La novela «Operación Fólkvangr» de la saga Aesir-Vanir ha superado las 3.000 descargas, y para celebrarlo estoy preparando una versión en inglés, que tendrá algún texto adicional, y un final algo más largo también. A continuación presento el epílogo. extendido en español. Pero la versión española no tendrá este epílogo incluido, será un texto aparte. La versión inglesa sí lo contendrá.
Operación Fólkvangr es una novela que explica el origen de Sandra y de Vasyl Pavlov, personaje que goza de popularidad entre los lectores de la saga Aesir-Vanir. Es una novela clásica de ciencia ficción, donde el robo de información de una computadora cuántica inicia una serie de investigaciones que llevan a contratar a Vasyl Pavlov, un simple mercenario que trabaja para el gobierno como asesino a sueldo. Pavlov tendrá la ayuda de un androide, Sandra, y ambos buscarán una solución al problema, que se irá complicando poco a poco…
Un poco de humor para encarar la nueva semana con ganas. Mi perrita Lyra desde pequeña fue muy inquieta para la ciencia. Su hermanito es, digamos, algo más práctico…
Lo cierto es que el entrelazamiento cuántico es uno de esos fenómenos de la naturaleza que más sorprenden a los físicos de partículas. El propio Einstein quiso demostrar que la mecánica cuántica y el entrelazamiento cuántico iban en contra del principio de localidad de la teoría de la relatividad, un aspecto básico que nos dice que todo fenómeno tiene una causa, y la causa un efecto, que solo se puede transmitir a como máximo la velocidad de la luz.
Sin embargo el entrelazamiento cuántico funciona, y se ha demostrado muchas veces ya. Eso sí: no se transmite información de forma instantánea. Si lo hiciese, la teoría de la relatividad caería como un castillo de naipes.
Actualmente, a los medios de comunicación pocos serios les ha dado por llamar a este efecto «teletransporte cuántico». No lo es, en absoluto, y como digo, no se transmite información. El experimento EPR sí nos dice algo: la incompatibilidad entre mecánica cuántica y relatividad general implica que una teoría mayor, más completa, debe ser descubierta. Se han propuesto varias, entre ellas la teoría de cuerdas, pero ninguna de momento está demostrada empíricamente.
Eso sí, los medios de los que hablaba antes nos pondrán imágenes de Star Trek, y de personas viajando de un punto a otro al instante. Genial, pero imposible de momento. Si algún día puede hacerse está por verse, pero algo así requeriría transmitir trillones de estados de información de cada partícula a otro punto. Algo que sin duda va a tardar mucho, mucho tiempo en ser posible.
Pero quién sabe las sorpresas que nos depara el futuro. Quizás la respuesta esté ahora mismo en los recientes experimentos del CERN que actualmente se analizan. Esperemos que así sea. Pero, de un modo u otro, haremos ciencia, no conjeturas sin base y con el único fin de llenar periódicos y webs sensacionalistas.
Para el 1 de noviembre, un pequeño extracto de Deblar, personaje de «Las entrañas de Nidavellir». Creo que define lo que muchos pensamos sobre la vida, y las prioridades que asignamos a las cosas que creemos más importantes.
Una reflexión de Scott, sin duda uno de los personajes más controvertidos de la saga Aesir- Vanir. Scott es ese tipo de personajes del que los lectores te preguntan de qué va, quién es realmente, qué pretende, o cuáles son sus intenciones.
Sin duda, tiene un plan, y sin duda, es un personaje especial. En todo caso, será con la lectura de la saga que el lector podrá sacar sus propias conclusiones. Que no necesariamente tendrán que coincidir con las de los demás. Por eso, especialmente, se puede decir que Scott es, sin duda, un personaje controvertido.
El primero, descubrir todas las mentiras, o medio verdades, del artículo que se enlaza en este texto de Science Alert. Está en inglés, pero si conoces el idioma de Shakespeare ligeramente enseguida encontrarás los errores. Veréis cómo se usa el lenguaje coloquial y las falsedades para intentar escribir un artículo que parezca serio y científico, con un titular espectacular que llame la atención. Próximamente hablaremos de este y otros artículos similares, y los desmenuzaremos para ver las mentiras y tergiversaciones que contienen.
El segundo reto es detectar un futuro artículo en La cocina de Sócrates que parezca totalmente real, y que en realidad sea un montón de mentiras bien explicadas y cuyo contenido parezca coherente. Internet se está llenando, cada vez más, de una cantidad inimaginable de información distorsionada, cuando no directamente falsa. Incluso en webs de ciencia de cierto prestigio, es lamentable cómo se usan titulares completamente tergiversados y amarillistas, con el fin de atraer la atención del lector. Recordemos la frase: “explicaciones asombrosas requieren pruebas asombrosas”.
En la cocina de Sócrates siempre denunciaremos esas prácticas, pero no lo haremos solamente reclamando seriedad y pruebas científicas; también vamos a demostrar lo fácil que es crear una teoría que parezca creíble, y, sin embargo, que esa teoría sea completamente falsa.
Verá entonces el lector qué fácil es inventar una teoría, darle una forma que parezca coherente y seria, y de este modo dar solución a uno de los más grandes problemas de la física actual.
Sin embargo, cuando se publique la noticia, no vamos a decir qué noticia es, ni por qué es falsa. Lo haremos pasado unos días.
Y recordad: lamentablemente, una parte importante de lo que leemos hoy en día, incluso en supuestas webs de ciencia, no es más que un conjunto de textos panfletarios cuyo único fin es atraer la atención del lector. Lamentable, pero el mercado manda. Hay que conseguir clicks para convertirlos en dinero, y en ese camino, la verdad, la seriedad, y la rigurosidad científica son aspectos completamente secundarios.
Pero lo más importante es que el lector es lo que menos importa. El lector es solo un objetivo para obtener de él o ella el tan deseado click. Proveerle de información seria y rigurosa ha quedado en un segundo plano. Es lamentable, pero es la marca de estos tiempos que vivimos.
Pronto estará disponible la noticia. Vamos a ver cómo se resuelve este experimento.
Cuando escribo estas líneas, septiembre de 2016, estoy trabajando en la segunda parte de “Las entrañas de Nidavellir” que se publicará en diciembre de 2016 si no pasa nada, solo en plataformas de pago. En Entreescritores me han tratado de forma maravillosa, pero quien quiera conocer mi trabajo ya tiene ahí material de sobra.
El resto de la saga, tanto esta obra como “Yggdrasil” y la nueva trilogía no estarán en plataformas gratuitas. Claro que habrá que ver si puedo escribir esas obras, ese es otro tema.
¿Y luego? Luego la saga quedará cerrada con quince libros. Me hubiese gustado narrar los hechos acaecidos en los siglos XXIII y XXIV, cuando se enfrentan Zeus y Odín por el control de la Tierra, mientras los androides llevan a cabo su propia guerra, y ello lleva a un conflicto que se extiende por todo el Sistema Solar.
De esas guerras nacen las Crónicas de los Einherjar que se comentan en “La insurrección de los Einherjar”. Sandra preserva a la humanidad en Nueva Zelanda, intentando desesperadamente mantener el número suficiente de humanos como para repoblar la Tierra, siempre luchando contra las ecuaciones de Scott, que sigue viviendo durante esos siglos escondido, tras el fin de la Operación Folkvangr a principios del siglo XXIV.
También escribí un texto sobre el origen del personaje de Scott, ambientado en 1979. Pero se tenía que ceñir a ciertos parámetros editoriales de una obra de varios autores que hicieron que el texto fuese bastante lamentable, y nunca lo publiqué. He pensado en mejorarlo varias veces, pero siempre ha quedado en una idea que no creo que termine siendo real nunca. Por otro lado, la editorial, como todas las editoriales que me han propuesto publicar, que son varias, finalmente dejó el libro de lado. Es curioso, cuántas editoriales, incluso con contratos firmados, han pasado por mi correo, y al final desaparecen en la nada. Firmas el contrato, y ya nunca se vuelve a saber nada de ellos. Misterios de la vida.
Tengo más ideas, pero son bosquejos que no merece la pena comentar aquí. En todo caso, quince es una buena cifra, pero no sé si podré alcanzarla. Mi objetivo es presentar “Las entrañas de Nidavellir II: Promakhos” en diciembre de 2016, y el resto, los otros cuatro, si puedo escribirlos, será sin duda un regalo de los dioses. Yo me sentiré satisfecho, y podré irme tranquilo de este mundo, habiendo terminado “Promakhos”, un libro que está siendo especialmente complejo, y del que no tendré además comentarios por parte de los lectores, por lo que nunca sabré si terminó siendo de interés o no del lector. Será uno de esos misterios que nos llevamos al otro mundo. Pero no importa, habré terminado el trabajo y podré, como suele decirse, descansar en paz.
Sí puedo decir, y eso es verdad, que los pocos lectores que he tenido estos años han sido fieles, y han seguido con interés el desarrollo de la saga. Los comentarios están ahí, en Entreescritores, y no todos son hermanos o primos ansiosos por quedar bien conmigo. Alguno hay que es gente desconocida, pero que tiene una opinión positiva de la saga.
Yo con eso me conformo, y si he podido hacer disfrutar a ocho o diez lectores fuera del círculo familiar, eso es mucho más de lo que podría haber logrado antes de esta era de Internet y comunicaciones. A todos esos lectores les agradezco profundamente el haberse interesado por mi trabajo. Muchas gracias.
Portadas de «La leyenda de Darwan» que iniciaron la saga
Ya está disponible en Amazon «La luz de Ásynjur», undécimo libro de la saga Aesir-Vanir. Ambientado años antes de los hechos acaecidos en «La insurrección de los Einherjar», se trata de un pequeño relato de 60 páginas que explica algunos aspectos de la saga Aesir-Vanir, a través de los ojos de la reina Eyra, del Reino del Sur.
En breve actualizaré la documentación de la saga, que ha pasado de 14 a 15 libros debido a este relato, que finalmente sí voy a incluir en la saga. Y agradecer a todos los lectores vuestro apoyo, porque sin vosotros todo este trabajo no tendría sentido. Muchas gracias.
Sucedió como un pequeño accidente. El niño parecía estar bien. Sano, fuerte, robusto. Pero algo notaron los médicos. La cabeza tenía una pequeña deformidad, muy sutil, pero tangible, en la parte frontal. Las pruebas no dieron resultados concluyentes. El niño parecía desarrollarse con normalidad.
Al cabo de un año, estaba claro que algo ocurría. El niño no parecía expresar emociones, más allá de las básicas de alimentación, alegría, temor, y afecto, pero a un nivel muy elemental. Se pensó en algún tipo de problema neurológico, alguna disfunción mental, algún problema de desarrollo. El único rasgo peculiar era que sus ojos eran más bien de un color rojizo oscuro, algo relacionado con una pigmentación de la melanina muy determinada. En cierto modo, sus ojos parecían contener una pequeña llama roja-azul en su interior. Era hermoso, sin duda, pero preocupante.
Enseguida llegaron los análisis genéticos. Yo era entonces un joven genetista con una carrera que parecía prometedora. Todo parecía normal. No había signo de enfermedades comunes, ni problemas en las secuencias de nucleótidos. Me mandaron los resultados para que los revisara. Mi primera impresión concluía lo mismo que habían obtenido mis colegas: un niño sano, sin problemas aparentes. Parecía claro que nos enfrentábamos a algo nuevo.
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