Alice Bossard: historias de una cibercriminal (Prólogo)

Alice Bossard es un personaje de “Las cenizas de Sangetall“, novela de la saga que estoy terminando, y que transcurre tras los hechos de “Operación Folkvangr”, y en la que Sandra busca respuestas a ciertas preguntas sin contestar que han quedado pendientes.

En un viaje a Amiens, Francia, Sandra conocerá a Alice, que en ese momento tiene veinte años, y que es la hija de Pierre Bossard, un almirante retirado, compañero y amigo de Vasyl “Fenrir” Pavlov.

Ambas trabarán una gran amistad, que durará toda la vida, no carente de conflictos y constantes discusiones, pero siempre unidas por las circunstancias y por un objetivo común: conocer la verdad de sus pasados. Alice fue el resultado de un experimento genético cuya finalidad era crear un ser más avanzado. A los veinte años, una vez vistos los resultados, se programó su eliminación. La circunstancia del encuentro con Sandra, y los hechos explicados en “Las cenizas de Sangetall”, lo impidieron.

Estos relatos están dentro del universo del resto de libros, pero son completamente independientes y no formarán parte de la saga.

Después de muchos tiras y aflojas y de retrasos, por comienzo esta serie de relatos de acción, humor y con muchos toques de novela negra pero siempre con dosis de comedia y muchos giros, enredos, y una cantidad de situaciones en las que siempre se complica Alice.

El título:

“Alice Bossard: historias de una cibercriminal”.

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Sandra y Alice van a meterse en diversos problemas, aunque en realidad será Alice la que los provoque, y Sandra la que intentará solucionarlos.

Enredos que requerirán de Sandra para poder salir adelante, formando una pareja donde Alice es todo locura, y Sandra la parte consciente y equilibrada.

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Cine clásico: El secreto de Santa Vittoria

¿Fin de semana aburrido? ¿Mucho calor? ¿Los niños no paran de gritar y de dar saltos? Mándelos a la piscina, o al cine, y húndase en el sofá con el ventilador o el aire acondicionado, dispuesto a ver una de esas películas de las que nadie habla, pero que es una joya del séptimo arte:

El secreto de Santa Vittoria.

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Italo Bombolini (Anthony Quinn) a la derecha, en una escena de la película. Uno de los más grandes actores de todos los tiempos, polifacético y magistral.

Año 1944. Mussolini ha caído. En un pueblo vinícola italiano, el fascismo también ha caído, y los fascistas son encerrados. Pero se necesita un alcalde. Y esos mismos fascistas consiguen que Italo Bombolini, el marido de la vinatera del pueblo, sea nombrado alcalde. Borracho, vago, antiguo seguidor de las promesas de Mussolini, y cegado por el dolor de la pérdida de esas promesas, Bombolini (Anthony Quinn) protagonizará una maravillosa historia, cuando se enteran de que los alemanes van al pueblo a robarles todo el vino de sus cosechas.

Con la actriz italiana Anna Magnani haciendo el papel de la vinatera y esposa de Bombolini, juntos forman una pareja maravillosa y con una actuación espectacular, que desarrollará una historia divertida y llena de mensajes que nos vienen a decir una idea: juntos, se puede engañar hasta al mismo diablo.

Si puede, no deje de verla. A ser posible con un vaso de vino italiano. Le aseguro que disfrutará. Al menos, eso es lo que yo creo: que no le defraudará.

Carta abierta a Alicia Rodríguez, soñadora profesional

Hace ahora un par de años más o menos que dejé Facebook y todo lo que rodea a esa red social, que personalmente creo es tóxica es muchos aspectos. Su afán por el control, por absorber cada dato de cada usuario, y manipularlo, venderlo, transformarlo, y convertirlo en herramientas para enganchar aún más a sus usuarios me llevó a salir de ese círculo de forma definitiva. También que la mayor parte de contactos, insisto, la mayor parte, eran una simple fila de nombres sin sentido y sin ningún tipo de relación. ¿Amigos? No es eso lo que yo entiendo por amigos.

Con algunas excepciones. Alguna muy importante.

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