Linda y la relatividad de las edades

En la entrada musical de hoy quiero traer a este pequeño blog perdido de la galaxia a una artista increíble: Linda Ronstadt, una cantante estadounidense nacida en Tucson, Arizona, que lleva en su caja de éxitos 13 Grammys, y un sinfín de nominaciones al Grammy, además de muchos otros premios, con más de siete millones de álbumes vendidos, y seis discos de platino.

Conocí a esta fenomenal artista mientras cursaba mis estudios de COU, que era como entonces se llamaba al curso anterior a la entrada en la universidad. Como dato curioso, hice un COU de letras puras. Luego me puse a estudiar informática. Lo normal, como todo el mundo.

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Portada del primer álbum que tuve de Linda Ronstadt

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Lo siento Albert, Dios sí juega a los dados

Si se hiciese una encuesta del científico más popular, sin duda habría dos nombres: Newton, pero, por encima de todo, Albert Einstein, el padre de la relatividad, y uno de los padres de la mecánica cuántica. Y es curioso que sea así, porque Einstein siempre renegó de esta segunda disciplina. No de su esencia, pero sí de su dos principios fundamentales: que el conocimiento tiene límites, y que está basado en probabilidades.

¿Por qué Einstein luchó denodadamente contra estas dos ideas, perfectamente establecidas en la mecánica cuántica, demostradas y verificadas? Porque no podía soportar que el universo no fuese perfectamente medible y cuantificable. Pero, ¿por qué no lo es? ¿Qué ocurre con el universo cuando intentamos medirlo? Ocurre que llegamos a un límite. A una frontera del conocimiento. Y eso era lo que Einstein nunca pudo soportar. Y mucho más: trabajó con ahínco para cambiar esa idea. Fracasó.

Se acusa a Einstein de cosas muy absurdas, la gran mayoría sin ningún fundamento. Einstein fue un ser humano. Cometió errores, pero son un detalle entre grandes éxitos.

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Universo cuántico y guiones intemporales

Una de las más famosas anécdotas de la física del siglo XX es la que tiene que ver con la disputa entre Albert Einstein y Niels Bohr sobre la naturaleza probabilística de la mecánica cuántica. Básicamente, esta premisa nos dice que, en el universo cuántico, no podemos conocer un sistema de forma completa, con información precisa de la posición y velocidad de las partículas. Existen unos límites claros, y demostrables, que fueron explicados por el físico alemán Werner Heisenberg a mediados de la década de los veinte, en el siglo XX.

Einstein se resistió siempre a esta idea, y desarrolló con otros dos físicos el famoso experimento EPR, por sus autores, Einstein, Podolsky, y Rosen, que pretendía demostrar que la mecánica cuántica, en su formulación literal, era una teoría incompleta, y que los valores probabílisticos de lo que se llama la función de onda, es decir, los valores que puede obtenerse de una partícula, son arbitrarios por una deficiencia de la teoría. Curiosamente, EPR sirvió para afianzar más la teoría de la mecánica cuántica. Einstein solía decir que “Dios no juega a los dados”, en alusión a que el universo no es probabilidad. Se dice que Bohr le terminó diciendo en una ocasión “no le digas a Dios lo que tiene que hacer con el universo”.

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El diario El País desacredita a Einstein

Observo últimamente que está poniéndose de moda, otra vez, desacreditar a Albert Einstein. Hace unas horas he leído un artículo del diario español El País que habla abiertamente cómo un grupo de estudiantes en un experimento demuestran que “Einstein estaba equivocado” en relación a un trabajo realizado en el museo CosmoCaixa de la ciudad de Barcelona.

Evidentemente, ante una afirmación así, que consigue despertarme del tedio de la mañana, leo atentamente la información. Se indica que el experimento tiene que ver con la mecánica cuántica. Como Albert Einstein no creía que la mecánica cuántica fuese una teoría completa, tenemos titular.

Fíjese el lector en cuál es el procedimiento: primero, Einstein no creía en la mecánica cuántica. Segundo, un grupo de estudiantes realizan un experimento en el que interviene la mecánica cuántica. Tercero, el periodista, que de periodista tiene poco, extrae el siguiente titular: si los estudiantes hablan de mecánica cuántica, como Einstein no creía en la mecánica cuántica, los estudiantes están desacreditando a Einstein.

Es decir, el titular de la noticia no es el experimento, más o menos interesante por supuesto, y me parece estupendo y genial que gente joven vea de primera mano experimentos sobre mecánica cuántica. Ojalá se hiciesen más ejercicios como este. El problema es el titular periodístico: no se pretende ensalzar a los estudiantes aplicados, sino remarcar que esos estudiantes están desacreditando a Albert Einstein.

Voy a decir dos cosas: primera: Einstein era un ser humano asombroso. Cometió errores, por supuesto. Pero sus logros son y están ahí, y siguen siendo, cien años después, completamente válidos.

Segundo: este tipo de periodismo hace muchísimo, muchísimo daño a la ciencia y a la cultura científica de los lectores. No podemos dedicarnos a buscar titulares sensacionalistas y tendenciosos. No podemos hacer entender que Einstein se equivocaba. Debemos explicar que Einstein no acertó en la mecánica cuántica, es cierto, pero no diciendo que un grupo de alumnos le desacreditan en una escuela. Eso no es ciencia. Eso es charlatanería y ganas de llenar páginas de sensacionalismo.

Tenemos que explicar a los alumnos los logros, y por supuesto los fracasos, de Einstein. Pero debemos informar de ello de una forma seria y rigurosa. Este tipo de artículos desacreditando a Einstein, o a otros científicos, es un camino hacia el desprestigio de la misma ciencia. Y así no lograremos construir una base de científicos rigurosos y serios con el futuro de cualquier investigación. Tratándose del diario El País, lamentablemente, este hecho se da en demasiadas ocasiones.

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Vídeo de test sobre el puente Einstein-Rosen

En el marco del evento del próximo 5 de marzo en el Madrid AirSim Meeting, estoy preparando una serie de vídeos sobre la conferencia que impartiré, dedicada a los motores hiperlumínicos, su diseño y construcción, en base a los actuales conocimientos que tenemos en física. Sin duda un tema complejo y que entra sin duda en la ciencia ficción, pero no por ello vamos a dejarlo de lado. Al contrario, vamos a tomarlo con fuerza y entusiasmo, porque soy de los que opina que la humanidad tendrá que abandonar la Tierra o extinguirse, y cuanto antes sepamos cómo, antes evitaremos un desastre.

Tras la presentación, traeré el vídeo completo y terminado.

Motivos para viajar a las estrellas

En la conferencia que impartiré el próximo día 5 de marzo en el Madrid AirSim Meeting, en la Escuela de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio, hablaré del diseño y fabricación de motores hipelumínicos. Pero creando el clásico powerpoint mientras me comía un bocata, me he dado cuenta de que, si solo comentaba este aspecto, la conferencia estaba incompleta. ¿Para qué queremos realmente fabricar motores hiperlumínicos? ¿No tenemos bastante con nuestro bello planeta azul?

No. Me temo que no. La primera parte de la conferencia versará sobre la necesidad de que la humanidad deje el planeta, y debe hacerlo cuanto antes mejor, quizás en el plazo de 200, 500, 1000 años, no lo sé, pero es evidente que tiene que haber una fecha. La alternativa es la extinción, sin importar las medidas que tomemos. ¿Exagerado? El 99% de las especies de la Tierra están extinguidas. ¿Por qué va a ser distinto con nosotros? No somos tan buenos. Ni tan importantes. Ni imprescindibles para la continuidad del universo, que ha vivido el 99,999% del tiempo sin nosotros.

Pero ¿es posible viajar realmente a las estrellas? ¿O es un sueño típico de gente con demasiada fantasía? Einstein dijo: “la lógica te llevará de A a B; la imaginación te llevará a todas partes”. Parece evidente que es la imaginación la que puede dar un impulso a la humanidad que la lleve a las estrellas.

La ciencia es la herramienta del progreso. Pero es el ser humano, y su infinita capacidad de encontrar soluciones y respuestas, la que dará alas a la humanidad. Ciencia e imaginación trabajando conjuntamente, en perfecta armonía, para llevar a la humanidad a las estrellas. De eso versará la conferencia.

En las imágenes, dos diapositivas del powerpoint que estoy preparando, donde explicaré por qué el universo en el que vivimos es solo uno de entre millones, tal como describen varias teorías físicas recientes. Éramos el centro del universo, luego vivíamos en una esquina, luego resultó que nuestra estrella era una más entre millones, y ahora resulta que ni nuestro universo es importante, solo uno más. Pero precisamente eso será lo que permita a la humanidad su desarrollo a través de la galaxia.

Nos vemos el día 5 de marzo, a las 17:00 horas, en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio, dentro del evento del Madrid Airsim Meeting (http://www.madairsimmeeting.es).

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