Letras enterradas en las orillas del tiempo

¿Cree que se publica mucho? ¿Sí? ¿Está seguro? Pues tiene usted razón.

Cada año se publican en el mundo aproximadamente 2.200.000 libros. Eso son algo más de 183.000 libros al mes, o 6.000 libros al día. De hecho, en un año se publica más material que en toda la historia de la humanidad, desde sus orígenes hasta mediados del siglo XIX. Obviamente no todo es ficción, pero si ponemos que ficción sea un 20%, eso son unos 1.200 libros al día. Siempre son cifras muy redondeadas claro, pero podemos hacernos una idea. En Amazon, en 2014 se publicaba un libro cada cinco minutos. Esto son 720 libros al día. Digamos que unos 250 son de ficción. Esto nos lleva a 7500 libros aproximadamente al mes de ficción en Amazon.

Y, sin embargo, seguimos escribiendo, y publicando libros. A pesar de ese manantial de literatura infinita. Es sin duda una locura. Es imposible mantener un ritmo así. Luego vemos cómo los libros bajan de precio, claro que bajan de precio. Muchos ya se regalan, y no se da dinero porque aún no hemos llegado a eso, pero poco falta.

¿Qué siente un lector ante algo así? Bueno, yo soy lector. Y lo que siento es perplejidad. Asombro. Confusión. Mareo. Y ganas de salir corriendo. Si me pongo en el papel de escritor, lo que siento es que mejor me hubiese dedicado a otra cosa. Pero no está todo dicho en este mundo de las letras. Ni mucho menos.

antique-book-old

Leer más “Letras enterradas en las orillas del tiempo”

Anuncios

Escritores: el espejismo del éxito

En un par de ocasiones me he acercado a comentar el mundo de lo que se entiende debe ser y hacer un escritor para obtener el éxito en un lenguaje algo sarcástico, pero basándome en experiencias vividas aquí y allá. Quisiera ahora reflexionar en un tono un poco más “en serio” sobre este tema del mundo de los escritores y de lo que se entiende por tener “éxito” con la literatura, y explicar ciertos argumentos que quizás puedan servir a algún joven o no tan joven escritor. Si es así, me sentiré plenamente satisfecho.

escritores_espejismo_exito

Leer más “Escritores: el espejismo del éxito”

Cuando cultura y ciencia son un producto

Hace un tiempo, por motivos diversos, contacté con varios escritores de distintos géneros literarios, ciencia ficción, aventuras, poesía, y a través de ellos he visto cómo el mundo de la literatura ha cambiado en los últimos cuarenta años, desde los tiempos en los ochenta cuando las editoriales eran empresas que recibían un manuscrito, lo aceptaban o rechazaban, y luego lo publicaban en caso de aceptar el texto.

Hoy en día, los escritores tienen que preocuparse de todo: de escribir lógicamente, pero también tienen que ser, en muchas ocasiones, sus propios editores, sus propios correctores, sus propios gestores, y sus propios publicistas. Al final, el escritor lo es como tal una pequeña parte de su tiempo. El resto de ese tiempo lo dedica a hacer cosas que antes hacían las editoriales. En cuanto a las editoriales, simplemente se han convertido, cada todas ellas, es simples imprentas, donde el escritor ha de pagar para que publiquen su libro.

¿Y en el mundo de la ciencia? ¿Qué ocurre con los científicos? Exactamente lo mismo. Tal como explica Peter Higgs, el descubridor del bosón de Higgs y premio Nobel de física en 2013, los jóvenes científicos se ven abocados a publicar constantemente artículos que de ciencia tienen poco, porque han de competir para obtener dinero para sus estudios, y cuando lo tienen, se ven forzados a realizar publicaciones constantes para demostrar que están invirtiendo ese dinero en productividad. ¿Productividad? La ciencia no puede ser productividad. La ciencia es investigación, que a veces tiene éxito, y la mayoría de las veces no la tiene.

Peter Higgs explica que él solo publicó cuatro artículos, y con ellos ha ganado el premio Nobel, en un clima, en los años sesenta, adecuado para que los científicos hicieran su trabajo de investigación durante años, incluso décadas. ¿Cómo se espera hacer investigación si hay que estar publicando constantemente? Esto es cualquier cosa menos ciencia.

Es un tema preocupante. Los creadores, escritores o científicos, y otras ramas del arte, la cultura y la ciencia, se ven abocados a convertirse en máquinas de producir, en publicistas, en una locura por ser el primero frente a una feroz y durísima competencia. Así no se puede crear nada; ni arte, ni cultura, ni ciencia. Y es una pena, porque la sociedad va a pagar, de forma muy dura, el perder esos principios básicos de concentración, disciplina por el trabajo, y búsqueda de nuevas fronteras. Hoy todo es correr y ser el primero, sin importar la calidad, solo la cantidad.

Esperemos que eso cambie en el futuro. Debemos construir sociedades basadas en el pensamiento, no en en el marketing, o nos veremos abocados a un desastre de consecuencias imprevisibles.

peterhiggs_web_1024
Peter Higgs