Llego a casa. El viaje en el tren ha sido productivo. He repasado por enésima vez el texto del siguiente capítulo. Y casi me paso la estación. Otra vez. No sería la primera, ni la segunda, que tengo que bajar en la siguiente parada a la mía, y volver. Porque, cuando se escribe, no se desarrolla solamente una actividad intelectual; se viaja a un nuevo universo que nace con cada letra dibujada en el papel.
¿Por qué escribimos? ¿Por qué ese afán de contar historias, de redactarlas con mucho trabajo, repasarlas hasta la extenuación, y presentarlas a los cuatro vientos?
Escribimos porque no podemos entender otra forma de entender la vida. Porque forma parte de nuestra forma de ser. Porque podemos dejar de respirar, de sentir, y de vivir; pero nunca podríamos dejar de escribir. Ni en un millón de años.
Nuevo relato de Sandra ambientado en el siglo XXIV, y que formará parte del grupo de relatos para el libro XII de la saga Aesir-Vanir. Cada relato es independiente, pero conforman una historia mayor, que explica los hechos anteriores a las Crónicas de los Einherjar, en los libros de “La insurrección de los Einherjar”.
Al amanecer, como el día anterior, Nadine fue a buscar a Sandra a su cuarto. Lo que encontró la dejó muy preocupada. No estaba ella. Pero sí había una carta, sobre la mesilla, escrita a mano. La leyó detenidamente. Decía:
Llevaba tiempo con el radar fijado en la película que da título a este artículo. «Darkest hour», traducida en España como «El instante más oscuro» es sin duda una de las películas más brillantes que he visto en los últimos cincuenta años. Magistral, cautivadora, y con una calidad visual impactante. Las críticas eran buenas, y el trailer sin duda prometía. Así que me fui al estreno. El viaje, sin ninguna duda, mereció la pena.
«Darkest hour» narra los sucesos ocurridos en Gran Bretaña en mayo de 1940, cuando la maquinaria de guerra nazi está conquistando toda Europa a una velocidad sorprendente, usando la «Bliztkrieg» (guerra relámpago) que supone combinar infantería, tanques, y fuerza aérea, de un modo nunca visto hasta entonces.
Como amante de la astronáutica desde hace décadas, y de recordar la ocasión en que vi la llegada del ser humano a la Luna como uno de los momentos más emocionantes de mi vida, creo que estamos ante un hecho histórico: la preparación, a fin de mes de enero, en la plataforma 39A de lanzamiento de Cabo Cañaveral, del despegue del cohete Falcon Heavy, el más potente desde la época precisamente del Saturno V, el responsable de los viajes a la Luna. Con sus setenta metros y veintisiete reactores, generará una potencia capaz de colocar una carga útil en órbitas LEO (baja altitud) mayor que cualquier otro cohete (64 toneladas). Es capaz, también, de llevar una cápsula a la Luna, e incluso a Marte.
Pero Elon Musk, el padre detrás de la empresa SpaceX, creadora de este gigante, no tiene suficiente, y ya está diseñando otro cohete todavía más potente. La razón: este cohete es una ruina. Puede ser potente. Pero es caro, y complejo. Y ni siquiera hay una confianza en que opere correctamente. Veámoslo.
Nota: este texto es una crítica a la piratería. Si usted es un paladín de la libertad y el amor incondicional a disfrutar y a vender el trabajo de los demás sin su permiso, y cree que el trabajo de miles de escritores debería ser gratis, quizás sea mejor que no siga leyendo. No le va a gustar lo que digo. Muchas gracias.
Vaya, estoy tocando un tema delicado, de esos que hacen que la gente huya corriendo. Pero no importa; es importante ser honesto con uno mismo, y decir lo que se piensa. Es lo que he hecho toda la vida. Eso me ha dado muchos disgustos, puede estar seguro; pero también me ha permitido ver que las sonrisas amables, las buenas palabras, y las palmaditas en la espalda, esconden muchas veces una hipocresía del tamaño del Everest. Y tengo un detector de hipócritas marca ACME que me costó un buen precio, y que llevo siempre conmigo.
Ocurre con la piratería. Llega alguien y me dice: «oh, yo es que pirateo porque los libros son muy caros, y la sociedad nos explota y nos coarta la libertad». Mentira, amigo. Eso es mentira. Di la verdad. Pirateas porque no aprecias la cultura, ni la respetas, ni eres consecuente con el trabajo de los demás. ¿Quieres libros gratis? Hay cientos, miles de libros en Internet de descarga legal gratuita. Muchos miles de libros, más de los que puedas leer en mil vidas. Y cientos de miles de libros cuyo precio ronda el euro, o los dos euros, en formato electrónico.
Hoy empezamos con una paradoja del mundo de los escritores. Se llama la paradoja de la longitud. Dice así:
«Dado un escritor que escribe, independientemente de la calidad literaria, las probabilidades de ser leído son inversamente proporcionales al cuadrado de la longitud del texto escrito, y las posibilidades de ser ignorado, directamente proporcionales a la cantidad de textos de una longitud t sub l, donde t es la cantidad de textos escritos, y l, la longitud de caracteres de cada texto».
Es decir: si un escritor quiere tener éxito, debe procurar que t, el número de textos que escribe, sea el mayor posible, y l, la cantidad de texto por escrito, el menor posible.
Esto nos lleva a lo que podemos observar frecuentemente en Internet, si nos movemos por páginas web donde la gente publica textos, muchísimos textos, de una longitud realmente pequeña. Sea en páginas literarias de Facebook, sea en páginas especializadas.
El secreto para ser leído, por lo tanto, se reduce, grosso modo, a escribir mucho, con textos muy pequeños. Por eso triunfan los concursos de microrrelatos, la poesía corta, las reflexiones, y cualquier texto que no ocupe más de un folio.
Pero eso no es todo. Si los lectores habituales de estas páginas ven que un texto se va más allá de lo que sería un folio, directamente lo ignoran. Si tiene cinco o diez páginas, no lo leerá casi nadie. Y si tiene más, el texto quedará flotando para siempre en las arenas del olvido eterno.
Hoy me gustaría dedicar un tributo a Josep María Farrás (1943- ). Músico, trompetista de jazz, empresario musical, y uno de los mecenas más grandes de la música del siglo XX en el apoyo a miles de músicos.
Su tienda «Musical Farrás», nació al calor del siglo XX gestionada por su padre, y él tomó las riendas en los años setenta. Yo tuve la fortuna de conocer a su padre, y a un joven Farrás, que ya era sin duda el hombre amable y cercano que muchos admiramos.
La tienda de Farrás, situada en la ciudad de Terrassa, una urbe cercana a Barcelona que tuvo al sector textil como motor principal durante muchos años de los siglos XIX y XX, se convirtió en un hervidero de artistas, que podían llevar a cabo su sueño de ser músicos, gracias a que la tienda daba grandes facilidades para la compra de instrumentos y equipo, y para pagarlos en plazos. Sin contratos, sin firmas, sin bancos. Simplemente, «dame una entrada, y ya me pagarás el resto».
Ah, qué bueno es poder empezar el año criticando a Elon Musk. Yo, un gusano infecto fracasado en la vida, atreviéndome a criticar al dios de la tecnología, la ciencia, y el progreso del siglo XXI.
¿Se me nota ácido y sarcástico? Por supuesto. Son dos de mis defectos, entre otros muchos. Pero hablemos claro: yo también he hecho muchas promesas que luego no he cumplido, como varios miles de mujeres pueden atestiguar. Más allá de eso, no soy mejor ni peor que nadie, pero sí sufro del pecado capital de muchos seres humanos: los sueños y las promesas se me escapan de entre los dedos, como lágrimas en la lluvia. Veamoslo.
El cohete Falcon Heavy listo para despegar este mes
Es cierto, el título es un poco futbolero, y debo pedir perdón por ello, pero estoy contento, y le ruego me permita usted, como lector, esta pequeña deferencia. Estoy contento porque, como escritor español de ciencia ficción, y como tantos otros miles de escritores, no veo un euro en el bolsillo después de tanto escribir, pero sigo produciendo material con el que disfruto sobremanera. Y eso es ciertamente un motivo para seguir adelante en esto de las letras.
Ya me lo dijo mi padre, que era un ingeniero naval frío y metódico. Un día me agarró de la oreja, y me exigió: «deja esas cosas de artistas, que son todos unos holgazanes y unos vividores, y dedícate a trabajar en cosas serias y con futuro». Le hice caso. A medias.
Este año verán la luz tres libros:
Portada del libro XII, saga Aesir-Vanir (con pseudónimo)
1- Este mes de enero, si todo va bien, y creo que sí, saldrá a la venta la primera parte de «Las entrañas de Nidavellir» en inglés. La traducción está terminada, y se están revisando los textos. Una cosa que intento cuidar es que la traducción no se lleve por delante ciertos sentidos y contextos, algo que a veces requiere de cuidado y precisión. Afortunadamente quedan retoques finales. El libro se publicará muy pronto, en unos días, o sea, para mediados de enero o tercera semana máximo.
2- En marzo, o abril, saldrá el famoso y «misterioso» libro XII de la saga Aesir-Vanir. Ese número estaba reservado, como expliqué en su día, para los relatos que amplían la historia de los ocho libros de la saga Aesir-Vanir dedicados a Sandra. Precisamente estos textos que estoy publicando ahora, los relatos ambientados en el siglo XXIV, son el colofón final, y dejarán la historia justo cuando Sandra comienza a escribir «Las crónicas de los Einherjar», que son los mitos que luego desembocan en los dos libros de «La insurrección de los Einherjar».
3- Finalmente, en agosto, o septiembre, si todo va bien, publicaré el libro XIII de la saga: «Yggdrasil». Este libro no tiene nada que ver con Sandra, o bueno, casi nada, y volverá a traer a escena a Helen, la otra protagonista de la saga Aesir-Vanir. Este es el libro en el que tengo más dudas en relación a si podré tenerlo acabado en fechas. Pero me he jurado a mí mismo no escribir más de 150 ó 200 páginas. Quiero que sea una novela pequeña, no un ladrillo como lo han sido «Las entrañas de Nidavellir» o «La insurrección de los Einherjar».
¿De dónde viene el pseudónimo? Bueno, en realidad, todos los libros deberían llevar ese pseudónimo, por razones personales. El apellido es de origen checo, y es un homenaje a alguien importante. El nombre de «Peter» no tiene nada que ver con el Peter de las novelas.
Estos son mis proyectos, si no le gustan, tengo otros, que diría Groucho. Pero es cierto: aunque la literatura no da de comer al cuerpo, da de comer al espíritu. Y hay que llenar la mente tanto como el estómago. Un ser humano no puede estar completo sin saciar ambas necesidades. La literatura me ha dado muchas satisfacciones, y algunos disgustos, pero puedo decir que ha merecido la pena.
Y si estos libros además llegan a ser leídos y disfrutados por lectores, entonces ya no puedo pedirle nada más a la vida. Un abrazo.
Nuevo relato de Sandra ambientado en el siglo XXIV, y que formará parte del grupo de relatos para el libro XII de la saga Aesir-Vanir. Cada relato es independiente, pero conforman una historia mayor, que explica los hechos anteriores a las Crónicas de los Einherjar, en los libros de «La insurrección de los Einherjar».
Sandra consiguió salir de Texas, y llegar sin más incidentes a la costa este del antiguo Estados Unidos, a la altura del norte de Florida. Se embarcó en un viejo pesquero que buscaba tripulación. La guerra había sacado de los museos y de muchos agujeros viejas naves de todo tipo, y la supervivencia no entendía de nada excepto de sobrevivir. Sandra era la única mujer en el barco, destinada a la cocina.
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