La lectura, la última salida a los sueños

Hoy un autobús ha estado a punto de arrollarme, mientras circulaba marcha atrás en sentido contrario y pasando sin mirar sobre un paso de cebra. Suerte que aún me queda algún que otro reflejo de otros tiempos, y he podido evitarlo. El posterior comentario que le he ofrecido al conductor, recriminándole su conducta, ha tenido como respuesta: “vamos hombre, que es un día precioso que comienza, no lo estropee”. Le he respondido: “comienza para usted. Para mí casi termina”.

La vida es eso que tenemos planificado hasta que la perdemos de cualquier forma y en cualquier momento. Luego vienen los comentarios de siempre: “era un/a buen/a chico/a” etc etc. Pero lo importante es que ese día fue el último. ¿Cuántos planes quedarán sin llevar a cabo? ¿Cuántos sueños no cumplidos?

Decía alguien que, si cada noche cuando te miras al espejo crees que lo que has hecho ese día no te llena, y si eso es recurrente, entonces tienes un problema. ¿Para qué vivimos? ¿Para cumplir con nuestras obligaciones? Nuestras obligaciones deberían robarnos el tiempo justo para poder atender esas obligaciones. Y ni un minuto más. Luego tenemos que llevar a cabo esa cartera llena de sueños que llevamos encima. Y si no tenemos sueños, los inventamos. Pero debemos salir del tedio, de la rutina, y viajar a las estrellas, conocer nuevos universos, luchar contra dragones, y conquistar galaxias.

Sí, es cierto: todo eso, o es caro, o es imposible. Pero existe una solución: si no puedes viajar, si no puedes ser tus sueños, viaja en los sueños de otros. ¿Cómo? Fácil: ve a la librería más cercana, o a la biblioteca, y pide que te den un buen libro. El que sea. Uno bueno. O hazte con un lector de libros y descarga los muchos gratuitos que hay por ahí.

¿Quieres soñar pero no tienes casi tiempo? ¿Quieres viajar al pasado, al presente, al futuro? ¿Quieres ser lo que nunca podrás ser? Lee. La excusa “no tengo tiempo para soñar” no vale. Los libros son el viaje perfecto para los sueños, y se pueden llevar a todas partes, y leer en cualquier momento.

No lo dudes. La lectura te hará vibrar. Y si, algún día, tienes la desgracia de que un autobús se te lleva por delante, se te llevará a ti. Pero no los sueños que has vivido en los libros. Y la vida habrá sido un poco más dulce. Un poco más plena. Un poco más completa. No perfecta, lo sé. Pero el viaje habrá merecido la pena.

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Aprende a leer libros y sueña con universos infinitos

Dicen que pueden existir otros universos. Los que amamos la lectura, sabemos que esa frase no tiene fundamento. Y no la tiene, porque los que leemos, sabemos, desde que tenemos uso de razón, que existen universos infinitos. Están, por supuesto, encerrados en todos y cada uno de los libros que hemos leído. Y cada uno de esos universos nos ha abierto la puerta a nuevos mundos imposibles de acceder para quienes no leen. Los lectores somos privilegiados: dejamos este mundo cada vez que queremos, lo abandonamos, y corremos mil y una aventuras por lugares maravillosos o terribles, y luego, volvemos a casa, en cuanto cerramos el libro, o desconectamos el lector de libros. Pero, además, lo hacemos siendo responsables, nosotros, de ese mundo creado.

Sí. A diferencia de otros medios, los libros requieren que el lector cree partes importantes de ese mundo. La conclusión parece evidente: en un libro, existen tantas versiones como lectores tenga ese libro. En el momento de escribir estas líneas, nos encontramos a punto de comenzar las navidades y un nuevo año. ¿Qué consejo podría dar este viejo y olvidado escritor para el año que se va a iniciar? Simplemente, explicar algo de mi experiencia personal sobre un asunto que considero crucial: ¿Por qué hemos de estimular la lectura de los niños, y de la gente joven en general? Os voy a dar siete razones. Leer más “Aprende a leer libros y sueña con universos infinitos”