Único testigo, cuando vives entre mundos

Hay actores que trabajan bien en su papel. Algunos quedan encasillados en personajes. Y algunos viven de un solo personaje toda la vida. Eso no es malo, en absoluto. Pero siempre he admirado a aquellos actores que pueden cambiar el registro de un papel al siguiente. Actores y actrices que se transforman, y que en una película igual están rodando una comedia o un drama, haciendo de un personaje poderoso, y luego actúan como un pobre vagabundo ignorante.

¿Ejemplos? Voy a poner alguno:

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Escena de «Único testigo»

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Somos los Hijos de la Tierra

Lara volvió de clase, para encontrarse con su madre. Por última vez. No entendía nada. No entendía por qué.

A los doce años, su intelecto había destacado en matemáticas, y en otras ciencias, con notas que sorprendieron a propios y extraños. Su mente lúcida y clara era un ejemplo de deducción y lógica. Y, precisamente por eso, no podía entender. No quería entender.

Entró en casa, y vio a su madre descansando. Parecía dormida, pero no lo estaba. La madre sonrió, y sin abrir los ojos, comentó:

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Las legiones hacen fuertes a las leyes

Julio César es famoso por muchas cosas. Sin duda un líder carismático, poderoso y con una historia que es historia, César fue el punto de partida para crear el Imperio más poderoso que conoció el mundo antiguo. Incluso su muerte fue digna de las más grandes epopeyas. Las grandes gestas se escriben con pasión y con sangre, de eso no cabe duda.

Uno de los elementos más inspiradores de Julio César son sus famosas frases, que han quedado para la historia, y que incluso han servido como base para señalar que, cuando alguien pronuncia una frase elegante, se recuerda que podría haber sido propia del mismísimo Julio César.

Aquí me gustaría traer a colación una de aquellas frases. Estuvo dirigida a uno de sus lugartenientes, cuando le delegó el mando de las legiones de Roma mientras estaba fuera. Dice así:

«Que Roma respete las leyes y tus órdenes. Y mantén muy cerca a tus legiones; hacen fuerte a esas leyes».

El viejo general sabía perfectamente algo que algunos parece no querer entender: un pueblo, un estado, una nación, se dirige con leyes. Pero las leyes no se respetan por el simple deseo de hacerlo; se respetan por el temor al castigo que supone incumplir esas leyes. Y el castigo supone tener un ejército y una fuerza poderosa capaz de hacer cumplir esas leyes.

Yggdrasil - Saga Aesir-Vanir

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Dónde quedaron los héroes

Dónde quedaron los héroes
que nos llevaron al cielo, para vivir un sueño.

Dónde quedaron los temores
que nos enseñaron a desafiar al infierno.

Dónde fueron a parar nuestros miedos
que cortaban las alas de nuestros vuelos,
y que ahora renacen de las cenizas
para esclavizarnos al suelo.

Dónde quedó mi amada,
la de los ojos risueños,
que reía cada caricia,
que soñaba con nuestro amor eterno.

Dónde fueron a parar mis lágrimas,
derramadas durante decenios,
que convirtieron mi vida en un río,
y el río en un mar donde el mástil,
de mi pequeño velero
salta alegre entre olas
para besar tu puerto.

Dónde cayó mi espada,
la que luchó en mil batallas,
y se hundió en el pecho de aquellos
que me robaron mis anhelos,
que me quitaron mis sueños,
que me clavaron la lanza
que me llevó a este infierno.

Dónde estará esa estrella
donde escondes tu negro cabello,
que mecía nuestro futuro
con la esperanza de ser
los dos uno de nuevo.

Dónde quedó nuestro amor
perdido en las calles de un pueblo muerto,
dónde quedó tu sonrisa, tu risa, tu aliento,
que dio a la vida a una princesa
que fue solo un instante de vida,
y que dio su vida eterna para yo ser
lo que yo más amara en mi vida,
junto a nuestro sueño eterno.

Dónde quedaron las victorias,
las derrotas, las luchas por sobrevivir,
en medio de un mundo de caos sin fin,
que nos quitó lo más querido,
que nos separó al fin,
que rompió nuestras almas eternas
en una condena en vida,
en un eterno sinvivir.

Solo me queda mirar al firmamento,
y buscar tus ojos entre Vega y Sirio,
y comprender que no son estrellas lo que veo,
sino tus ojos de amor que observan
mi camino del cielo al infierno.

No estás sola, ni estoy solo.
Estamos unidos por el eterno devenir del tiempo.

El tiempo lo perdimos, pero no perdimos los sueños.

Los sueños son eternos,
y aunque solo nos quede eso,
nos queda un infinito para ser, de nuevo,
dos estrellas nuevas. En el firmamento.

Estrellas de luz y fuego.

Estrellas en el firmamento.

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Literatura de mortales e inmortales

El otro día hablaba de escritores mortales e inmortales. Hoy lo haré sobre sus personajes, que también pueden, y son, mortales o inmortales según sus actos y su historia. Mortales escribiendo sobre inmortales, e inmortales que narran la vida de mortales. Esas son las paradojas de la historia de un escritor.

Un lector me comentaba que mis textos tienen siempre una visión estratégica de los sucesos que se dan. Dicho de otro modo, que la historia que se narra la viven los responsables máximos de los sucesos acaecidos. Generales, almirantes, presidentes, grandes líderes de dos o más bandos buscando el poder y la gloria. Es decir, los hombres y mujeres inmortales, en el sentido de que suelen ser los que pasan a la historia de los hechos y los mitos.

Helen Parker. Yggdrasil.

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Música; recordando a quienes se fueron

Cuando escribo estas líneas es 1 de noviembre, día de todos los santos, y, como cada año desde hace siglos, la gente acude a los cementerios para dejar flores y recordar a los que se fueron. Costumbres religiosas y costumbristas que yo no sigo, aunque sí mi entorno familiar, en general bastante religioso. Yo soy la oveja negra de la familia (y de la humanidad, dirían algunos). También es un día triste en lo personal, porque casualmente también es el día en que perdimos a un ser muy querido, al que recuerdo todos los días.

Pero heme aquí que yo siempre intento ver el lado positivo de las cosas, y que no me gusta recordar a los muertos, sino a los vivos que se fueron, que no es lo mismo. No visito tumbas, sino que sonrío recordando a los seres queridos cuando estaba con ellos. Por supuesto mis padres, que se fueron de mi lado hace ya décadas. Y a dos seres de mi pasado lejano, que también se fueron en circunstancias difíciles. A una solo pude conocerla brevemente, para vivir el amor más intenso. A otra ni siquiera pude tenerla en mis brazos. Son las cosas de la vida, que lo endurecen a uno, pero que también enseñan a apreciar la vida de forma intensa.

Hoy, como no me gusta todo este ambiente de cementerios y recuerdos, me gustaría traer aquí, como suelo hacer de vez en cuando, algo de música. Trata de una mujer que ha perdido a su padre, y que está sola en el bosque. Le han robado lo poco que tenía, y busca un camino nuevo en su vida.

Se trata de una escena de «Yentl», película de Barbra Streisand, que en su momento me encantó, y lo sigue haciendo ahora. La historia de una mujer que lucha por su derecho a poder estudiar como estudian los hombres, en un mundo donde el conocimiento les está vedado por leyes religiosas que no tienen nada de sagradas, ni de divinas.

Una película con un mensaje importante de superación, y con una voz impresionante como es la de Streisand.

La vida, como vino se va. Pero eso no es lo que importa. Lo que importa es vivirla con amor, con pasión, y con intensidad. Luego lo que venga está por ver, no importa. No deje que los sueños de una vida eterna conviertan esta vida en una pesadilla. Para el otro mundo ya habrá tiempo. Ahora toca vivir este mundo. Disfrútelo. Cada segundo de la vida merece la pena.

 

Fragmento de «Promakhos»

Traigo hoy un pequeño comentario de Medea, personaje de «Las entrañas de Nidavellir II: Promakhos». Medea es la madre de Fidias, y ambos se encuentran en un campamento de refugiados tras la destrucción de Atenas por las tropas persas del emperador Jerjes I, en el 480 a. C.

Sandra contacta con ellos en una pequeña tienda una noche, mientras viaja a Atenas junto al general Arístides. Allí conocerá a Medea, y a su hijo Fidias, que quedará prendado de su belleza, y le prometerá crear la más hermosa estatua del mundo si les ayuda en la lucha contra los persas. La madre, mientras tanto, teme que su hijo lleve a cabo su promesa de ir a luchar contra las tropas invasoras, al haber perdido ya a su marido.

Promakhos es la segunda parte de «Las entrañas de Nidavellir» y duodécimo libro de la saga Aesir-Vanir.

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La mortalidad de los inmortales

Hablando con mi hermana, le comentaba el viejo chascarrillo que dice que, para convertirse en un escritor inmortal, primero debes morirte, y así podrás disfrutar del éxito que siempre estuviste esperando en vida.

Y es verdad que, en más casos de lo que podríamos esperar, escritores, y otros artistas, y también otras personas que han tenido una actividad importante en la vida en forma de contribución a la humanidad, son reconocidos solamente tras la muerte. «Qué gran artista ha perdido el mundo» se dice, mientras en vida fue ignorado.

Es algo eterno, e inmortal, en el ser humano. La necesidad de perpetuarse en el tiempo se consigue mediante las obras, porque el cuerpo desaparece para siempre. Pero, abriendo un libro de un antiguo escritor ya desaparecido, lo traemos de vuelta. Nos habla, nos enseña, y nos guía en sus enseñanzas, en sus logros, en sus miedos, y en sus sueños.

Al fin y al cabo, los muchos miles (miles) de escritores que constantemente aparecen en las redes sociales presentando su magnífico libro, irrepetible y que no podrás dejar de leer, con una historia diferente que te atrapará de principio a fin, no esperan otra cosa más que la inmortalidad. La inmortalidad y un reconocimiento que, en la inmensa mayoría de los casos, nunca llegará.

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Yggdrasil, el árbol que une los nueve reinos del universo en la mitología nórdica

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«Escritores: doce consejos a olvidar, y tres historias desesperadas» gratis en Amazon

Desde hoy (viernes 20 de octubre) y hasta el domingo, está disponible para descarga gratuita la versión ebook de «Escritores: doce consejos a olvidar, y tres historias desesperadas». Se trata de una recopilación de los textos sobre literatura que más han interesado a los lectores, más tres relatos relacionados con el mundo de la literatura.

En este libro puede tenerlos a mano en un solo documento, lo cual siempre es una comodidad para llevar en el lector de libros, si usted gusta de estos dispositivos. Yo siempre lo digo: no elija entre papel y electrónico: use el que quiera, o use ambos, porque ambos tienen sus ventajas y desventajas.

Yo ahora tengo que empezar el decimotercer libro de la saga, pero por temas profesionales y personales no he podido. Comenzar a escribir un nuevo libro es una ceremonia, y requiere de un estado mental que yo ahora mismo no poseo. Pero no importa, los libros que faltan de la saga ya están escritos. Solo espero poder vivir lo suficiente para poder transcribirlos a un medio de lectura. Pero eso, como ocurre con el futuro, es un misterio.

De momento, la saga está completa en gran parte, y eso ya es una gran alegría y fuente de satisfacción para mí. No quería marchar de este mundo sin dejar al menos una parte de la saga Aesir-Vanir terminada. Ahora están terminadas dos partes de las tres. ¿Es suficiente? No, pero tampoco está nada mal.

Como siempre, gracias a todos los lectores por sus comentarios y opiniones. Son la savia que hace vivir a un escritor. Un abrazo.

12 consejos

Mi país es el infinito

Mi país es el infinito. Y mi momento es ahora. No porto banderas ni estandartes. No creo en dioses que ocultan el miedo del ser humano al futuro y a su confianza en sí mismo.

Mi único compromiso es con la verdad y el conocimiento. Mi único enemigo, la ignorancia y la arrogancia. Y mi camino es un océano infinito donde no existen las fronteras.  Puedo caminar junto a miles, o puedo caminar solo. Pero nadie adoctrinará mis pensamientos, ni mis ideas.

Cuando marches, no andes el camino; sé tú mismo el camino. Abre nuevas rutas por ti mismo, y verás cosas que nadie ha visto. Ese es mi sueño. Esa es mi meta.

Mi frontera es simple: romper fronteras.

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