Claroscuros del vuelo del Falcon Heavy

Bueno bueno, después de la dosis de adrenalina que he vivido, junto a millones de personas, por el primer vuelo del cohete Falcon Heavy, de la empresa SpaceX, y ahora que me he calmado, y no estoy saltando entre las lámparas de casa cual mono loco, voy a intentar dar una visión general de lo que significa este vuelo, por qué ha causado tanto revuelo, qué resultados se han dado, qué nos queda, y qué tiene que ver con el no viaje a Marte.

Nota: quede claro que aquí publico una reflexión personal sobre Elon Musk, que no tiene ninguna otra intención más que la de expresar mis opiniones sobre la materia. Muchas gracias.

SpaceX-Flacon-Heavy-Starman-Tesla-Roadster-2
Una espectacular carga inútil

Leer más “Claroscuros del vuelo del Falcon Heavy”

Anuncios

Falcon Heavy listo en plataforma; o no

Como amante de la astronáutica desde hace décadas, y de recordar la ocasión en que vi la llegada del ser humano a la Luna como uno de los momentos más emocionantes de mi vida, creo que estamos ante un hecho histórico: la preparación, a fin de mes de enero, en la plataforma 39A de lanzamiento de Cabo Cañaveral, del despegue del cohete Falcon Heavy, el más potente desde la época precisamente del Saturno V, el responsable de los viajes a la Luna. Con sus setenta metros y veintisiete reactores, generará una potencia capaz de colocar una carga útil en órbitas LEO (baja altitud) mayor que cualquier otro cohete (64 toneladas). Es capaz, también, de llevar una cápsula a la Luna, e incluso a Marte.

Pero Elon Musk, el padre detrás de la empresa SpaceX, creadora de este gigante, no tiene suficiente, y ya está diseñando otro cohete todavía más potente. La razón: este cohete es una ruina. Puede ser potente. Pero es caro, y complejo. Y ni siquiera hay una confianza en que opere correctamente. Veámoslo.

falcon_heavy
Falcon Heavy, listo en la rampa 39A

Leer más “Falcon Heavy listo en plataforma; o no”

Fronteras de la ciencia y mentiras sociales

Vamos hoy a adentrarnos en un tema que es una constante universal en el comportamiento humano: el difícil, precario, y siempre complejo equilibrio entre ciencia, conocimiento, y mística. Ciencia para conocer el mundo, conocimiento para poder seguir creando ciencia, y mística para dotar al ser humano de ese componente único que le lleva a plantearse cuestiones que la ciencia no puede responder, y quizás no pueda nunca. O quizás sí. Todo ello aderezado por la inagotable y casi siempre distorsionada información de las redes sociales, especialmente de ese monstruo llamado Facebook, verdadero devorador de mentes.

En mi vida diaria, por distintos motivos, suelo tener conversaciones con dos personas que no se conocen entre sí, y que no tienen nada que ver el uno con la otra. Cuando hablo de conversaciones, no me refiero a WhatsApp, a chats, a correos, o al Messenger. Me refiero a esas conversaciones que tenía antes la gente, cara a cara, y escuchando el sonido directo que emana de sus gargantas.

elon_musk
Elon Musk, que dice que llevará 100 seres humanos a Marte para 2022 y sus motores siguen explotando, es uno de esos hombres que se mueven con grandes noticias llenas de interrogantes

Leer más “Fronteras de la ciencia y mentiras sociales”

Júpiter y su eterna lucha a favor de la humanidad

“La Tierra es nuestro hogar. Y es un lugar maravilloso. ¿Para qué buscar otros mundos, si tenemos este? Cuidemos la Tierra, y olvidemos esos viajes sin sentido a otros planetas”.

Al día siguiente, un asteroide destruyó toda forma de vida, exceptuando algunas bacterias y organismos en las fosas oceánicas.

Fin.

Efectivamente, este es un relato de lo que podría ocurrir mañana. ¿No me cree? Permítame que le muestre un ejemplo de una foto que solo tiene unos días.

jupiter_asteroide

Leer más “Júpiter y su eterna lucha a favor de la humanidad”

Cuando el futuro se escribe en las estrellas

Siempre he creído que el orgullo de un ser humano crece cuando mira abajo, y se extingue conforme levanta la vista. Y, cuando se mira a las estrellas, el poco orgullo que le pudiese quedar a un individuo, se convierte en humildad, y la jactancia, en asombro. La arrogancia en recogimiento, y la ignorancia en conocimiento y poder. Naturalmente, es vital que ese ser humano no mire con la vista, sino con lo que algunos llaman el alma, o espíritu, o luz interior, llámelo como quiera. Y, para eso, se ha de poseer ese alma, algo que no todo el mundo está dispuesto a conservar a lo largo de sus vidas.

Pero aquellos que miran las estrellas, y que han conservado algo de humanidad, son convertidos por ellas. Las estrellas nos enseñan algo muy importante: nuestra soberbia, nuestros libros sagrados, nuestra arrogancia, nuestra seguridad, no son nada por sí mismos. Somos un planeta perdido entre millones de estrellas. Una civilización más, que es una chispa de racionalidad en medio de la nada. Y que, como ha aparecido, se extinguirá en la nada.

¿O no? ¿Tiene la humanidad alguna oportunidad? Hoy he estado viendo un reportaje nuevo de la NASA sobre los jóvenes que se entrenan para ir a Marte. “La generación de Marte” se titula. Fantástico reportaje de los sueños e ilusiones de un grupo de jóvenes por alcanzar nuevos mundos y nuevas estrellas. ¿Por qué ir allá? ¿Por qué ir a Marte? Ah sí, la clásica pregunta.

Swimming in Sculptor
Imagen del Hubble, que muestra miles de galaxias, cada una de ellas con millones de estrellas
Leer más “Cuando el futuro se escribe en las estrellas”

Una visita a la vida y costumbres de Marte

Bienvenidos a Marte, amigos y amigas. Estamos en 2153, y Marte ha sido colonizado por seres humanos. ¿Le apetece una visita a la montaña más alta del sistema solar, el monte Olimpo, con 27 kilómetros de altura? ¿Una visita al Cañón del Valles Marineris, con 3000 kilómetros de longitud, y 8 kilómetros de profundidad? Deja al Cañón del Colorado como una simple muesca en el suelo. ¿Qué tal pasear por la nieve de los polos, que no está compuesta de nieve, sino de hielo seco, es decir, dióxido de carbono? ¿Qué tal volar un rato, con una aeronave que requiere de alas diez veces más grandes que las de la Tierra, debido a la poca densidad de la atmósfera? Esta semana tenemos una oferta al 50% de descuento para usted y su familia. ¡No la desaproveche!

Marte es un planeta fascinante, sin duda. Pero, además, es el nuevo hogar de la humanidad, solo que muchos todavía no se han enterado de ello. Pero lo harán. No ellos probablemente, pero sí sus hijos, o sus nietos. Ahora mismo se preparan los primeros viajes para ir a Marte, aunque el único plan serio y científico en este momento es el de la NASA y el proyecto Orión. Lo de SpaceX y Elon Musk, como ya he comentado, de momento es un circo mediático, como muchas de las cosas que hace este hombre últimamente. Pero Marte es mucho más que espectáculo: es el lugar donde vivirán una parte de los descendientes de los seres humanos de la Tierra: los marcianos.

Los pasos, a grandes rasgos, son los siguientes:

This computer-generated view depicts part of Mars at the boundary between darkness and daylight, with an area including Gale Crater beginning to catch morning light

Leer más “Una visita a la vida y costumbres de Marte”

Elon Musk: historia de una caída

Lo sé. Parece que últimamente ando algo obsesionado con Elon Musk. Tengo varios artículos ya alrededor de su figura y sus anuncios. Pero lo creo necesario. Él, hombre de gran talento, genio indomable, empresario de éxito, y emprendedor que abre nuevas fronteras de la humanidad. Yo, un don nadie, que no he conseguido ni siquiera que el perro me dé la pata después de seis años de cursos. Pero necesito expresar lo que siento, aunque no lo lea nadie, aunque no le importe a nadie. Tengo que dar a conocer lo que veo, y por eso estoy aquí, escribiendo esto.

Quiero ir dejando testimonio, en este perdido y olvidado blog, de los comentarios y visiones, cada vez de carácter más mesiánico, que este hombre se dedica a lanzar a los cuatro vientos.

Es un proceso que se retroalimenta. Funciona de la siguiente manera: el señor Musk hace una declaración rompedora, brillante, increíble. Por ejemplo, llevará a 100 seres humanos a Marte en 2024. Llevará a dos turistas a la Luna en 2018. Construirá un impresionante sistema de túneles bajo Los Angeles. Construirá el cohete más potente nunca visto. Y ahora, conectará la mente a una computadora en cuatro años (2021), con lo cual, las personas podrán comunicarse telepáticamente.

Cada nuevo anuncio tiene que ser más espectacular que el anterior. Brillante, esplendoroso, que llene periódicos, que rompa las normas, que le muestre como un hombre implicado en el futuro, garante de los mayores sueños de la humanidad, y constructor de una nueva sociedad que nos lleve a todos a fronteras ante nunca vistas. Siempre que, como él mismo ha declarado, estés dispuesto a morir por ellas, como dijo con el proyecto a Marte. O siempre que, si algo sale mal, le eches la culpa a otro, como cuando explotó uno de sus cohetes el 1 de septiembre de 2016 mientras cargaba combustible, y declaró que había sido un francotirador de la competencia. Naturalmente, no había francotirador.

El perfil psicológico de Elon Musk es el de megalómano egocéntrico, que necesita ser el foco de atención cada cierto tiempo. El problema es que sus anuncios, para captar esa atención, debe ser cada vez más sonoros, más impactantes, más atrevidos. Si anuncia que va a ir a Marte, o que va a llevar a turistas a la Luna, o que va a conectar los cerebros humanos a los ordenadores, cada vez tiene que tener un tono triunfalista, mesiánico, apoteósico, que haga que sus fans incondicionales se vuelquen ante el nuevo mesías de la ciencia y el progreso. Anuncios que se atrevan con las mayores fronteras de la humanidad.

¿Quiero con esto decir que este hombre no podrá hacer lo que dice? Efectivamente. Quiero decir que la humanidad llevará a cabo esos progresos, y muchos otros. Pero no los llevará él a cabo, no al menos, como los ha anunciado. No digo que no pueda ir a Marte. No digo que no pueda conectar mentes. Digo que no lo va a hacer según lo anunciado.

La ciencia, mi estimado señor Musk, y el progreso, no avanzan con un micrófono en la mano, con una audiencia de gente gritando, y con anuncios llenos de ruido y fanfarria. La ciencia y el progreso se hacen poco a poco, en silencio, con cuidado, con trabajo, con mucho esfuerzo, y con muchos fracasos. La ciencia, y el progreso, no se hacen a ritmo de rock & roll y de llamativas conferencias, donde solo falta el confetti y el sorteo de un automóvil Tesla para el primer afortunado que bese los pies de su señor.

Cuando hablo de caída, no hablo de sus acciones, ni de su valor como empresario, ni de lo que ha hecho hasta ahora, cosas muy interesantes sin duda. Cuando hablo de caída, me refiero a su credibilidad. ¿Cuánto tiempo va a poder mantener esta tasa de anuncios asombrosos? ¿Qué será lo próximo, una nave para viajar a otras dimensiones? ¿Un sistema para almacenar seres humanos  y sus recuerdos en cristales? ¿Una explotación minera en Titán que él gestione?

El tiempo pasa. Las promesas aumentan. Los hechos deben conformar y confirmar esas promesas. Si no es así, señor Musk, tendrá usted que explicar por qué. Y si cumple, entonces prometo cerrar la boca, y seguir intentando que mi perro me dé la pata durante otros seis años. Y esta promesa sí será cumplida. Se lo aseguro.

elon_musk
Elon Musk, estrella del rock. El problema de este hombre es que se cree sus propios anuncios