Aunque se ha acabado el día del libro, solo unas palabras para comentar que, durante unos días, «Operación Folkvangr» en su versión electrónica está disponible de forma totalmente gratuita.
Año 2053. Un extraño robo se ha producido en las computadoras cuánticas de la Global Security Agency (G.S.A.). El modus operandi y la extracción de información se ha llevado a cabo por medios desconocidos. Y, lo que es peor, empleando una física que aparentemente es imposible que pueda existir…
Nota especial: los artículos de ciencias en el blog tienen como finalidad informar a los lectores de temas de actualidad relacionados con el mundo de la física, la astronomía, la cosmología, la biología, y otras ramas del conocimiento. Estos artículos no tienen una gran cantidad de lecturas iniciales, pero pasan las semanas, meses y años, y siguen siendo leídos de forma constante. La idea de ser divulgativos es su primera directriz. Quiero agradecer a todos los lectores su interés por estos artículos, de una cierta densidad en algún caso, pero con una finalidad muy clara: acercar la ciencia a todo el mundo. Y, como siempre, estoy abierto a responder a cualquier duda sobre el texto que pueda haber. Muchas gracias.
Vamos ahora a hablar de una serie de conceptos sobre física entrelazados entre sí y de gran actualidad en este nuevo ensayo sobre física básica. Se me ocurrió plantearlo mientras estaba en una pastelería, por curioso que pueda parecer. Estaba hace poco comprando un pastel para una celebración, en una pastelería de esas que tienen productos que parecen hechos por arquitectos salidos de alguna escuela de diseños arquitectónicos, con cosas realmente increíbles. La verdad es que hay artistas increíbles por el mundo, artistas que no conoce casi nadie, pero cuyos trabajos son realmente admirables. Y el mundo de la pastelería no es una excepción. Da pena comerse uno de esos pasteles tan bien elaborados.
El caso es que mi presupuesto era pequeño y modesto como es habitual, y le pregunté el precio a la señorita pastelera de un pastel que parecía adecuado a mi capacidad económica. Me dijo el precio, que me pareció adecuado a mis posibilidades, y le pregunté de qué estaba relleno. Entonces me dijo que estaba relleno de nada. Yo asentí y, con rostro serio, le pregunté:
—De acuerdo, pero, ¿es nada de calidad?
La señorita pastelera se rió entre dientes, mientras pensaba: «ya me ha tenido que tocar uno de esos graciosos», y mientras sentía la imperiosa necesidad de tirarme el pastel por la cabeza. Pero la señorita es una profesional, y se contuvo como pudo. Metió el pastel en una cajita de cartón, y me dio la cajita mientras sonreía, con una mirada asesina que decía: «a ver si se te indigesta».
Entonces salí huyendo de la pastelería, antes de que la pastelera cambiase de opinión y me lanzase algún objeto contundente, y empecé a pensar que, en realidad, mi pregunta no era del todo incorrecta. Al fin y al cabo, ese pastel tenía un relleno de nada, y la pastelera quería decir con ello que el pastel estaba formado simplemente por la masa principal, sin ningún otro aditamento. Pastel relleno de nada. Pero, ¿está la nada formada por nada? ¿Se puede decir que la nada implica que no hay realmente nada en el pastel? Vamos a darle un par de vueltas a esta idea, y a cocinar a continuación algunos conceptos sobre la nada.
La famosa, aunque efímera, imagen del agujero negro; portadas que duran un día de uno de los descubrimientos más importantes de la historia
Nota actualizada: ya disponible la versión en papel. Recuerde que también está disponible en digital, y de forma gratuita mediante descarga en este blog (ver más abajo). Usted decide la opción que más le convenga.
Ya está disponible el relato completo de «Trece almas», con un epílogo final no incluido originalmente. El epílogo es sobre todo un guiño a los lectores de la saga, aunque como siempre el contexto está adaptado para todos los lectores.
Este relato, que nos acerca a Sandra en su primera operación real, ve a trece mujeres que son raptadas, y llevadas a un lugar remoto para ser convertidas en esclavas sexuales de un grupo de traficantes de armas y de drogas. La historia se enmarca entre los sucesos acaecidos en «Ángeles de Helheim» y «Operación Folkvangr».
Tres años después de los sucesos de «Operación Fólkvängr», Sandra ha decidido que va a buscar y a encontrar al que siente como su padre, a cualquier precio y usando los medios que sean necesarios.
La primera pista la lleva a Amiens, Francia, donde conoce a una joven llamada Alice Bossard, la hija del almirante Bossard, amigo de su padre. Pero el almirante ha sido asesinado sin que haya ninguna pista del móvil o de los responsables, y Alice parece tener la clave de la muerte del almirante, y una extraña conexión con la investigación que está llevando a cabo.
Sandra decide entonces acudir a uno de los pocos conocidos de su padre en que puede confiar, Javier, que accederá a ayudar en la investigación, por motivos que no revelará a Sandra de forma inmediata. Javier se ve en la tesitura de tener que acceder a una céntrica y carísima joyería de París, y representar un papel de hombre duro y atrevido que nunca imaginó tendría que llevar a cabo…
«El fin de los dioses se acerca. Un solo dios viene a sustituir a los muchos dioses. Los espíritus del bosque y la niebla guardan silencio»…
Esta frase, pronunciada por el personaje del mago Merlin en la magnífica obra cinematográfica «Excálibur» (1981), resume de forma ejemplar lo que fue la llegada del cristianismo a las tierras de lo que actualmente es Reino Unido, así como a los países escandinavos y los pueblos germánicos. Los druidas, los dioses paganos, y los seres mágicos que pueblan los bosques, como las hadas, los elfos, o los gnomos, fueron sustituidos por una fe nueva que llegó para transformar sociedades enteras. Curiosamente, hoy vemos renacer esas religiones, y esa fe.
En el mito del rey Arturo, el mago Merlin se retira de este mundo de hombres y de un solo dios. «Mi tiempo ha acabado» dice. Si alguien quiere paralelismos, lo mismo ocurre en «El Señor de los Anillos», cuando los elfos viajan a los Puertos Grises, para marchar para siempre. «Es la era del hombre» se narra en la obra de Tolkien. Pero Tolkien es un heredero de Arturo. No le resta valor, pero, si queremos conocer la esencia, el origen, debemos viajar siglos atrás, a una era de mitos, leyendas, y grandes héroes.
La espada Excálibur clavada en la piedra representa la pureza, que solo un alma noble y elegida por los dioses puede extraer
Bueno, basta que hablase de religión recientemente, para que tenga que volver a hacerlo, en unas circunstancias muy tristes. Probablemente muchos ya lo hayan visto: la maravillosa catedral de Notre Dame ha ardido, y los motivos, las razones, las explicaciones, serán las que sean. Eso es ahora secundario. Importante sin duda, pero secundario, respecto al hecho en sí de haber perdido una de las joyas del gótico, una maravilla arquitectónica llena de historia, tanto en sentido figurado como real.
Se hablará mucho de esta pérdida, de las razones, etc. Yo, sin embargo, hace poco decía que soy ateo, pero que respeto las creencias religiosas. Y, además, respeto las catedrales como monumentos majestuosos a la belleza arquitectónica de arquitectos, pintores, escultores, y artistas en general, que dotaron a esas catedrales de piezas realmente irreemplazables.
Notre Dame se ha perdido; pero el futuro no se perderá nunca
Estamos en Semana Santa, y yo, como ateo convencido, respetaré siempre las creencias de todo individuo, sea cual sea su religión y los mitos que siga. Solo dejaré de estar de acuerdo cuando se pretenda convertir a otros, especialmente por la fuerza, pero también cuando se empleen métodos psicológicos de extorsión, que son muy eficaces y con grandes resultados. Más allá de eso, cada cual que crea lo que quiera.
Yo sé que no hay vida tras la muerte. Que el universo existía eones antes de que apareciese la humanidad, la Tierra, e incluso el Sistema Solar. Sé también que la religión es un mecanismo evolutivo, que permite, a quienes tienen creencias, obtener mayores fuerzas para sobrevivir. Y sé que los dioses de antaño, hoy enterrados en la arena del tiempo, fueron en su día adorados, como lo son los dioses actuales. Y que los dioses actuales yacerán algún día en las arenas del tiempo, como los pasados. Solo pido a cristianos y confesos de otras religiones que respeten mis creencias. No creo que sea pedir tanto.
Yvonne Elliman y Ted Neeley en los papeles de María Magdalena y Jesús
Nota especial: este relato en tres partes está dedicado a todas las mujeres, en cualquier parte del mundo, que sufren por su condición de mujeres. Una sociedad que mantiene al cincuenta por ciento de su población sometida y controlada por cuestión de sexo nunca será libre, ni moderna, ni con futuro. Va por ellas.
Ya está publicada la tercera y última parte de este relato, ambientado en el universo de la saga Aesir-Vanir, donde podemos ver a Sandra en su primera misión encubierta. Esta tercera parte tenía una primera versión muy distinta a la actual, que fue descartada por esta, que es la definitiva.
La narración transcurre a finales del año 2049, y se desarrolla entre los hechos vistos en “Ángeles de Helheim” y “Operación Fólkvängr”.
Este relato será transformado en pdf y epub para descarga gratuita por el lector, y de libre distribución, siempre que no se altere el texto y se indique claramente el autor.
Como todo relato o novela de la saga Aesir-Vanir es independiente, y no es necesario conocer otras obras, aunque lógicamente quienes hayan leído “Ángeles de Helheim” verán algunos elementos de esa novela reflejados aquí. Este relato se basa en una conversación entre Sandra y Vasyl Pavlov en “Operación Fólkvangr” cuando Pavlov se interesa por los inicios de las operaciones llevadas a cabo por Sandra. En cualquier caso, muchas gracias por su interés.
Ya tenemos aquí la primera imagen directa de un agujero negro, concretamente el de la galaxia M87, fotografía realizada por un conjunto de radiotelescopios en el proyecto llamado Event Horizon (sí, como la película), que combinados han permitido captar los fotones que se reciben, no del agujero en sí, pero sí de su influencia inmediata en la materia. Por ello, lo que se ve en la imagen, en todo caso, no es el agujero negro, porque no emite luz, precisamente ese el secreto de un agujero negro. De hecho un agujero negro es prácticamente el concepto físico real de lo que se denomina un cuerpo negro, aunque con algunos matices.
La imagen tampoco se ha tomado con la banda de luz visible, sino en la banda de radio, con un grupo coordinado de radiotelescopios que cubren todo el planeta. Esa imagen luego se procesa y se convierte en algo que pueda ver el ojo humano. Recordemos que el universo no es lo que ven nuestros ojos, eso es solo una conceptualización que hace el cerebro de la realidad, que es muy distinta a lo que interpretamos.
Hace poco todas las redes sociales y medios de comunicación se llenaron de felicitaciones por los treinta años de Internet. Era un momento maravilloso e impresionante, en el que había nacido una nueva era de la humanidad. Felicitaciones, abrazos, besos, saludos, discursos, bla-bla-bla. Todo increíble. Todo fantástico.
Solo quisiera añadir a esta fiesta y alegría un pequeño detalle. O tres, mejor:
La noticia es completamente falsa.
Internet no nació hace treinta años.
No existe una fecha exacta del nacimiento de Internet, depende de varios factores.
Vaya, ya salió el aguafiestas estropeando una buena noticia otra vez. Pero, ¿por qué me dan estos calores de aguar las buenas noticias siempre que tengo la más mínima ocasión? Como decía mi madre: «con lo bien que estabas calladito». Vamos pues a ver qué hay de cierto, o mejor, de falso, en esa gran noticia sobre los «treinta años de Internet».
Otra vez me he quedado sin plan por culpa de mi boca de cocodrilo y ese absurdo sentido de contar las cosas tal y como son. Con lo bien que estoy calladito…
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