El otro día hablaba de que escribir es libertad. Es hablar de lo que piensas, de lo que sientes, de lo que sueñas. De tus pesadillas y de tus miedos, tus fobias, tu rabia, tu ira. Pero también de tu esperanza. Y hablaba de cómo últimamente parece que tenemos que escribir según unos baremos de autocontrol y autocensura realmente alarmantes. Hay que quedar bien con todo el mundo.
No. Definitivamente, no. Sí, hay líneas que se han de controlar, claro, pero lo que está ocurriendo es muy grave. ¿Por qué mi libro tiene que pasar unos tests que algunos lectores parecen imponer para que un libro sea bueno o malo? Disculpe usted, pero el arte se basa en conceptos abstractos y subjetivos, no en superar tests basados en una falsa creencia de que hay que quedar bien con todo el mundo.
Tenía preocupación por terminar «Promakhos», la segunda parte de «Las entrañas de Nidavellir». No poder terminarlo antes de dejar este mundo suponía no cerrar la línea de tiempo de la subsaga de Sandra, y no me gusta dejar las cosas a medias si puedo evitarlo. La muerte tiene la mala costumbre de presentarse en los momentos más inesperados. Me molesta su eterna falta de educación y su arrogancia.
Pero lo he conseguido, y el libro está ya terminado. Ahora viene «el premio gordo»: terminar los cuatro libros que quedan para cerrar las dos líneas de tiempo, y unir la trilogía de «La leyenda de Darwan» con la subsaga de Sandra, cerrando el círculo de la humanidad de cuatro mil millones de años en el futuro.
Ilusión no me falta, pero la ilusión por sí sola no construye el futuro. Hace falta trabajar duro, y con el tiempo y los recursos necesarios. De todo ello hablo en este enlace, por si alguien quiere conocer la naturaleza de este decimotercer libro.
Aunque mi época de rockero ya pasó hace siglos, todavía compongo algunas piezas musicales de vez en cuando, muchas de ellas inspiradas en la saga Aesir-Vanir.
Alguna vez había puesto algún vídeo hace tiempo, pero ahora se me ha ocurrido ir agrupando todas estas piezas en una página que se puede ver en la parte del menú superior. De este modo el lector, si está interesado, podrá encontrarlas todas a la vez.
Estas piezas son solo pequeños trabajos musicales hechos con mi portátil, y sin otra aspiración que pasar un rato entretenido. Pero si usted considera que alguna de esas piezas es de su interés, puede apropiarse de la misma para algún vídeo o material que quiera, el vídeo de la boda, o el de la comunión, o ese viaje a Soria del año pasado, solo indicando el autor, sin más.
Iré añadiendo más piezas conforme las vaya componiendo, aunque con el poco tiempo que tengo no va a haber mucho material nuevo, pero bueno, eso es lo de menos. Lo importante es que lo disfrute si es su deseo. Si no, pruebe con Sheryl Crow. Impresionante, me tiene enamorado. Pero eso mejor no lo vaya contando por ahí por favor. Es un secreto.
La web de «Pescando entre libros» se hace eco de la salida de «Las entrañas de Nidavellir II: Promakhos», y dedica unas palabras muy amables a la saga y a la trayectoria de la misma. Quiero agradecer a su responsable, Manuel, la amabilidad que ha tenido comentando obra y saga, así como el apoyo que ha dado a este blog y su contenido literario en esta y otras ocasiones.
Y, por cierto, no dejéis de visitar su blog, que es una constante fuente de información sobre literatura de todo tipo y género, y en donde encontraremos joyas venidas de todas partes del mundo, y de todo tipo de escritores. Un trabajo de divulgación serio, profesional, y que realiza una labor inconmensurable en apoyo de la cultura en general, y de la literatura en particular. Muchas gracias.
Pescando entre libros
Yvette es uno de los personajes fundamentales del libro, y lo será de la segunda trilogía
¿Le ha parecido llamativo el título? ¿Quizás un poquito provocativo? De eso se trata: de buscar títulos llamativos. No se quede con el primer título clásico que se le ocurra para su obra. Intente que llame la atención, que suene especial. Siempre acorde al tema que va a tratar, pero intentando atraer la atención, sin ser exagerado, y sin necesidad de complicarlo demasiado. Y, por cierto, ¿cómo se podría traducir este texto al inglés para que funcione en el mundo anglosajón? No es tan sencillo. Quizás lo que funciona para un mercado no lo haga para otro. Las culturas cambian. La respuesta emocional a los títulos también. Y al contenido, por supuesto. ¿Cómo tratar todo eso? Vamos a verlo a continuación, en esta entrada sobre traducciones y las complejidades que conllevan.
Ya hemos hablado de cómo estructurar un libro, de cómo montarlo, de cómo promocionarlo, y de cómo hacernos famosos y hasta guapos, hasta el punto de que nuestras decisiones importantes y críticas en la vida pasen por elegir el color del Ferrari, o si comer en Roma o cenar en San Francisco, o si el jet privado debe ser de dos motores o de tres. Decisiones importantes de todo escritor, especialmente de los de ciencia ficción. Bueno, quizás esté exagerando un poco. Pero ahora vamos a asaltar el mercado anglosajón. Pónganse los cinturones, porque el mundo va a cambiar en un instante.
Ya está disponible la segunda parte de forma gratuita hasta el sábado 10 la novela «Las entrañas de Nidavellir», con el subtítulo «Promakhos». Duodécimo libro de la saga. Les dejo con la sinopsis del libro, por si es de su interés.
Sinopsis «Las entrañas de Nidavellir II: Promakhos».
Año 2153. Tras resolver la situación crítica a la que se vio sometida de forma desesperada y poco ortodoxa, Sandra regresa a la Tierra para dejar a Yvette con su familia y amigos. La acompaña Robert, porque no confía en Sandra, y Deblar, por orden del Alto Consejo, y para verificar la no contaminación de la Tierra.
Pero la nave ha sufrido daños y alteraciones debido a la inexperiencia de Sandra y las maniobras que tuvo que llevar a cabo, y de pronto, el reactor principal fluctúa, y los cuatro se ven arrastrados a soportar una situación del todo inesperada, y, sin duda, completamente inoportuna.
Bienvenidos al año 480 antes de Cristo. Jerjes I, Emperador del Imperio Aqueménida, ha arrasado Atenas con sus tropas. Ahora se prepara para dar el golpe final a las ciudades-estado del Ática y del Peloponeso. Los persas están dispuestos a todo para acabar la tarea que comenzaran años antes. Solo un griego llamado Arístides podrá impedirlo. Arístides, y una oportunidad de que los dioses se alíen con los pueblos de Grecia…
Actualizado: por fin está disponible «Promakhos». Ha sido un camino largo. Y duro. Pero ha merecido la pena.
Traigo aquí hoy un pequeño homenaje musical a «Las entrañas de Nidavellir II: Promakhos», y más concretamente a la segunda parte, que ya está disponible actualmente. Esta obra ha sido sin duda la más dura, la más compleja, y la única donde realmente me he retrasado con respecto a mis planes iniciales. En parte por mi vida privada, siempre compleja y difícil, pero también en parte porque la obra lo merecía. Es el duodécimo libro de la saga.
Necesitaba darle un componente especial, ya que al fin y al cabo cierra la subsaga de Sandra, y uno de los dos caminos que la humanidad recorre en los cuatro mil millones de años de historia que contempla la saga Aesir-Vanir.
Sin duda el esfuerzo ha merecido la pena. La obra tiene el aspecto que quería que tuviese. Que sea buena, regular, o mala, eso lo decidirá el lector por supuesto. Pero yo he podido dotar a la obra de los elementos que quería, y con la estructura final que había pensado, y que ha requerido un esfuerzo importante. Son 530 páginas esta segunda parte, que con las 600 páginas de la primera parte, conforman sin duda la obra más larga en la saga Aesir Vanir.
El futuro, ahora, es Yggdrasil, la nueva novela, que es el elemento final antes de la segunda trilogía, que dará fin a la saga. O eso espero, poder escribirlo. Quieran los dioses darme tiempo y recursos para ello. Si no, igualmente estoy satisfecho con el trabajo llevado a cabo. Ha sido un sueño. Duro, difícil, tenaz. Pero un sueño. De eso no cabe ninguna duda.
La chica que sale en la imagen representa al personaje de Yvette Fontenot, una de las protagonistas de la historia. Un personaje inspirado en alguien importante de mi vida pasada, con la que comparte aspectos y semejanzas. Pero ¿qué es un libro, sino un retal de los sueños, los miedos, los recuerdos, y las esperanzas de quien lo escribe?
«La Tierra es nuestro hogar. Y es un lugar maravilloso. ¿Para qué buscar otros mundos, si tenemos este? Cuidemos la Tierra, y olvidemos esos viajes sin sentido a otros planetas».
Al día siguiente, un asteroide destruyó toda forma de vida, exceptuando algunas bacterias y organismos en las fosas oceánicas.
Fin.
Efectivamente, este es un relato de lo que podría ocurrir mañana. ¿No me cree? Permítame que le muestre un ejemplo de una foto que solo tiene unos días.
Seguimos con la ronda de reflexiones para publicar un libro en unas condiciones adecuadas, y para hablar de esa cosa que se llama «triunfar». Lo que se debe hacer se resume en un solo concepto: perseverar.
No es ninguna broma. La perseverancia es la que te puede llevar a triunfar, en cualquier aspecto de la vida. Por supuesto, también hay que aprender a retirarse a tiempo. Pero no debe uno dar media vuelta cuando hay señales que indican que el trabajo está dando sus frutos, incluso si son aparentemente escasos, cuando escalas peldaños, aunque sean muy pequeños. ¿Un nuevo lector? ¿Una nueva descarga? Son motivos suficientes para perseverar. Pueden llegar con cuentagotas, pero aunque una gota no llena un mar, te acerca al océano un poco más.
De todas formas, perseverar debe ser algo que tiene un límite por supuesto. Cuando se ve que las oportunidades y las sensaciones de que lo que hacemos ni tiene un espacio, ni lo va a tener, y eso es recurrente en el tiempo, lo mejor es dejarlo. El problema es que eso es fácil decirlo, muy difícil hacerlo. Van Gogh pintó toda su vida, y triunfó al final. Eso sí, tuvo que morirse. Algo que ocurre con demasiada frecuencia. La gente suele admirar a artistas anónimos, con poca o nula fama, pero esa misma gente no suele comentar ni apoyar a ese artista hasta que este se muere. La frase «qué gran artista ERA» se escucha en demasiadas ocasiones. Pero en fin, ese tema lo trataremos otro día.
Verano del año 480 a.C. Atenas ha sido arrasada por los persas. Robert ha sido capturado por las tropas de Jerjes I, emperador del Imperio Aqueménida, y ha sido condenado a muerte. Pero la reina Artemisia de Caria, que lucha al lado de los persas, ha convencido a Jerjes para que le mantenga con vida, por si es de utilidad en el futuro.
Robert se encuentra prisionero en una tienda, cuando la reina Artemisia va a verle. Este es un fragmento de la conversación que mantienen ambos.
Artemisia de Caria, reina de Halicarnaso, durante la batalla de Salamina
Debe estar conectado para enviar un comentario.