Feynman y el concepto del lenguaje de Dios

La frase de la semana es de Richard Feynman, uno de los más importantes físicos de la segunda mitad del siglo XX. Empezó su carrera en el proyecto Manhattan para la construcción de la bomba atómica, y se hizo famoso por la teoría de la electrodinámica cuántica (QED), o teoría del campo electromagnético, que le valió el premio Nobel.

Más allá de eso, Feynman fue un divulgador de gran nivel, y sus clases eran famosas por su particular estilo y su forma de enseñar ciencia, muy didáctica y avanzada para la época. En Internet hay algunas grabaciones de sus clases.

feynman

La frase que traigo hoy está llena de sarcasmo. La frase viene a decir:

  1. Muchos religiosos fanáticos son contrarios a la ciencia.
  2. Dios creó el universo usando las matemáticas.
  3. Las matemáticas son, pues, el lenguaje de Dios.
  4. Los religiosos fanáticos deploran la ciencia, incluyendo las matemáticas.
  5. En conclusión, los fanáticos religiosos deploran el lenguaje de Dios.

La sutileza de Feynman en esta frase condensa toda su genialidad, es la de un gran maestro del conocimiento, y realmente sabe tocar el punto exacto de morbosidad lingüística para dejar claro que la ignorancia del fanatismo religioso es contraria a la propia idea de Dios.

Es una pena que nazcan pocos hombres y mujeres como Feynman. Además de aprender bien, con este tipo de personas se aprende de forma amena y divertida incluso conceptos complejos y difíciles. Esperemos tener muchos nuevos hombres y mujeres como Feynman. Los necesitamos. De nosotros y del sistema educativo depende.

 

Divisiones por cero y el problema del influencer

El otro día estaba yo viendo unos fabulosos vídeos de avioncitos en exhibiciones aéreas, cuando me llamó la atención un vídeo de un importante youtuber e influencer. En la carátula salía él con cara de preocupado, y el título rezaba algo así como “Por qué dividir por cero da infinito”.

En el vídeo, el hombre explica la razón por la que cualquier número dividido por cero da infinito, y los seguidores le felicitaban por ello. Todo genial, y otro ejemplo de cómo los youtubers pueden transmitir cultura a las grandes masas. Fantástico, maravilloso. Un aplauso a nuestro gran influencer y youtuber.

Solo hay un pequeño problema. Ningún número dividido por cero da infinito.

math-teacher
El conocimiento de los aspectos básicos de las matemáticas es fundamental para el ser humano

 

Leer más “Divisiones por cero y el problema del influencer”

Vales tanto como te quieras juzgar a ti mismo

Ayer fue un día curioso para mí, en el plano profesional. No suelo hablar de mi trabajo, pero hoy lo haré, no para comentar los aspectos del proyecto en el que me hallo implicado, sino para valorar unas circunstancias concretas. Por eso, y porque este no es lugar para hacer publicidad, no mencionaré nombres concretos, excepto en el caso de entidades externas.

Dos situaciones se dieron ayer completamente contrapuestas, que dejan claro cómo pueden hacer que tengamos ideas completamente equivocadas sobre nuestro trabajo. Yo en mi caso sé lo que hago, y llevo pisando empresas y multinacionales y trabajando con directivos de esas empresas el suficiente tiempo como para saber cómo piensan y cómo operan estas multinacionales.

mates

Leer más “Vales tanto como te quieras juzgar a ti mismo”

La gran mentira de la inteligencia artificial

En pleno siglo XXI, la información es poder. Este principio, que ha sido válido siempre, ahora es un aspecto fundamental de la vida de cada ser humano. Paradójicamente, el conocimiento se obtiene mediante la transferencia de datos a eso que hoy en día se llama “big data”, concepto que, en realidad, es muy antiguo, aunque este nuevo nombre le da un carácter de novedoso. Porque, no lo olvidemos: si queremos presentar una idea como nueva, nada como inventar un nombre sonoro y espectacular. Uno de esos nombres que hoy en día visten todo es el de la “inteligencia artificial” (IA). Si no tiene IA, no es útil.

Cada vez más, empresas y organizaciones de todo tipo se visten con el anagrama “Yo trabajo en inteligencia artificial” o “mis productos incorporan inteligencia artificial”. Los periodistas nos hablan de que la inteligencia artificial está aquí para quedarse, y si algo no incorpora ese argumento se entenderá desfasado e inútil.

Bien, pues hoy traigo una mala noticia. La mala noticia es:

Frase corta: la inteligencia artificial no existe.

Frase larga: la inteligencia artificial es un conjunto de técnicas, basadas en hardware y software, que emplean algoritmos basados en lo que se conoce como redes neuronales, y que pretenden simular el funcionamiento del cerebro humano. Claro que nadie sabe cómo funciona realmente la conciencia en el ser humano, y nadie se pone de acuerdo en qué es exactamente inteligencia. Hace un tiempo se hablaba de inteligencia emocional, antes se hablaba del coeficiente intelectual, y mañana se hablará de cualquier otro invento que permita vender ideas y productos. Vamos pues a ver por qué no podemos hablar de inteligencia artificial, en el actual estado de las cosas.

IA-01

Leer más “La gran mentira de la inteligencia artificial”

Cuando no crees que solo crees en lo que quieres creer

Hablaban el otro día en un diario de por qué no nos creemos lo que se nos dice cuando se nos dice algo que no queremos creer. Básicamente, los seres humanos tendemos a crear una serie de principios que modelan nuestra vida y nuestra personalidad, y que es fruto de las experiencias, la cultura, y la educación que hemos recibido.

Cuando no se enseña a desarrollar un espíritu crítico adecuado y adaptativo, tendemos a crear nuestro propio modelo crítico, en el que damos valor a aquello que nos hace sentir cómodos, o, como se dice ahora, “en nuestra área de confort”.

En los comentarios, mucha gente criticaba un estudio que quería demostrar que solo creemos aquello que queremos creer, con críticas que indicaban que el estudio solo quería hacernos creer en lo que el estudio quiere hacernos creer, demostrando, una vez más, que un estudio que quiere demostrarnos que creemos solo lo que queremos creer, lleva a muchos a no creer en ese estudio que precisamente pretende demostrar que solo creemos lo que queremos creer.

Deberíamos ser cuidadosos con todo lo que escuchamos y leemos, y no creer cosas por el simple hecho de que concuerdan con nuestras ideas, y eliminar aquellas que no lo hacen. Disponer de un espíritu crítico, saber elegir fuentes, y eliminar aquellas que son tóxicas y manipuladoras, es algo sin duda complejo y difícil.

Porque cada fuente tiene sus propios intereses, pero es evidente que algunos tienen tendencias políticas, pero otros tienen tendencias sociales, que pretenden cambiar a la opinión pública mediante la manipulación directa y la mentira. Hay mucha gente ganando dinero ahora mismo con la mentira.

Y ese es, sin ninguna duda, el problema principal a tratar en estas sociedades modernas e hipercomunicadas. Y créame cuando le digo que este problema cambia poderes constantemente. No lo digo yo; lo dice la historia, que tiene ejemplos claros y concisos.

confianza

Mi país es el infinito

Mi país es el infinito. Y mi momento es ahora. No porto banderas ni estandartes. No creo en dioses que ocultan el miedo del ser humano al futuro y a su confianza en sí mismo.

Mi único compromiso es con la verdad y el conocimiento. Mi único enemigo, la ignorancia y la arrogancia. Y mi camino es un océano infinito donde no existen las fronteras.  Puedo caminar junto a miles, o puedo caminar solo. Pero nadie adoctrinará mis pensamientos, ni mis ideas.

Cuando marches, no andes el camino; sé tú mismo el camino. Abre nuevas rutas por ti mismo, y verás cosas que nadie ha visto. Ese es mi sueño. Esa es mi meta.

Mi frontera es simple: romper fronteras.

helen4

Richard Feynman, ese genio desconocido

La frase para hoy es de Richard Feynman. Puede que no le suene ese nombre; le sonarán Einstein, Newton, o Bohr, o también Heisenberg. Pero mucha gente no conoce a Feynman. Sin embargo, es uno de los más importantes físicos de la segunda mitad del siglo XX. Entre sus muchos logros, está la cromodinámica cuántica por supuesto, pero también los diagramas de Feynman, absolutamente revolucionarios.

Sin embargo, a Feynman se le conoce también por su pasión por la física y por la ciencia en general, y por cómo contagiaba a sus alumnos de esa pasión. Ese rasgo, más que otro, es el que más me interesa de su personalidad en cuanto a divulgación científica se refiere. Feynman era capaz de convertir cualquier aburrida clase en una locura, en una fiesta, en pasión pura por el conocimiento.

La frase que acompaña a este texto define muy bien su idea: redescubrir lo descubierto. Experimentar lo experimentado. Solo si recorremos el camino que antes abrieron otros, seremos capaces de abrir nuevos caminos.

Esa es la idea del genial Feynman: explora, investiga, aprende, y disfruta viendo cómo otros obtuvieron esos resultados. Y lo más importante: verifica que esos resultados son correctos. Por ti mismo verás que la ciencia no engaña, porque tú serás capaz de obtener la misma información para los mismos experimentos. Esa es la grandeza de la ciencia. Y sin duda eso abrirá el camino de la curiosidad y la investigación para crear nuevas fronteras.

feynman.jpg