
Autor: Fenrir
Documentos públicos ofrecidos por la NASA para libre distribución
«Ante la duda, acudir a las fuentes». Esta es una máxima de la ciencia que, desgraciadamente, no se cumple en muchas ocasiones. Especialmente los iluminados, los charlatanes, los elegidos de los dioses, y en definitiva, aquellos que quieren timar al lector, hablan maravillas de temas pseudocientíificos mencionando a «fuentes importantes» o a «doctores de un laboratorio de gran renombre».
Un artículo científico sin fuentes, sin datos, sin pruebas, es como una guitarra sin afinar. Puede ser bonita, pero lo único que va a salir de ahí es ruido.
La NASA, como otras agencias de investigación, ingeniería y desarrollo, conoce este tema perfectamente, y ha abierto al público todos sus documentos científicos desarrollados y escritos por diferentes grupos. En esa web, el lector podrá encontrar las fuentes originales de las investigaciones cuyos fondos parten de la NASA, y que lógicamente tienen que ver, como indican en la web, con el estudio de la Tierra y el espacio.
Eso sí: los artículos se publican libremente un año después de haber sido publicados. Podría parecer mucho, pero es sin duda un salto adelante importante, por cuanto en ocasiones hay ingentes cantidades de dinero detrás de la elaboración de las pruebas y estudios que luego dan lugar a esos documentos. Podremos así consultar fuentes fiables de información científica de primera mano, y conocer cómo se trabaja en los ambientes de ciencia punteros del mundo. Tienes más información en el enlace pulsando en la imagen.
Características principales de las naves de clase Defiant
La clase Defiant (NX-74205) son un tipo de naves experimentales que rompen con la tradición de la Flota Estelar de la Unión Federal de planetas. No están diseñadas como naves de exploración, sino que son básicamente unidades específicamente creadas para el combate.
Durante la guerra con los Borg, y luego con los cardasianos y los Dominion, se entendió que era necesario un tipo de nave pequeña, de solo 119 metros de eslora, muy ágil, y fuertemente armada. Estas naves no están diseñadas para el espacio profundo, y son muy parcas en comodidades, no disponiendo de ningún elemento más allá de los necesarios para el combate.
La nave que da nombre a la clase, USS Defiant, está permanentemente asignada a la estación Espacio Profundo Nueve, y permite una protección de transportes civiles muy superior a otras naves empleadas anteriormente. La USS Defiant jugará además un papel fundamental en la guerra contra los Dominion. Su enorme agilidad y potencia de fuego son vitales para defender también a las naves mercantes civiles que visitan la estación.
La Flota Estelar no va a continuar sin embargo desarrollando este tipo de naves, por cuanto su misión principal siempre va a ser la explotación pacífica del espacio. Pero, en caso de guerra, tener una de estas naves cerca siempre será un punto a favor de la defensa de la Federación, eso todo capitán de la flota lo tiene perfectamente claro…
Más información pulsando en la imagen.
ER=EPR; vamos señora que se me llevan las teorías de las manos
Nuevo amanecer, nueva teoría revolucionaria. En este caso recibe el conciso nombre de ER=EPR. Habría mucho que hablar de cada lado de esta ecuación, que no es una ecuación matemática, sino la idea de que dos ideas aparentemente no conectadas entre sí, en realidad comparten un mismo principio: ni más ni menos, que el de unir la relatividad general con la mecánica cuántica, el santo grial de los físicos durante los últimos 40 años.
ER hace mención a Einstein-Rosen, que en 1935 publicaron un artículo conjunto que denotaba que, derivada de la teoría de la relatividad general, postulaba la existencia de lo que se ha dado a conocer como agujeros de gusano. Esos pasillos interdimensionales que unirían hipotéticamente dos puntos separados del espacio.
EPR hace mención a la paradoja Einstein-Podolsky-Rosen, que también en los años 30, era una contestación a la mecánica cuántica. Según Einstein, «Dios no juega a los dados» y este documento pretendía demostrar que el elemento probabilístico de la mecánica cuántica era un indicio de que la teoría no estaba completa. Trataban el tema del entrelazamiento cuántico, algo que derivaba en una situación absurda, por cuanto dos partículas, separadas y desconectadas, estaban misteriosamente unidas de algún modo no conocido.
Ahora, bueno en 2013, dos físicos como Maldacena y Susskind, que son dos veteranos expertos en la teoría de cuerdas, postularon que, en realidad, ambas ideas, ER y EPR, son en realidad dos aspectos de la misma conclusión: que las partículas entrelazadas están unidas entre sí mediante un puente Einstein-Rosen, es decir, a través de un agujero de gusano del tamaño de la longitud de Planck.
En este momento he de hacer una parada y advertir al lector: tanto esta idea como la teoría de cuerdas trabajan con longitudes de Planck, que es 10 elevado a la -35, extremadamente inferior al diámetro de un electrón, y muy por debajo de lo mensurable por instrumentos actuales.
La idea se dispara cuando se dice que podría haber una inmensidad de agujeros de gusano, y que incluso agujeros negros podrían estar conectados mediante agujeros de gusano. Esto explicaría la aparente discordancia entre relatividad general y mecánica cuántica. Dice Susskind:
“ER=EPR tells us that the immensely complicated network of entangled subsystems that comprises the universe is also an immensely complicated (and technically complex) network of Einstein-Rosen bridges,” Susskind writes. “To me it seems obvious that if ER=EPR is true it is a very big deal, and it must affect the foundations and interpretation of quantum mechanics.”
¿Qué nos queda? Nos queda lo de siempre: la idea es genial, pero, como en la teoría de cuerdas, trabajar con distancias de Planck implica una imposibilidad real de probar la teoría de forma experimental.
Consejo: si quieres crear una teoría que sea interesante y atractiva, trabaja con distancias y tiempos y longitudes de Planck. Quedarás como un rey y nadie podrá refutar tu teoría.
Bueno, aunque suene un poco sarcástico, la verdad es que todo esto puede ser cierto, pero tenemos que ir más allá de las ideas, y empezar realmente a pensar en posibilidades que puedan ser probadas. Estamos ahogados en teorías. Cada semana salen dos, y la tercera se la dejo a mitad de precio. Así es difícil hacer ciencia.
Conclusión: la teoría está muy bien y puede tener aspectos muy interesantes, pero empieza a ser habitual ver cómo las teorías llegan y pasan una tras otra. Hay que hacer ciencia, no llenar portadas porque sí. El futuro es interesante, pero recordemos: hasta hace poco, los agujeros de gusano eran modelos matemático-físico teóricos, sin ninguna prueba de que existan. Actualmente lo siguen siendo. Vamos a ver cómo acaba esto, y espero de verdad que no sea otro montón de ideas sin más. Hagamos ciencia, lo cual implica teoría, pero también experimentación. Es fundamental, o nos estaremos perdiendo en papeles llenos de cifras que dicen mucho sobre el mundo de la matemática, y muy poco sobre el mundo real.
Cuando le alegran a uno el día
Siempre es agradable que alaben el trabajo de uno, y no nos engañemos: los escritores, como todos los creativos, queremos respuestas positivas de nuestro trabajo. Yo no soy una excepción, ni peco de falsa modestia. Busco siempre el equilibrio entre el entusiasmo y la depresión, algo muy difícil en el mundo del arte. Los creativos somos muchas veces bipolares, y yo me incluyo por supuesto. Y difíciles, y también me incluyo en esa lista.
Soy, sencillamente, un apasionado de la literatura, que escribe con la pasión de contar historias que sean interesantes y amenas. Escribo para los demás. El lector es mi objetivo.
Por supuesto, también recibo comentarios negativos, cómo no, y menos mal, porque si no fuese así, algo raro pasaría. No todos son comentarios de familiares o amigos, tengo incluso algún lector desconocido. Y siempre procuro analizar esos comentarios negativos que, si son con ánimo constructivo, permiten reflexionar sobre los errores cometidos, para intentar evitarlos en el futuro. Es imposible evitar todos los errores, y cada nuevo libro es un borrón y cuenta nueva. Y no me dejo llevar por comentarios con ánimo de hacer daño. Son pocos, pero existen.
Al final, como todo en la vida, el equilibrio es lo importante. Sentirse orgulloso de tu trabajo, sí. Creerte Dios por ello, nunca. Aceptar críticas, siempre. Reconocer las sinceras de las que solo buscan dañar, es algo muy difícil a veces, pero seamos sinceros; sabemos cuándo nos tocan el punto débil. Sentirse deprimido, nunca. Ni somos dioses, ni somos gusanos.
Yo no tengo muchos lectores, pero tengo la suerte de que los que tengo son en su gran mayoría sinceros y muy claros. No tienen nada que perder criticándome, y yo tengo mucho que ganar leyendo sus críticas. Quizás por eso, al no ser un escritor conocido, el lector que por casualidad lee un libro que he escrito me dice lo que le sale del corazón. Y eso vale oro.
Cada palabra de ánimo es como llenar el depósito de gasolina del entusiasmo. Con esa gasolina espero llenar muchos libros. Muchas gracias.

China lanza el primer satélite de telecomunicaciones cuántico
Hace unas entradas (no de mi cabeza, del blog) comenté que Estados Unidos tiene motivos para preocuparse con China sobre la carrera espacial y tecnológica. Y por supuesto, lo contrario también es cierto, todo depende de quienes creas que son los buenos y los malos. Pero en esta ocasión, China está yendo a por todas en un aspecto crucial de su desarrollo: las telecomunicaciones, y más importante, la seguridad de las mismas.
En una época en la que toda la información es susceptible de ser robada, ¿por qué no buscar nuevas alternativas? Eso es lo que se pretende con la computación cuántica. Consiste esta idea en usar computadoras y comunicaciones basadas en las propiedades de la física cuántica, usando partículas como elemento primario de información.
En este sentido, China acaba de lanzar un satélite experimental que va a permitir, si todo va bien, realizar comunicaciones cuánticas con estaciones de tierra, usando partículas entrelazadas cuánticamente. Lo bueno de este sistema es que es virtualmente imposible para un tercero capturar esta información, ya que si no se dispone del otro par entrelazado, la información se pierde irremisiblemente cuando colapsa la función de onda de la partícula.
El sistema es muy sencillo: si la información es capturada, el emisor podrá detectarlo inmediatamente, y detener el proceso de envío en el momento en que esa información comienza a ser capturada. Esto ocurre porque está provocando el colapso de la función de onda de las partículas entrelazadas. No existe sistema físico conocido que pueda robar información de una computadora cuántica debido precisamente a este fenómeno, y ni el más loco escritor de ciencia ficción se atrevería a poner en duda algo así.
Sin duda, un experimento realmente interesante, que nos introduce en el mundo de la computación y las comunicaciones cuánticas, un nuevo horizonte lleno de posibilidades. El futuro se escribe estos días con este experimento, y otros similares que se llevan a cabo en tierra. Google tiene también su prototipo de ordenador cuántico, al igual que IBM. Es cuestión de tiempo que nuestros ordenadores cotidianos sean piezas en un museo. Y yo que me dedico a esto de la informática (sí, a veces hasta trabajo incluso) me temo que también, pero bueno tampoco se pierde tanto. Nos espera un futuro apasionante en este campo.

El quinto elemento, y no es la película
El mundo de la física teoría lleva 40 años estrujándose el cerebro intentando ir más allá de la Teoría Estándar, que explica tres de las cuatro fuerzas del universo conocidas: electromagnética, nuclear débil, y nuclear fuerte, siendo la cuarta la gravedad. Por supuesto, los puristas dirán que la gravedad no es una fuerza en sí, y tendrán razón, pero ese es otro tema.
Corre un chiste por los laboratorios de física que dice que, dada una nueva hipótesis en física, la teoría de cuerdas tendrá una explicación para la misma. Y últimamente la teoría debe de echar humo, porque la verdad es que estamos en los juegos olímpicos de las hipótesis y teorías para salir del atolladero de la física actual. El último intento es una hipotética quinta fuerza detectada, cuya partícula, el bosón X, X de desconocido, y con una masa solo 30 veces superior al electrón, sería una partícula que solo interacturaría con electrones y neutrones, pero además a distancias muy cortas.
Pero no se vayan todavía, aún hay más. Estas variaciones en los aceleradores están dando a pensar que, quizás, exista toda una gama de partículas «oscuras». Es decir, la materia oscura, y la energía oscura, no estarían formadas por una partícula nueva, sino por toda una familia de partículas «oscuras» que interactuarían de forma muy limitada con el universo «luminoso». Dentro de nada va a salir Yoda, lo veo venir.
En todo caso, todo esto está muy bien, pero veo mucho entusiasmo y campanas al vuelo con datos que son desviaciones estadísticas con sigmas muy bajos. Atención, no quiero desprestigiar estos datos, pero sí tengo una sensación de que últimamente se han puesto de moda titulares demasiado optimistas y llamativos, que pretenden atraer lectores de una forma quizás demasiado clara. Lectores y financiación por supuesto. Lo entiendo hasta cierto punto, todo el mundo tiene derecho a ganarse la vida, pero cuidado con tirar la casa por la ventana. Al final va a ocurrir como el cuento del pastor y el lobo. Cuando sea verdad no nos vamos a creer nada.
Y os dejo que tengo que llenar el depósito de mi XWing que tiene que pasar la ITV esta tarde.

Karate, deporte olímpico en 2020
El karate será deporte olímpico en Tokio 2020. Pero ¿qué son las artes marciales? Me asombra la cantidad de desinformación que corre entre la mayoría de personas sobre la naturaleza y contenido de las artes marciales, pero luego entiendo que, al fin y al cabo, en un país donde casi todo es fútbol, los deportes minoritarios son los grandes olvidados.
Porque las artes marciales ni son violentas (excepto algunas derivaciones que no son artes marciales realmente, como el kick-boxing, que es un tipo de boxeo), ni tienen como finalidad acabar con el contrario, ni son una secta, ni requieren de convertirse en un monje budista o tonterías parecidas.
Las artes marciales, que son muchas y de muchos tipos, son precisamente arte: el arte de combinar el control del cuerpo y la mente mediante una disciplina férrea y diaria, que permite al que la practica conocer su yo interior de un modo muy profundo y personal. Las artes marciales tienen el efecto contrario al que todo el mundo cree: estimulan el ansia de paz, de evitar la lucha, y de enfrentarse con cualquiera (karate do, literalmente, el camino de la mano vacía, entendiendo vacía de daño y de ira). Son un camino, una senda para controlar nuestros impulsos más primarios. Y el contrario no es un enemigo; es un compañero. Un amigo que nos ayuda en ese viaje al autoconocimiento.
Todo lo demás son adornos. E insisto: hablo de artes marciales puras, no de esas degradaciones creadas para montar espectáculos de sangre o para montar shows en el cine. Cine que es, precisamente, el elemento que más ha distorsionado las artes marciales, pero que, a la vez, ha servido para darles promoción.
Tengo que decir que a mí me ayudó mucho la práctica de karate durante los años que lo practiqué, pero luego me ha servido durante toda mi vida también, para poder llevar adelante un temperamento difícil y caótico como el que tengo por mi propia naturaleza. Y eso es, sin duda, lo más importante de las artes marciales: ayuda al que lo practica a ser uno mismo. Sin duda, una gran noticia que el karate vaya a ser olímpico. Ya era hora.
Incoherencia de resultados en un átomo muón
Si hay algo que tiene la física experimental es su capacidad de romper moldes, teorías, y modelos físico-matemáticos. Algunos opinan que eso es un fallo de la ciencia, otros opinamos que la constante corrección que la ciencia hace de sí misma es su gran ventaja frente a otras explicaciones sobre el origen y estructura del universo.
Esto es lo que ha pasado cuando un grupo de físicos ha reemplazado un electrón en órbita sobre un núcleo de hidrógeno, y luego de deuterio, por un muón. El muón es una partícula perteneciente al grupo de los leptones, como el electrón, pero con una masa muy superior, cercana a la de un protón. La vida media de un muón es de 2,2 milisegundos, antes de decaer. Pero en ese tiempo se puede colocar en órbita sobre un núcleo para medir las propiedades de ese inusual átomo, formado por un protón y un muón.
Según la Teoría Estándar y la cromodinámica cuántica, que explica la fuerza nuclear fuerte de los átomos, el radio de un átomo formado por un muón en órbita debería coincidir con el de un electrón, ya que al fin y al cabo son partículas equivalentes. Sin embargo, con un sigma 5 e incluso sigma 7, se ha visto claramente que ese radio es menor. ¿Por qué? No se sabe, pero es evidente que algo falla.
Los muones tienes que ser acelerados a velocidades relativistas, y eso evidentemente modifica su masa, pero luego son decelerados mediante un láser, con lo que al acoplarse al núcleo del átomo, su velocidad deja de sufrir los efectos relativistas de aumento de masa.
Todo esto parece ser un hecho comprobado y verificado. Y es por ello que los físicos teóricos, por si pocos problemas tenían, se deben ahora poner a trabajar en este fenómeno de momento inexplicable con las teorías actuales. Como siempre, este puede ser un increíble hilo del que tirar, y viajar hacia teorías nuevas más sofisticadas que expliquen la naturaleza del universo. Simplemente apasionante.
«Los propios dioses», cuando Asimov toca el cielo
Para estos días de agosto, os voy a recomendar «Los propios dioses» de Isaac Asimov. Aunque el propio Asimov dijo que no estaba satisfecho con el resultado, lo cierto es que ganó los más importantes premios de novela de ciencia ficción.
«Los propios dioses» es una novela que juega con conceptos de mundos paralelos y aproxima conceptos de la teoría de cuerdas, en un momento en el que la teoría de cuerdas sencillamente no existía, excepto por unos estudios preliminares sobre cromodinámica cuántica que permitían gestionar el concepto de campos gravitatorios (que es como comenzó a desarrollarse la teoría de cuerdas).
Una obra sin igual, que es una demostración más de que superar a Asimov se hace imposible para cualquier escritor de ciencia ficción. No veremos a un sustituto de Asimov en muchas décadas. Sus obras son demasiado ambiciosas, demasiado precisas, demasiado detallistas, y la suma de todas sus obras conforman una historia de la humanidad urdida con el detalle de quien teje una delicada tela. Para mí, sin ninguna duda, es el mejor escritor de ciencia ficción de todos los tiempos.





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