Sheryl Crow, cuando el rock es pureza

No suelo publicitar productos ni cuestiones relacionadas con el consumo. Pero es que Sheryl Crow no es un producto, ni es consumo. Sheryl Crow es la compositora, cantante, y artista más grande que ha visto el universo desde que Miguel Ángel pintó la Capilla Sixtina.

¿Se nota que estoy locamente enamorado? Pues tiene usted razón. Es un amor no correspondido por supuesto, pero eso no lo distingue de las decenas de amores no correspondidos que he tenido en mi vida.

Sheryl Crow presenta nuevo disco el día 30 de agosto, “Threads”, y nos trae ese sonido rockero americano puro y directo que tanto nos gusta a sus fans y seguidores incondicionales. Después de una aventura con unos discos más suaves, con un sonido más melódico, Sheryl ha vuelto a sus orígenes, algo que ya comenzó en su disco anterior, y continúa en este.

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“Threads”, nuevo disco de Sheryl. Rock puro y genuino, desde el primer acorde hasta el último

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Tiempos de libertad, tiempos para soñar

Hubo un tiempo de libertad. Un tiempo donde el tiempo era nuestro. Donde nuestra palabra era nuestra, y era sagrada. Donde podíamos movernos sin miedo al ojo que todo lo ve, y al oído que todo lo oye. Donde no temíamos la mano que roba nuestros sueños, nuestros senderos, nuestra libertad.

Hubo un tiempo para soñar. Un tiempo para sentir que todo lo que quedaba atrás quedaba atrás, sin miedo de que apareciese frente a nosotros de nuevo. Un tiempo en el que podíamos cantar a las estrellas, y saludar desnudos al Sol del amanecer, sin miedo a sentir que éramos culpables de sentirnos felices, de que podíamos reír y bailar, sin pretensiones y sin cadenas, solo por el mero placer de gritar que, un día más, la eterna noche se ha roto con el primer rayo de la mañana, y hemos podido tomar esa mano amiga que nos acompaña, y juntos hemos saltado el último muro de la vergüenza, y hemos encontrado un nuevo hogar, donde poder construir una nueva senda. Donde poder sentir que rostros amigos celebraban nuestra llegada, y abríamos nuevos sueños juntos, sin miedo, sin importarnos nuestros colores, sin que nada importe, excepto el camino que recorremos juntos, para completar nuestras vidas con nuevas formas de trabajar la paz, el amor, el futuro, y el deseo de crear un mundo mejor. Un mundo de libertad.

Hubo un tiempo para crear. Para modelar una vida que ya no volverá más. Ahora esos muros son fríos, son enormes, son de acero y muerte. Ahora esos muros ya no se pueden saltar. Pero lo haremos. Saltaremos los muros que nos enfrentan a nuestro futuro. Que nos roban nuestros sueños de libertad. Y daremos al mundo un ejemplo de lo que es buscar la paz.

Hubo un tiempo de libertad. Ese tiempo pasado, volverá. Y nos verá sonriendo. Nos verán cantando de nuevo. De nuevo, un nuevo mundo para soñar. Y para aquellos que vendrán detrás. Por ellos cantamos de nuevo. Por ellos, los muros caerán.

Broken bricks wal and landscape


 

George Harrison, el beatle silencioso

No es miércoles musical, pero llevo tiempo sin abrir este blog con música, y, sin música, ¿qué sentido tiene la vida? La armonía del universo se creó con música. Y con música se cerrará el último capítulo de la vida.

Cuando el grupo musical The Beatles se separó, todos esperaban que Lennon y McCartney siguiesen adelante con sus carreras en solitario. También se esperaba grandes composiciones del increíble George Harrison, el “beatle silencioso” como se le conocía.

Lo que nadie esperaba es que su primer disco “All things must pass”, fuese a ser una obra maestra brutal, demoledora, que consiguió un reconocimiento mundial, llegar al número 1, y obtener un éxito como pocos podrían haber imaginado. Fue la consagración en solitario de un músico cuyas melodías, profundas, oscuras, directas, se clavan en el corazón y en el alma. Letras puras, que hablan del ser humano, de espiritualidad, de la grandeza del ser humano, y de cómo esa grandeza se pierde por incontables agujeros de codicia, de dolor, de guerra, de miseria.

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George Harrison y Eric Clapton durante el concierto de Bangla Desh

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Los ángeles no necesitan tener alas

Hoy, como llega un nuevo miércoles musical, y estamos a punto de entrar en la Navidad, iba a poner una canción ambientada en la temática. Pero me he dicho que para qué voy a hacerlo, si soy un simple ateo, con una reserva hotelera en una de las mejores habitaciones de los fuegos del infierno.  Así que he traído un tema de una mujer que me recuerda, en ciertos aspectos clave, a alguien que supo sacarme de otro infierno: el que vivía en vida tras un fracaso amoroso que marcó una parte importante de mi vida.

El amor es algo complicado. Y complejo. Y para volverse loco. Pero no podemos dejar de amar, como no podemos dejar de respirar. Porque si dejamos de respirar, muere el cuerpo. Pero si dejamos de amar, lo que muere es el alma, y entonces el cuerpo no es más que una funda vacía que camina sin sentido por la vida.

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Rock del bueno sin aditivos, conservantes o colorantes

Efectivamente, así es. En este miércoles musical no quiero traer aquí mis rollos filosóficos, discursos grandilocuentes de esos que marean, y frases con más esdrújulas que ceros me pusieron en el colegio.

No. Hoy toca dejar descansar las neuronas un rato, aunque sea unas horas, y olvidar el origen y el destino del universo, o el principio de incertidumbre, o la explicación física que le permite a mi perrita Lyra comer un volumen de galletas superior a su estómago cada día. Hoy toca olvidarse de todo, y dejarse llevar por el sonido de esa maravillosa guitarra Fender Stratocaster de Mark Knopfler y su banda, Dire Straits, y esa voz que canta hablando, o quizás que habla cantando.

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Lyra en la playa de mi pueblo, en un momento en el que no comía galletas

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Qué original eres, Sheryl

Es miércoles, y esta entrada, que era para la semana pasada, quedó a la espera de mejor momento.  Ahí va.

Lo cierto es que Sheryl Crow puede darnos conciertos intimistas, suaves, de aquellos que notas cómo respiras el mismo aire que los músicos, en un ambiente cercano. Y luego, de pronto, Sheryl nos trae conciertos multitudinarios, llenos de luces y de fuerza. Espectáculo puro para miles de entusiastas que disfrutan en las sombras del poder de su música. Uno sale de este tipo de conciertos multitudinarios caminando sobre las nubes, y esa noche no toca dormir, toca irse con los amigos a un pub, a terminar la velada jugando al billar, hasta ver el Sol amanecer. Qué noches aquellas en las que no pisaba mi cuarto y me iba a trabajar directamente, para escándalo de mi madre.

Bueno, que me estoy desviando. El tema que traigo, “You’re an original” (Eres muy original), nos trae la esencia más pura de Sheryl Crow, con su sonido más clásico, pura fuerza y energía. El tema tiene un elemento fundamental, que es el rift de la guitarra, acompañado por el bajo, que se va repitiendo hasta llegar a los chorus. Ese rift dota al tema de una verdadera personalidad, siendo como parece muy sencillo, pero, como siempre, lo aparentemente sencillo guarda un secreto, que es la implicación que el oyente tiene nada más comenzar los primeros compases.

Un diez para el montaje del vídeo, muy adecuado, y muy bueno para ir contemplando detalles de los músicos, bien combinados con los planos generales. Rock del puro, del de ayer, del de hoy, del de siempre. Solo los grandes músicos saben hacer grande el directo. Y Sheryl reina como nadie en el directo.

Señoras y señores, con ustedes, Sheryl Crow.

“Heartbeat away”, the Golden Sheryl Crow

El último álbum de Sheryl Crow, “Be Myself”, publicado el pasado año 2017, es una vuelta de la cantante y compositora a sus orígenes más puros. Con una música directa, con abundante cuerda, y de un estilo como solo ella puede ofrecernos, Sheryl Crow nos trae un conjunto de temas sin concesiones a la experimentación. Solo rock puro, sin aditivos, ni conservantes. Rock destilado para disfrutar solo o en compañía.

Siempre he amado el directo por encima de cualquier otro tipo de música, y, dentro del directo, siempre he amado especialmente los conciertos en lugares pequeños, donde el contacto con el público es cercano, cálido, y especial. Ese directo donde se pueden leer los ojos de quienes tienes delante, y darles todo lo que se lleva dentro, dejándote la piel para ofrecer rock en estado puro.

Sheryl Crow es capaz de eso, y de mucho más. De su último álbum he elegido este tema, que es sin duda genuino de ese espíritu. Señoras y señores, con ustedes, Sheryl Crow.