividad importante en la vida en forma de contribución a la humanidad, son reconocidos solamente tras la muerte. “Qué gran artista ha perdido el mundo” se dice, mientras en vida fue ignorado.

Es algo eterno, e inmortal, en el ser humano. La necesidad de perpetuarse en el tiempo se consigue mediante las obras, porque el cuerpo desaparece para siempre. Pero, abriendo un libro de un antiguo escritor ya desaparecido, lo traemos de vuelta. Nos habla, nos enseña, y nos guía en sus enseñanzas, en sus logros, en sus miedos, y en sus sueños.

Al fin y al cabo, los muchos miles (miles) de escritores que constantemente aparecen en las redes sociales presentando su magnífico libro, irrepetible y que no podrás dejar de leer, con una historia diferente que te atrapará de principio a fin, no esperan otra cosa más que la inmortalidad. La inmortalidad y un reconocimiento que, en la inmensa mayoría de los casos, nunca llegará.

nine_worlds_yggdrasil
Yggdrasil, el árbol que une los nueve reinos del universo en la mitología nórdica

Leer más “La mortalidad de los inmortales”

Los nuevos dioses

Helen Parker murió cuando se acercaba a los treinta años. Una joven normal, con una vida, normal, y nada destacable en su día a día. Excepto que un cáncer repentino terminó con su futuro. Pero algo ocurrió: alguien hizo una copia de su ADN y ARN, y de sus engramas de memoria, es decir, de sus recuerdos y experiencias.

Años más tarde, su cuerpo es regenerado, y sus recuerdos integrados en el nuevo cerebro. Helen es básicamente la misma persona. No es un clon, porque su memoria es la misma. Y porque el ADN y ARN empleado ha regenerado el mismo organismo con la misma edad que tenía cuando murió.

De hecho, Helen podría volver a usar este procedimiento de forma indefinida. Y sería, desde ese momento, inmortal.

Este caso es una ficción de un libro, nada más. Pero la pregunta que subyace tras esta situación es: ¿será posible llevar a cabo alguna vez un proceso así? Y, si eso es posible, ¿qué hacemos con esos que nos esperan en el cielo?

dios1

Leer más “Los nuevos dioses”

Fuimos inmortales; y fue un gran fracaso

Una de las constantes que se suele escuchar en el mundo de la ciencia ficción, y cada vez más en el de la ciencia, es el de la inmortalidad. Queremos ser inmortales. No queremos morir, queremos sobrevivir a los tiempos presentes y futuros. Una pastilla, un sorbo del cáliz de Cristo, o un extraño fenómeno cualquiera, que nos convierta en inmortales. Ese es el sueño dorado de la humanidad. Pero ¿qué precio tendría eso?

Si los seres humanos fuésemos inmortales, en pocas décadas no cabríamos en la Tierra. Es más, nuestra supervivencia se vería seriamente amenazada. De hecho, la esperanza de vida junto con la baja natalidad están provocando en muchos países una crisis enorme. Si esa natalidad subiera, pero no los fallecimientos, el colapso sería rápido y total. Todos queremos ser inmortales. Pero el precio de la inmortalidad es la muerte segura, y además, en las peores condiciones.

Pero no tenemos que escribir ciencia ficción para hablar de inmortalidad. Las estrellas de mar, si se rompen en pedazos, regeneran cada uno de ellos una nueva estrella de mar. Claro que cada pedazo es un nuevo vástago. De hecho, la naturaleza “inventó” la muerte por dos razones:

  1. Porque era evidente que una especie inmortal acabaría con los recursos en poco tiempo.
  2. Porque la vida se adapta al medio ambiente a través de nuevas generaciones modificadas con respecto a las anteriores. Un ser que no muere no puede adaptarse.

Mares llenos de moléculas autorreplicantes fueron probablemente el inicio de la vida. Aquellas moléculas, todavía no realmente seres vivos, solo sabían hacer una cosa: replicarse, probablemente mediante una enzima que generaba infinitas copias de cada molécula. El mar se llenó de esas moléculas, que eran por supuesto inmortales, hasta que los recursos para la autorreplicación cesaron. Algunas de esas moléculas se fueron modificando y adaptando al medio ambiente. ¿Cuáles? Las que eran destruidas. Veámoslo:

  1. Nacen moléculas inmortales. Estas prosperan e invaden los mares. Son todas iguales. Cuando se acaban los recursos, o cuando cambian las condiciones, no pueden adaptarse al nuevo entorno, y mueren finalmente. Son inmortales, pero mientras las condiciones sean las originales de cuando fueron creadas.
  2. Algunas de esas moléculas se desarrollan con un mecanismo de replicación, pero también desarrollan la cualidad de destruirse al cabo de un tiempo. Esto provoca que dejen sitio, y materia prima, para que otras moléculas se desarrollen. Algunas de esas moléculas nuevas replicadas son distintas; sufren modificaciones que las hacen mejor adaptadas al medio ambiente. Se adaptan. Evolucionan. Las moléculas capaces de desaparecer tras un tiempo, dejan sus restos a otras nuevas, y permiten que la evolución funcione gracias a nuevas adaptaciones. Esas son las que finalmente prosperan.

Luego, podemos concluir que, dada una especie mortal y otra inmortal, se da la paradoja de que la especie mortal es la que prospera, y la especie inmortal es la que muere y desaparece. Esa esa la razón por la que no hay organismos inmortales, y la razón de la existencia de la muerte. La muerte es un mecanismo evolutivo que asegura la adaptación y el no agotamiento de los recursos naturales de una especie.

Por ello, cuando la humanidad sueña con la inmortalidad, está deseando algo aparentemente muy atractivo. Pero guarda un secreto: una especie humana inmortal está condenada a desaparecer. Solo podría salvarse mediante la tecnología, usándola de forma artificial para adaptar su organismo a nuevos entornos. Entonces, sí, tendría una oportunidad.

Pero eso, como suele decirse, es otra historia. De momento, piense en esto: si usted muere, está haciéndole un favor a su especie. Quizás a usted no le preocupe. Pero a la especie, como entidad, le aseguro que sí le importa. Y mucho. Feliz descanso. Eterno.

inmortalidad