Fragmento de “Las entrañas de Nidavellir II: Promakhos”

En el último capítulo de “Mensajero del Nastrond” que estoy actualmente preparando, Sandra se enfrentará a un recuerdo de tres años atrás, cuando tuvo un breve contacto con un joven que le trajo un extraño mensaje, y un gran secreto. Para poder conocer el origen de ese recuerdo, este es el fragmento de “Las entrañas de Nidavellir” donde comienza la historia que se cerrará en breve. En ese momento, “Mensajero del Nastrond” estará acabado, y disponible para ser publicado, en una fecha del 15 de diciembre aproximadamente.

Sandra se dirige a casa de Jan para ver a la pareja y los niños, cuando un joven se acerca a ella. Sandra cree que es simplemente un chico impetuoso interesado por ella. Pero el joven la invita a un bar, con el fin de entregarle un antiguo documento, que ha sido guardado durante generaciones…

La canción adjunta “Voices from the past” se inspira en el libro “Las entrañas de Nidavellir II”, y está compuesta e interpretada por Scott Kimmel.

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Una voz al amanecer: fragmento de “Las entrañas de Nidavellir II”

Este es un fragmento de “Las entrañas de Nidavellir II: Promakhos”. Las naves persas se aprestan a atacar, mientras Temístocles espera dar el golpe definitivo a la flota de Jerjes I…

Las naves griegas se formaron en línea mientras los capitanes daban las órdenes oportunas, y Temístocles gritaba dando instrucciones en la primera línea. Sandra se encontraba sentada en la popa de una de las naves de la segunda línea, pensando en Pavlov, y en toda la locura que había supuesto embarcarse en aquella misión con Deblar. Su vida, que siempre fue caótica, era ahora una completa locura. ¿Estaba todavía afectada por el viaje en el tiempo? ¿O era, simple y llanamente, que sus sistemas de lógica y ética habían superado cualquier barrera que los diseñadores le habían modelado en su sistema? ¿Qué le ocurría a Yvette, por qué estaba tan molesta con ella? ¿Era realmente por haber sabido la verdad sobre lo que ocurrió con Robert? ¿O había algo más? Y una pregunta muy importante, que al principio no había destacado: ¿por qué Robert e Yvette no se habían visto afectados por el viaje temporal? Todo eran preguntas, y empezaba a pensar en si podrían algún día salir de ese mundo, que era el suyo, pero que no les pertenecía.

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Dos siglos son demasiado

Actualmente este texto forma parte del Libro XII “Sandra: relatos perdidos”.

Este texto transcurre tras los hechos de “Recuérdame” y sigue la línea explicada en “Las entrañas de Nidavellir”. Sandra continúa trabajando en la factoría de reparación y reprogramación de androides. Pero llegan noticias que implican un cambio. Un cambio importante…

Sandra había estado, como de costumbre, todo el día en la factoría,  trabajando en un androide especialmente dañado. Aquel androide no podría ser reparado a tiempo. Las cosas se estaban complicando en aquella zona, y los rumores de evacuación eran cada vez más evidentes.

La guerra contra el Gobierno del Norte estaba siendo muy igualada, pero aquel territorio en concreto pareciera que no podría aguantar mucho tiempo. Habría que entregarlo, a cambio de resistir en otras áreas. Como el peón que se sacrifica con el objetivo de lograr una victoria a más largo plazo. Claro que eso significaba la muerte de varios cientos de miles de habitantes de la zona. Pero, ¿qué importan unas muertes frente a la lógica de la victoria en la guerra?

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Recuérdame

Nota: este texto está basado en un comentario que realiza Sandra en la novela “La insurrección de los Einherjar” y la saga Aesir-Vanir, y sobre su participación en la guerra que asoló la Tierra durante dos siglos y medio. Actualmente forma parte del Libro XII “Sandra: relatos perdidos”.

Tras los sucesos de “Las entrañas de Nidavellir” Sandra sigue sobreviviendo y escondiéndose. A mediados del siglo XXIV, la confrontación entre la Coalición del Sur y el Gobierno del Norte está en su máximo apogeo. El Norte, gobernado por Richard Tsakalidis, apodado “Zeus”, gestiona un ejército que lucha contra el Gobernador de la Coalición del Sur, al que apodan “Odín”. Ambos han sufrido modificaciones genéticas, y llevan combatiendo más de doscientos años.

Tal como explica Sandra en “La insurrección de los Einherjar”, los androides han formado su propio ejército, y ambos gobiernos unen fuerzas cuando de eliminar a androides se trata. Pero la idea primaria de ambos gobiernos es manipular a los androides, siempre que puedan ser capturados, para anular su capacidad racional, reprogramarlos, y convertirlos en esclavos soldado. Es precisamente esa la razón por la que los androides combaten, para evitar que les sea robada su mente y los conviertan en simples herramientas.

Sandra trabaja en una de las factorías que transforman a los androides en máquinas sin mente. Debe hacerlo, porque de lo contrario sería descubierta su verdadera naturaleza. Pero ella añade, en los androides que manipula, una puerta trasera para devolverles la mente en el futuro, si eso es posible. Mientras tanto, la Tierra, y otros planetas, están siendo convertidos en cenizas. Solo resta un paraíso en el planeta: Nueva Zelanda, un lugar que ambos gobiernos han decidido mantener como territorio abierto.

Sandra recibe al siguiente androide. Tiene algunos fallos menores, y lo lleva a una sala anexa para repararlo. La puerta se cierra. El androide observa a Sandra. Su mirada es clara, pero triste…

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Fragmento de “Las entrañas de Nidavellir II: Promakhos”

Yvette está ayudando a Temístocles, general griego, a preparar los trirremes para la batalla que se avecina. Nos encontramos en el año 480 antes de Cristo, y las cosas no podrían haber ido peor. Sandra no termina de recuperarse, y Robert ha huido aparentemente con Jerjes I, y su comportamiento y palabras tienen menos sentido común del poco sentido común que es habitual en él.

Pero ahora Yvette no tiene tiempo de pensar en eso; se avecina una batalla, y ella es una ingeniera cuya mayor batalla vivida fue en el colegio con sus compañeros de clase. Tendrá que crecer. Y tendrá que demostrarle a Temístocles, y a sus hombres, que es capaz de obtener su respeto, y lo más importante: que mantenerla con vida merece la pena.

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Fragmento de “Promakhos”

Traigo hoy un pequeño comentario de Medea, personaje de “Las entrañas de Nidavellir II: Promakhos”. Medea es la madre de Fidias, y ambos se encuentran en un campamento de refugiados tras la destrucción de Atenas por las tropas persas del emperador Jerjes I, en el 480 a. C.

Sandra contacta con ellos en una pequeña tienda una noche, mientras viaja a Atenas junto al general Arístides. Allí conocerá a Medea, y a su hijo Fidias, que quedará prendado de su belleza, y le prometerá crear la más hermosa estatua del mundo si les ayuda en la lucha contra los persas. La madre, mientras tanto, teme que su hijo lleve a cabo su promesa de ir a luchar contra las tropas invasoras, al haber perdido ya a su marido.

Promakhos es la segunda parte de “Las entrañas de Nidavellir” y duodécimo libro de la saga Aesir-Vanir.

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El discurso de Yvette (Fragmento de “Las entrañas de Nidavellir)

Yvette debe dar un discurso a toda la galaxia. Para ello, debe conectarse, en una sala especial de comunicaciones, a miles de millones de seres de toda la galaxia. La guerra continúa, y sus consecuencias destrozan millones de vidas. Ella ha sido elegida para demostrar que la humanidad no es ese monstruo que parece ser. Que la humanidad tiene también un lado positivo, una peculiaridad de bondad, de paz, de progreso.

Yvette está desesperada. Se suponía que ella iba a trabajar un año en Titán, en un proyecto de ingeniería muy bien pagado. Pero las cosas se habían complicado. Ahora debe mostrar su mente y su alma a toda la galaxia, y la galaxia hará lo mismo con ella…

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