Lee mi libro o arderás en el infierno

Esta mañana he despertado con la enésima invitación del enésimo escritor invitándome en un privado de Facebook a que lea su libro, pase por su página, ponga me gusta en la misma, y comparta sus entradas. Y yo he hecho lo acostumbrado: bloquear la página del escritor, y bloquear al escritor.

¿Por qué esa actitud mía tan fría y dura? En realidad, el problema no está en mí. Sí, puede que sea un poco radical, pero algunos de estos individuos, si no respondes, simplemente te van mandando su material, una y otra vez, en un bucle infinito de invitaciones.

Lo curioso es que esto nunca, o casi nunca, lo he visto en otro tipo de artistas. No me han llegado pintores con cosas como «¡mira mi dibujo!» o «¡Fíjate qué colores fantásticos he usado en esta pintura!»

snoopy_escritor

Continuar leyendo «Lee mi libro o arderás en el infierno»

Cuando el humor se convierte en víctima

Siempre hay que poner límites. Eso es cierto. Pero el humor es el primer objetivo de aquellos que desean que el límite sea aquel que ellos consideren oportuno. Sin embargo, el humor es necesario, absolutamente necesario, en una sociedad abierta, democrática, y avanzada.

Estamos atravesando unas líneas muy delicadas, y muy peligrosas, en mi querido país, España. Estamos entrando en una obsesión por juzgar cosas no solo del presente, sino del pasado. Por poner un ejemplo, una canción del grupo musical Mecano absolutamente normal y muy popular, ahora se considera agrede a la mujer. O una joven es condenada a más de un año de cárcel por unos chistes relacionados con un hombre que era la mano derecha de un dictador como Franco, muchos de esos chistes escritos cuando ella tenía 15 años.

Pero, si se trata de buscar en el pasado y juzgar, vamos a hacerlo, por qué no. A ver, de momento tengo aquí a tres pederastas. No uno, sino tres. Dos de ellos son «El dúo dinámico», que cantaban «15 años tiene mi amor». ¡Pederastia! ¿Por qué no están ya en la cárcel?

¿Y Antonio Machado? Sí, sí, ese que hacen leer en la escuela. ¡Pederasta! Se casó, cuando tenía 30 años, con una joven de 15 años. ¿Cómo se nos ocurre enseñar la literatura de un pederasta a nuestros jóvenes?

Sigamos. Yo tenía 18 años cuando empecé a salir con una chica, que, casualmente, tenía 15 años. ¡Pederasta! Yo mismo debería ir a la cárcel. Salí con una menor de edad. ¡Lo confieso! Luego me dio una patada en el trasero, pero eso lo han hecho todas siempre conmigo.

En fin, para qué seguir. Estamos obsesionados con las formas, todo el mundo se siente molesto, y todo el mundo denuncia a la mínima. Comprendo que el respeto es importante, pero por favor, cuando se habla de humor, cuando se habla de parodias, cuando se habla de reírnos, no se pretende hacer daño. Las parodias y los chistes son un elemento fundamental de la libertad de expresión, y nadie, absolutamente nadie, ha traspasado ninguna barrera. Ninguna.

Es preocupante lo que está ocurriendo. Muy preocupante. Y por cierto. ¿Saben quién inventó el coche volador? Sí, sí. Efectivamente. Es ese. Pero no lo pongo porque la ropa de cama de la cárcel me produce picor. Buen fin de semana, y buen humor para todos.

extra

Las lenguas muertas están muy vivas

Dentro de las habituales preguntas del tipo «esto para qué sirve», «por qué se estudian los planetas», «para qué analizar colisiones de partículas» o a veces «la ciencia no sirve para nada», hoy quisiera presentar una nueva pregunta:

«¿Para qué perder el tiempo estudiando lenguas muertas?»

En España, donde vivo hay cuatro lenguas, y existe gente que dice que eso es perder el tiempo aprendiendo lenguas inútiles. Que es mejor un solo idioma, así nos entendemos todos. Yo suelo contestar: «es cierto, vamos todos a hablar el mismo idioma: el inglés. Es la lengua más popular en todo el mundo». Si hemos de ser prácticos, seámoslo hasta sus últimas consecuencias.

Por lo tanto, si ya hablar una lengua minoritaria actual parece una pérdida de tiempo (cuidado porque alguna de esas lenguas tiene más hablantes que el holandés por ejemplo), ¿qué podemos decir de hablar latín, o griego clásico, que son lenguas muertas?

El hombre, o la mujer, práctico, dirá: «aprende griego moderno al menos». ¿Por qué hay gente que se pasa parte de su vida estudiando una carrera donde se aprenden lenguas que ya no habla nadie? ¡Qué pérdida de tiempo!
Bueno, pues, como ocurre a menudo, tiene una explicación. Conocer lenguas como el latín o griego clásicos tiene muchas utilidades. Algunas muy prácticas, como traducir textos antiguos en esas lenguas. Tengo una amiga que trabaja traduciendo textos griegos de la época clásica, y en alguna ocasión he departido alguna tarde con ella viendo y disfrutando esos textos y las historias que cuentan. Ser el primero en traducir un texto es algo mágico: es como entrar en la mente de alguien que vivió hace dos mil quinientos años, y que no ha vuelto a hablar desde entonces.

Yo mismo aprendí griego clásico en mis tiempos, y gracias a eso accedí a un mundo maravilloso de hombres y mujeres que fueron el origen de nuestra civilización. Y fue una experiencia maravillosa. No digo que tenga que gustar a todo el mundo por supuesto, pero a mí me llenó de vida, y me llevó a explorar mundos ya desaparecidos.

Pero hay algo muy importante en conocer lenguas muertas. Y ese algo importante es que nos enseñan cómo eran aquellos pueblos. Nos dan información sobre sus costumbres, su historia, sus orígenes. Estudiar y comparar lenguas antiguas nos permite crear árboles de desarrollo de las lenguas, su historia, su evolución.
Y otra cosa muy importante: nuestras lenguas actuales romances (tratándose por ejemplo del caso español, francés, italiano, portugués, etc) derivan del latín, y conocer el latín nos permite conocer cómo evolucionaron nuestras lenguas romances actuales. Eso nos permite entender nuestra lengua, nos ayuda a comprender su evolución, y permite explicar muchos de sus aspectos, estructura, y naturaleza. De dónde vienen las palabras, de dónde vienen muchas expresiones, y muy importante, por qué las lenguas son como son. Porque las lenguas son como seres vivos: nacen, evolucionan, y mueren, no sin antes dejar otras lenguas como descendientes.

Todo eso conforma un enorme matriz de cultura, de conocimiento, y de historia de los pueblos. Una información enorme que nos ayuda a entender nuestros orígenes, nuestras costumbres, y por qué somos como somos. Estudiar lenguas muertas nos abre las puertas de las civilizaciones que nos precedieron, y con eso abrimos el conocimiento de la humanidad. Por eso, conocer lenguas muertas es tan importante. Por mucho que algunos insistan en que es perder el tiempo. La ignorancia. Eso sí es perder el tiempo.

silent

«Pescando entre libros», cuando el oficio se lleva dentro

En ocasiones suelo comentar los muchos problemas que los escritores encuentran para dar a conocer sus obras y su enorme esfuerzo puesto en sus libros. Un esfuerzo que muchas veces va acompañado de una enorme ilusión, la cual aprovechan algunos en beneficio propio.

Sin embargo, existen afortunadamente webs de prestigio y con un nivel de seriedad muy altos, que se prestan a dar a conocer esas obras, y difundirlas, de una forma seria y profesional. Entendiendo que el objetivo principal es la obra, y no obtener un beneficio rápido a costa del autor. En ese grupo de webs que merecen sin ninguna duda la pena está  «Pescando entre libros«.

Cientos de autores han encontrado en esta web un lugar donde darse a conocer, y en la que los lectores pueden encontrar referencias serias y reflexivas sobre las obras comentadas. Se analiza la obra, y se realiza una referencia a la misma en cuanto a contenidos, material, y en definitiva, la calidad de esa obra.

¿Qué hay que hacer para que tu obra sea revisada? Enviar los datos que se indican en el formulario. La obra será analizada, y si sigue unos criterios de calidad y nivel que sean considerados suficientes, dispondrá de una reseña detallada, y lo más importante, centrada en lo que importa: el trabajo realizado por el autor, que es lo que interesa.

Una web que se está convirtiendo desde hace tiempo en referencia para muchos autores y lectores, y en donde encontraremos material de todo tipo, siempre sorprendente y de calidad. No en vano, hay muchas obras por el mundo que las muchas editoriales (no todas, afortunadamente) rechazan por poco comerciales, pero que son verdaderas joyas. Y eso es, al fin y al cabo, lo que queremos los lectores.

Puedes conectar con «Pescando entre libros» en la imagen adjunta.

pescando_entre_libros

De libertad y seguridad

Se habla mucho de libertad. Y de falta de libertad. De la libertad con la que nacemos. Y de la libertad que nos dan por haber nacido en este o aquel lugar.

Pero el concepto de libertad es mucho más complejo. La libertad se usa como moneda de cambio de los gobiernos para ajustar el tono y entusiasmo de los pueblos. Un gobierno en elecciones o en minoría hablará de libertad. Uno con mayoría absoluta, o absolutamente seguro de no estar equivocado, hablará de seguridad. Lo más curioso es que un mismo gobierno puede transitar de uno a otro estado en función de sus intereses.

Nos venden libertad para dar una imagen amable de gobierno. Y nos venden seguridad para que nos sintamos protegidos, como el niño se siente cuidado en el regazo de la madre. Lo cierto es que estas dos monedas, libertad y seguridad, son solo las dos caras de una misma moneda. Cuanto más tienes de una, más se pierde la otra. El factor decisivo es buscar el equilibrio ideal. Pero eso es algo que raramente sucede.

Pero la libertad que nos ofrecen está adulterada por los intereses de gobiernos y leyes. La libertad del político sonriente esconde una sola verdad: la obtención de poder, el control de las masas, y el deseo de controlar todos los aspectos de la población. Usando para ello cualquier medio al alcance de ese gobierno. Actualmente, por supuesto, todas las tecnologías disponibles. Así, el control es total. Y la libertad es solo un escaparate lleno de figuras vacías sonrientes que no dicen nada más que lo que queremos escuchar.

¿Qué nos queda? Nuestra propia libertad. La que nos damos a nosotros mismos. La que hemos aprendido a conocer. La que nos dice cuándo alguien, sea una persona, una institución, quien sea, nos vende un sueño, o realmente nos ofrece una oportunidad. Ocurre, algunas veces, pero son pocas. Es tarea nuestra reconocer el momento en el que alguien nos ofrece verdadera libertad. Pero, para eso, deberemos ser libres primero.

El orden, la justicia, la libertad, la democracia, son solo palabras huecas. Si no se practican de verdad, son solo una imagen, una ilusión, una mentira gigantesca para ocultarnos la última verdad: que estamos en sus manos, y que no nos van a soltar.

Por eso, debemos aprender a ser libres. Por nosotros mismos. Sin interferencias. Sin ruidos externos. Solo nosotros y la verdad. Ese es camino para empezar a conocer la realidad. El único camino. De verdad.

scott_nidavellir

Receta para una buena manipulación política

Esta mañana leía en el New York Times un interesante editorial, en el que se analiza el desarrollo de la implicación rusa en la política de Estados Unidos, y las consecuencias que de esa actuación se han derivado, especialmente con la intoxicación de la información y la manipulación de la opinión pública. Luego, cada cual deberá sacar sus conclusiones. Que básicamente se extienden en tres posibilidades:

  • Primera posibilidad: no creo  nada de lo que dicen, los rusos no han intervenido en las elecciones, y la victoria de Donald Trump es limpia y completamente legal. Toda esa parafernalia de contactos con los rusos es pura propaganda.
  • Segunda posibilidad: lo  que dice el New York Times es cierto pero solo hasta cierto punto. En realidad, hubo contactos con los rusos, pero no han marcado diferencias, o han sido mínimas.
  • Tercera posibilidad: realmente Rusia ha influido marcadamente en la desinformación e intoxicación de los canales americanos para que ganara Donald Trump, llenando de información falsa las noticias para obtener una gran victoria.

¿Cuál de las tres posibilidades es la real? Por increíble que parezca, la realidad se encuentra, casi con total seguridad, repartida entre las tres opciones. Aunque parezca un sinsentido y contradictorio, en estos juegos de poder y de desinformación cada cual juega sus cartas lo mejor que puede y sabe, y las víctimas son responsables tanto como los causantes, porque ambos son, a la vez, culpables e inocentes.

En estos juegos de poder, nada es lo que parece, nadie es quien dice ser, y toda la información que se maneja es susceptible de haber sido manipulada y distorsionada. Entonces, si no podemos estar seguros de nada, ¿qué nos queda?

No nos queda casi nada. Estamos a merced de la manipulación. Pero solo hasta cierto punto. Podemos ir acumulando datos sobre un hecho o caso concreto, sobre una serie de datos que se vayan suministrando sobre un aspecto de la política de un país o sobre una persona influyente de ese país, y podemos ir advirtiendo un patrón. Esencialmente, lo que podemos hacer es analizar la fuente de información, el origen de las fuentes que emplea (si es que emplea alguna, ese es otro tema), su estilo, y sus objetivos logrados. Tras el estudio de varias de esas entradas, presumiblemente manipuladoras, podremos establecer el patrón que nos dice hasta qué punto se está intentando tergiversar una persona, nación o gobierno, y también qué objetivos se quieren cubrir. Derrocar a ese gobierno, o esa persona, desestabilizar un país, manipular unos hechos para ocultar otros, imponer en la población una serie de ideas que apoyan directa o indirectamente nuestros intereses, o una combinación de las anteriores.

Lo importante, por lo tanto, es el estudio de patrones. Si una radio o un periódico o una web, o incluso una persona influyente y con gran atracción, dispone de un patrón que marcadamente muestra una tendencia, y si vemos que los datos e informes que maneja esa persona siempre son de dudosa procedencia, o incluso no existen, o son pruebas circunstanciales las que se presentan en el mejor de los casos, podremos concluir, con bastante exactitud, que esa persona o medio está intentando influir en algún aspecto de la sociedad, con algún objetivo concreto. A veces aparente. Otras veces no tanto. Pero siempre tergiversando la realidad, cuando no inventándola, para conseguir su propósito.

La tarea no es fácil. Engañar a una parte de la población es fácil. Aquellos que solo quieren escuchar la parte que les interesa, que solo quieren reconocer las noticias que ello quieren creer como correctas, esos ya están listos y son parte de la trama. Y ellos servirán para expandir las tergiversaciones y mentiras de una forma disciplinada y entusiasta.

Por otro lado, aquellos que de ningún modo quieren moverse en la línea de pensamiento que se esté proyectando. A esos debemos darlos por perdidos. ¿Por qué insistir en grupos ideológicos, sean webs, grupos de Facebook, que claramente están en el otro lado?

Queda entonces un enorme grupo que se va a dejar influenciar por la forma de las noticias. Esos son el objetivo fundamental. La parte de la población que no sabe lo que quiere oír, pero que se verá atrapada por un tipo de noticia que le condicione a seguir esa idea. Y eso se consigue haciéndoles escuchar lo que quiere oír. El mensaje ha de ser claro, conciso, y sencillo. Sin adornos. Directo. Fácil y corto. Y que esté directamente implicado en mejorar su estilo de vida, su filosofía, su forma de ver las cosas. Tiene que sonar familiar, cercano, y amistoso. Y tiene que parecer que elegir la idea proyectada es el camino a un mundo mejor.

A todo eso se le llama populismo, y debe usarse con cuidado. Muy poco populismo y no tendremos apoyos e incluso rechazo. Demasiado y la estrategia se estará haciendo evidente. Un equilibrio adecuado es fundamental. Los fanáticos seguirán cualquier idea que se les proponga una vez están del lado que interesa. Pero la masa media necesitará algo más.

Evidentemente, llevar a cabo este tipo de tareas requiere de tiempo, recursos, contactos, y mucho dinero. Hay que gestionar la expansión de la desinformación de forma coordinada y precisa, y comprar a aquellos que puedan ser elementos clave para apoyar la estrategia, y su perfil psicológico especifique que son propicios a venderse. Eso se consigue estudiando su vida, sus costumbres, sus vicios, su personalidad en general. Es un riesgo, pero, si se opone, siempre se le puede convencer por otros medios.

Todo esto está sucediendo aquí, y ahora. Y lleva sucediendo desde el principio de los tiempos. Pero ahora, con Internet, y con el control de las personas tan exacto y dirigido, las cosas son más fáciles en ciertos aspectos. También se puede perder el control con más facilidad. De nuevo, es un juego donde, en general, la trama será descubierta, pero no antes de que haya surtido efecto, y luego será rápidamente olvidada. Y se habrá tenido éxito.

Claro que debemos contar que, acabadas unas mentiras y manipulaciones, comenzarán otras. Esa es la esencia de la política internacional entre los países del mundo. Un juego mortal en el que se puede entrar. Pero del que casi nunca se puede salir. Al menos, en las condiciones en las que se entró.

Pero esa, como se suele decir, es otra historia.

nicolas_maquiavelo

Radiación Cherenkov, la luz como límite

De vez en cuando aparece en alguna web la noticia de que, en realidad, Einstein estaba equivocado. Y es cierto, Einstein no acertó en todo, lo cual no quiere decir que los errores que cometió fueran realmente aspectos destacables de sus trabajos. Simplemente, como ser humano, tenía límites, incluso él. La verdad es que la teoría de la relatividad general de Einstein sigue, a día de hoy, siendo completamente válida. Incluso después de las incontables páginas dejando entender que su teoría se ha superado. No. No es así. Se superará, seguramente, por qué no. Al fin y al cabo sabemos que la relatividad, siendo una teoría clásica que no tiene en cuenta la mecánica cuántica, debe ser superada. Pero no se ha conseguido de momento.

Una de las cuestiones que se sacan del cajón para «demostrar» que Einstein ha sido superado es la radiación Cherenkov. En este fenómeno, perfectamente conocido, los electrones o protones se mueven en un medio determinado a velocidades hiperlumínicas. Es decir, se mueven más rápido que los fotones. En resumen: partículas con masa y carga eléctrica se desplazan más rápido que la luz. Y está demostrado. ¡Qué me dices!

1024px-Advanced_Test_Reactor
Radiación Cherenkov en un reactor nuclear

Continuar leyendo «Radiación Cherenkov, la luz como límite»

La paradoja de los ejércitos

Dice un querido personaje de una querida novela que «los ejércitos son aquello que nadie quiere cuando se tienen, y  todo el mundo ruega por poseer cuando se carece de ellos». Una paradoja que conforma uno de esos dilemas morales de las sociedades actuales, junto al sexo y al sentido común. ¿Qué hay de verdad en esta afirmación?

Nota: estoy en este texto realizando una constatación de hechos. Una paradoja de las varias que envuelven a la especie humana. No comparto para nada las conclusiones de esta paradoja. Me remito a los datos, que son, como siempre, susceptibles de ser analizados desde miles de ángulos.

WAR & CONFLICT BOOK
ERA:  KOREAN WAR/CIVILIANS & REFUGEES

Continuar leyendo «La paradoja de los ejércitos»

El sitio justo en el momento adecuado

Pixar es sin duda una empresa que nos traído algunas de las mejores obras animadas de la historia. Hay por supuesto obras mejores y otras quizás no tan buenas, pero en general la media es de notable alto al menos. Luego cada cual tiene sus gustos personales.

Por ejemplo, «Cars» es una película que tiene sus adeptos y sus detractores, aunque yo personalmente creo que, sin ser el mejor trabajo de Pixar, es una película sobre la superación y el esfuerzo, un tema que comentaba precisamente en la entrada anterior.

En este vídeo pueden verse algunas escenas de la película, acompañadas por la música creada para el vídeo, e interpretada por Sheryl Crow.

La historia de Pîxar no fue fácil. En sus inicios, a finales de los ochenta y principios de los noventa, Pixar había creado algunos cortos interesantes, pero los inversores insistían en que este tipo de productos creados por ordenador no tendrían futuro. La tradición manda, y todo eso de los gráficos por ordenador estaba bien para diseñar aviones, no para contar historias para niños.

Pixar tenía en marcha su primer largometraje, una película cuyo título era «Toy Story». Pero no había dinero para producirla.

Steve Jobs, el fundador de Apple, había adquirido la empresa, aunque él personalmente tenía sus propios problemas en su empresa Next, que había fundado tras dejar Apple. Vio los trabajos que habían hecho sobre Toy Story, escuchó los planes que tenían los directivos de Pixar, y decidió invertir él mismo en la producción de «Toy Story», para poder terminar la película y estrenarla.

Toy Story se estrenó en 1995, y consiguió un enorme éxito de recaudación, además de tres nominaciones al oscar. De pronto el mundo conoció que los gráficos por computadora, de los que ya por supuesto había habido ejemplos anteriores, eran capaces de generar beneficios incluso en producciones infantiles. Pronto las carteleras comenzaron a inundarse de títulos generados por ordenador, llevando casi siempre Pixar la delantera.

Y el resto, como suele decirse, es historia. A veces, una buena idea no basta. Un gran plan no es suficiente. Para salvar al mundo hace falta alguien dispuesto a poner dinero y esfuerzo. Las cosas no salen por generación espontánea. Las ideas requieren madurarse, y, por qué no decirlo, de estar en el sitio adecuado en el momento justo. En Cars se explica esto. Y en Pixar lo saben demasiado bien. Es la historia de la vida. Siempre.

Cuando el mayor éxito es reconocer el fracaso

Hace unos días volvía yo para casa en el tren después de haber salvado la Tierra… después de un día de rutina en el trabajo, cuando una joven de 21 años (ella se encargó de informar de su edad a todo el vagón) nos dio un discurso, según el cual, todo puede conseguirse en la vida, si se tiene la determinación y el interés necesario, y se hace el esfuerzo que sea adecuado.

La joven respondía a un interlocutor que tenía enfrente, pero su voz de soprano, y que me encontrase al lado, hacía imposible no oírla. El caso es que estaba muy orgullosa de haber aprobado no sé qué exámenes exactamente. La joven comentaba que, mientras sus amigos se dedicaban a pasarlo bien, ella había trabajado y estudiado duro para conseguir aquel éxito.

Aparte de que el discurso era evidemente inducido, es decir, aprendido de alguien, su padre, su tutor, o alguien influyente que le había metido esas ideas, porque las recitaba de memoria, completamente convencida de lo que decía.

Mucha otra gente dice lo mismo, y recibimos el mensaje constantemente en los medios: «con esfuerzo lo conseguirás». «Lucha, nunca te rindas». «Todo es posible si no te das por vencido». Esa joven era casi un ejemplo de libro de esa filosofía.

Bueno, pues, como suele ser costumbre en mí, traigo malas noticias: esa idea es completamente falsa. No es verdad que podamos obtener todo lo que queramos, si lo deseamos con todas nuestras fuerzas y nos dejamos la piel. No es verdad que el éxito llegue si se intenta constantemente. Vivimos en una sociedad absolutamente borracha del éxito, en una sociedad donde tenemos que triunfar, donde tenemos que ganar, donde tenemos que superarnos.

Nos dicen continuamente que luchemos, que podemos hacerlo, que nos nos rindamos, que caerse es el primer paso para levantarse y seguir, etc etc.

¿Qué ocurre con estos mensajes? Que mucha gente, sencillamente, no puede seguir ese ritmo. Y que mucha gente, por mucho que lo intente, no triunfará. ¿Por qué? Razones hay varias. Porque, en realidad, no es lo suyo. Porque no es el momento. Porque los dioses no lo quieren. Porque su sitio está en hacer algo distinto. Y, sobre todo, porque somos humanos. Sí, amigos y amigas. Somos humanos. Podemos no alcanzar el éxito. Y entonces la sociedad nos dice: «eh, tú, levántate y sigue, o serás un fracasado». Y es entonces cuando la gente comienza a deprimirse, a sentirse vacía, a darse cuenta de que se le exige algo que no puede dar, pero que le dicen que debe dar.

No, esa no es la sociedad que ayuda a las personas. A una persona se le ayuda procurando conseguir que encuentre su camino, pero el camino es mil caminos, y la lucha son mil luchas. No podemos luchar contra las circunstancias, no está todo en nuestras manos. No dependemos solo de nosotros para conseguir él éxito. Hay millones de factores que influyen.

¿Has intentado algo y has fracasado? Puedes volver a intentarlo. O puedes decidir, honestamente, que aquello es una etapa cerrada, y que existen millones de oportunidades esperándote. Que no se acaba el mundo porque no dominas el piano, porque no eres capaz de hablar en público, porque no te salen las mates, o porque tu cuadro de pintura no alcanza el mínimo para entrar en la academia de pintura. No. Tú tienes un camino. Pero ¿te has planteado que ese camino no es tu camino? Busca, mira otros senderos, busca otras rutas, otras alternativas. Hay alguien grande en ti esperando a salir. Pero no en esa materia. No por ese camino.

Tenemos que luchar por nuestros sueños. Pero no debemos permitir que nuestros sueños se conviertan en pesadillas. Es entonces cuando deberemos abandonar, sin miedo, y empezar una nueva etapa. Y ya habremos triunfado. Dejando de lado nuestra obsesión por el éxito, y entendiendo que el mayor éxito es reconocer nuestros fracasos, y buscar nuevas metas. Entonces habremos triundado de verdad. Y tendremos un nuevo futuro ante nosotros. Seguro que lo tendremos.

15738_12_frases_pronunciadas_por_personajes_ficticios_que_deberian_pasar_a_la_historia_