El concepto de justicia en La leyenda de Darwan

Una de las cosas que más me satisface comprobar de la trilogía de La leyenda de Darwan es lo que me comentaba esta mañana una lectora, y que se repite a menudo: “no es fácil tomar partido” eran sus palabras. Se refiere, naturalmente, a situarse del lado de los LauKlars o de los humanos.

Es importante no prejuzgar las acciones de alguien, ni decidir a la ligera por qué una persona ha actuado de una forma u otra. Es muy importante descubrir qué hay detrás de cada acción, y muchas veces descubriremos que nos hemos adelantado sacando conclusiones.

La línea que cruza la justicia de la venganza, el bien del mal, el amor del odio, el equilibrio del caos, es muchas veces extremadamente fina. Y extremadamente compleja de valorar en todos sus aspectos. Antes de decidir que alguien es de una forma u otra, o que actuado correcta o incorrectamente, debemos ser cautelosos, valorar todas las circunstancias, escuchar a ambas partes, y conocer los aspectos más íntimos de las motivaciones de cada parte. Sólo así se podrá impartir una justicia que, en el mejor de los casos, nunca será cien por cien efectiva, pero habrá valorado todos los aspectos que se requieran. Esa es la forma de actuar, y precipitarse tendrá siempre temibles consecuencias.

Quizás sea este el aspecto que más destacan los lectores. Y, sin duda, es para mí un placer que sea así, porque ese era el objetivo principal de esta obra. Si lo he conseguido, me sentiré más que satisfecho. Muchas gracias a todos y todas por vuestras palabras.

Una escena del primer libro.
Una escena del primer libro.