Literatura: trabajar los finales

Vamos a hablar de finales. De esa temida parte del libro donde tenemos que buscar cómo salir del enredo en el que nosotros, como escritores, nos hemos metido. Por encima del hombro, el ojo implacable del lector nos observa, con el látigo en la mano. Que no acabemos con la espalda marcada consiste en darle a ese lector lo que pide. Pero, ¿qué es lo que pide? Depende del lector claro, pero se pueden establecer unos criterios mínimos, para que su furia no caiga sobre nuestra dolida piel. Vamos a verlo.

«Y fueron felices, y comieron perdices. Fin».

Efectivamente, conseguir un buen final para un relato, o una novela, no es nada sencillo, y sí algo que vuelve loco a muchísimos escritores. Para conseguir un final bueno han de confluir mil factores, unos objetivos, y otros muchos subjetivos. Pero no lo olvidemos. La frase «la historia está bien, pero el final es malísimo» se pronuncia con demasiada frecuencia. Todos hemos visto una película, o leído un libro, cuya trama es buena o excelente, pero que tiene un final que nos deja fuera de lugar, y con una sensación amarga. ¿Y por qué ocurre esto?

writer_frustrated
La frustración forma parte del proceso creativo, no te lo recrimines

Continuar leyendo «Literatura: trabajar los finales»

Editoriales oportunistas, el eterno debate

Hoy vuelvo a hablar de editoriales (sonido de película de terror y truenos lejanos).

Ya he hablado en otras ocasiones de ese mundo oscuro que se alimenta de pobres escritores distraídos, pero no comenté que existen empresas que, sencillamente, se dedican a aprovecharse del trabajo ajeno para su propio beneficio, y a las que ni siquiera se les puede otorgar la categoría de editoriales. Es un caso reciente el que voy a narrar que he vivido, pero esto se da con frecuencia, y por eso quisiera comentarlo aquí.

Que nadie me malinterprete. Hay buenas editoriales, pero últimamente han proliferado entidades que se hacen llamar así, y no lo son. Eso da muy mala imagen al sector, y las editoriales profesionales ven indirectamente dañada su imagen.

Bien, no voy a redactar una historia completa porque no quiero aburrir al lector, pero tengo todos los datos, detalles, y pruebas, en mi poder. En todo caso, eso es lo de menos. Lo importante es dejar constancia de los hechos.

editorialcienciaficcion

 

Continuar leyendo «Editoriales oportunistas, el eterno debate»

Esos recuerdos que viven en el corazón

Ayer vendí mi viejo ordenador portátil. El pobre ya había superado todas las pruebas de resistencia y uso posibles en mis manos, no en vano no solo uso el ordenador para escribir. También lo necesito para mi actividad profesional, como tanta gente hoy día. Además, necesito que sea relativamente potente, precisamente porque mi trabajo requiere de equipos que estén equipados con procesadores potentes y buenas tarjetas gráficas, además de bastante memoria.

Todo eso se había quedado anticuado ya para mis requerimientos. El ordenador en realidad podría haber durado un par o tres de años más, pero no da la respuesta que necesito en mi trabajo. Así que, lamentándolo mucho, ayer lo perdí de vista. ¿Me da pena? Sí. ¿Por qué? Porque el 90% de los libros que he escrito de la saga Aesir-Vanir los he creado con ese portátil. ¿Una tontería? Puede, pero se le toma cariño a las cosas.

typewriter

Continuar leyendo «Esos recuerdos que viven en el corazón»

Deus Ex Machina en ciencia ficción y fantasía

Una de las primeras cosas que aprendemos de la vida es que esta suele ser más sorprendente que la ficción. Sin embargo, lo que en la vida es real porque es la vida misma, en ficción funciona y opera de otra manera. Por ejemplo, en la vida real podemos estar en un viaje, y encontrarnos con una persona que conocimos hace veinte años, y que aparece justo en el momento en el que pensábamos en esa persona, o bien, nos ayuda con algún problema concreto, para luego desaparecer.

Esa acción, que realmente ocurre en la vida, no funciona bien en una ficción literaria. El lector tiende a pensar que se está usando un «Deus Ex Machina». ¿Qué significa esto? Básicamente, un elemento añadido por el autor, sea un personaje, un poder, un evento, que soluciona una trama compleja de un modo sencillo y rápido. El término deriva de las obras de teatro griegas, donde, en medio de un asunto, aparecía un dios bajando de algún tipo de polea, y que solucionaba todos los problemas.

deus-ex-machina

Continuar leyendo «Deus Ex Machina en ciencia ficción y fantasía»

Infierno y cielo (extracto)

Nota: este relato se incluye en el libro «Sandra. Relatos perdidos«.

Nuevo relato de Sandra ambientado en el siglo XXIV, que formará parte del grupo de relatos para el libro XII de la saga Aesir-Vanir. Cada relato es independiente, pero conforman una historia mayor, que explica los hechos anteriores a las Crónicas de los Einherjar, en los libros de «La insurrección de los Einherjar». Muchas gracias por su interés.

A la mañana siguiente, Nadine entró en el cuarto de Sandra. Esta se estaba vistiendo con el uniforme de combate. Nadine entendió perfectamente.

dosmujeres cuadrado

Continuar leyendo «Infierno y cielo (extracto)»

Isabel Allende, cuando el proceso es el camino

La frase de la semana es de la grandísima Isabel Allende. Tuve la suerte de ver a la escritora chilena Isabel Allende en una firma de libros, hace ya muchos años. En ese momento la cola no era kilométrica, y quería regalar un libro dedicado por ella a una mujer muy especial para mí, de un país limítrofe al este de Chile. Cuando me puse frente a ella, me temblaron las piernas, el corazón, y el alma. Ella, por supuesto, se dio cuenta al instante. Sonrió, y me estampó su firma en el libro, tras lo cual salí de allí deprisa, porque temía que mi corazón iba a explotar en cualquier momento.

Siempre recordaré aquel momento, que para ella fue un instante entre cientos de admiradores, pero para mí fue el estar frente a una de las mejores escritoras de estas décadas, sobre todo por su profundidad, y porque, con sencillez, escribe del alma y de la vida con enorme habilidad. Pocos son los que pueden dominar la lengua escrita como ella.

En cuanto a la frase en sí que aquí he traído, qué voy a decir, excepto que estoy cien por cien de acuerdo. Es el proceso de la escritura el que llena de placer manos, ojos, y alma. El resultado es importante, sin duda, pero es el camino al fin de la obra el que realmente llena, y el que hace que merezca la pena repetir el proceso una y otra vez. Por eso, cuando se termina de escribir un libro, se siente uno feliz, pero también vacío. Se ha dejado atrás algo muy personal, algo que será eterno en nuestro interior, pero que ya ha crecido y nacido para tomar su propio camino.

Por eso tanta gente escribe. Dicen que hay demasiados escritores. No estoy de acuerdo. No hay demasiados escritores. Nunca puede haber demasiados escritores. Hay demasiadas armas. Demasiados soldados. Demasiadas luchas. Ojalá todos fuésemos escritores, porque entonces el mundo estaría lleno de historias de amor, de superación, de sueños, de luchas, de futuro, y de pasado, y habría menos desastres, dolor y guerras como las que nos envuelven cada día.

Quizás sea ese el camino. Cambiar un fusil por un libro, una bala por una palabra, y la pólvora por tinta. Entonces podríamos comenzar a pensar en un mundo nuevo, donde la palabra sea la que dirija nuestras vidas, y no la violencia y el odio. Donde se escriban los sueños en papel, para convertirlos en un mundo mejor para todos. No estaría mal. Sería un mundo nuevo, lleno de infinitas posibilidades. Porque infinitas son las historias que quedan por escribir. Espero leer todas esas historias. Algún día. En algún sueño.

isabel_allende

 

Letras: saber cuándo acabar una historia

Me gustaría hoy traer una reflexión sobre ese siempre tema tan discutido en literatura como es la extensión que debe tener una obra, y no me refiero a la clasificación por palabras, sino a la longitud de un texto literario, y las consecuencias que conlleva esa extensión. También, cuando se escribe una saga literaria, saber cuándo se ha de cerrar el contenido, y pasar a otra historia. Es importante delimitar nuestra pasión por escribir, porque podemos despistar al lector, o frustrarlo, con una obra demasiado extensa, que se centre en un solo argumento.

De lo contrario, podemos agotar al lector, que perderá interés en lo que escribimos, porque no acaba nunca. Habiendo, como hay, excepciones muy concretas, sin embargo, es una regla importante de la que vamos a hablar a continuación.

old_book

Continuar leyendo «Letras: saber cuándo acabar una historia»

Pecado capital (I)

Nota: este relato se incluye en el libro «Sandra: relatos perdidos«.

Nuevo relato de Sandra ambientado en el siglo XXIV, que formará parte del grupo de relatos para el libro XII de la saga Aesir-Vanir. Cada relato es independiente, pero conforman una historia mayor, que explica los hechos anteriores a las Crónicas de los Einherjar, en los libros de “La insurrección de los Einherjar”. Muchas gracias por su interés.

Era jueves, tras aquel fin de semana agitado, y Sandra salió con Jules del taller de carpintería, camino de Le Péristyle, la sala de jazz donde habían acudido la primera noche que Sandra había estado en Lyon.

Ambos comentaron brevemente los sucesos del sábado, con aquel viaje que Jules estaba solo empezando a asimilar. Pero Sandra le advirtió de que, en la medida de lo posible, y si no era algo importante, era mejor no hablar de aquello. Agentes de Deblar, sus sistemas de escucha, y otros medios podían estar presentes en cualquier lugar, y era mejor no darle nuevos argumentos a Deblar, ni al Alto Consejo, en relación a la Quinta Ley. Ella podía detectar los drones de Lyon, pero era posible que no pudiese detectar un sistema de seguimiento de Deblar.

Entonces, mientras caminaban, Jules cambió de tema.

sandra_sangre

Continuar leyendo «Pecado capital (I)»

Las cuatro fases depresivas del escritor

No falla: cada vez que un escritor termina de escribir algo, tenga dos líneas, o doscientas mil, ocurre lo mismo: depresión. ¿Cómo soy capaz de escribir esta basura? ¿Por qué he perdido la inspiración? ¿Qué castigo me envían los dioses desde el Hades de la locura?

No a todos los escritores les pasa, pero seamos sinceros: la mayoría pasan por un proceso que es, por lo general, descendente, y que tiene cuatro fases.  Son las cuatro fases depresivas del escritor. Vamos a verlas.

frustration-cartoon

Continuar leyendo «Las cuatro fases depresivas del escritor»

Úrsula K. Le Guin fallece a los 88 años

Hoy me he levantado con una dura noticia literaria: la noticia de la muerte de Úrsula K. Le Guin, una de las más grandes escritoras de ciencia ficción y fantasía de las últimas décadas, creadora de universos increíbles y maravillosos, en libros magníficos como «La mano izquierda de la oscuridad», «El nombre del mundo es bosque», «Los desposeídos» o la serie de Terramar.

Llegué a su literatura por casualidad. Durante mi juventud, una amiga que hacía poco había conocido, llegó un día con un pequeño libro, «Un mago de Terramar», me lo regaló con una bonita dedicatoria que aún conservo, y me abrió con ello un universo maravilloso e inagotable de imaginación y sueños. Desde entonces, me pregunté dos cosas: cómo no había descubierto a Le Guin antes, y cómo podía alguien llegar a tener esa fuente inagotable y maravillosa de imaginación.

Vaya desde aquí mi más sincero pésame para su familia y amigos, y a Le Guin, agradecerle todo ese manantial de historias que nos ha legado. Necesitamos fabricantes de sueños. Necesitamos personas que den una oportunidad a la imaginación. Y Le Guin fue todo eso, y mucho más.

Se nos ha ido una grande de la literatura, pero ha nacido un mito que durará para siempre. Y eso es lo que queda; la esencia de la vida en historias magníficas, e irrepetibles.

ursula_k_le_guin
Úrsula K. Le Guin