Cuando un libro arde, todo el planeta arde

De nuevo ataca la censura. De nuevo nos acecha el pensamiento único. De nuevo la humanidad debe pensar en un monocromo frío y perverso. El oscurantismo de una sociedad perdida e ignorante, que persigue todo aquello que no comprende, que se organiza en sectas y hordas para destruir aquello que el arte cultiva y enseña: la libertad de pensamiento. Porque el arte es eso: aprender a pensar, a razonar, y a decidir. Y eso es peligroso en sociedades únicas.

Hay gente que está dudando de si vivimos una época de censura, de persecución de la cultura, del arte, del pensamiento. Hay gente que duda si realmente estamos yendo hacia un mundo orwelliano, donde la tiranía del pensamiento único lo invade todo, lo domina todo, lo controla todo. Hay gente que cree que debe arder todo aquello que no es consecuente con su moral, su ética, su forma de ver el mundo.

La verdad es que vivimos en un mundo cada vez más oscuro, dominado por ese pensamiento único que lo devora todo, por esa forma de ver las ideas de los demás como enemigos públicos que han de ser perseguidos y eliminados.

saturno_devorando

Leer más “Cuando un libro arde, todo el planeta arde”

Literatura: tratamiento de personajes secundarios

El otro día hablé de los buenos y los malos, los personajes principales de una novela o relato, y cómo se desarrollan sus interacciones y sus aspectos literarios en base al modelo de obra que queremos crear. Vimos que algunos personajes “malos” son tan interesantes que pueden eclipsar a los “buenos”, y vimos cómo trabajar su naturaleza en base a su personalidad.

Hoy me gustaría complementar ese texto con unas reflexiones sobre los personajes secundarios. Mi hermana, que es capaz de destruir mis más elaboradas ilusiones y fantasías con sus toques de realidad claros y directos, me dijo hace un tiempo, en relación a la novela “Las entrañas de Nidavellir”: “Ya sabía lo que iba a ocurrir con Darío”. Ella sabe cómo hacerme sufrir, sin ninguna duda. Y disfruta con ello.

pluma-papel

Leer más “Literatura: tratamiento de personajes secundarios”